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CAPITULO 28 - VINOS DE ESPAÑA - 14

Extremadura. Volver al presente.

Extremadura es una de las Comunidades Autónomas españolas más condicionadas por su pasado vitivinícola. Poseedora de una larga tradición en la cultura del vino, que se remonta a los tiempos de los romanos, visigodos o árabes, esta región ha vivido momentos de casi un total anonimato, llegando al presente con una imagen renovada y apostando por la calidad gracias a la labor emprendida por la joven Denominación de Origen Ribera del Guadiana.

 

Formada por las provincias de Cáceres y Badajoz, Extremadura destaca por el elevado número de municipios que se dedican a la viticultura (un total de 124) y su diversidad climatológica y edafológica. La gran extensión del viñedo extremeño (87.450 hectáreas) permite a cada comarca unas variedades de uvas, condiciones de suelos y microclimas propios que aportan riqueza y personalidad a los distintos vinos que allí se elaboran. Junto a las tradicionales variedades de uva blanca (pardina, cayetana y montúa) se están plantando otras variedades tanto blancas (macabeo) como tintas (cencibel y garnacha) muy extendidas en el viñedo nacional, así como algunas variedades foráneas de renombre (cabernet sauvignon, chardonnay). Las nuevas marcas que salen al mercado constituyen una muestra del renacer de una región comprometida con la viña y con el vino.

 

Ribera del Guadiana.

Tras muchos años de batallar por salir del anonimato comercial y reputar la calidad y personalidad de los vinos extremeños, en 1997 se aprobó el reglamento de la D.O. Ribera del Guadiana. Bajo esta D.O. se amparan seis comarcas vitícolas: Cañamero, Montánchez, Ribera Alta, Ribera Baja, Tierra de Barros y Matanegra. En su creación no se impusieron criterios de homogeneidad, sino que se respetó la singularidad de cada una de las comarcas conectadas entre sí por vínculos históricos, vitícolas y enológicos..

19/11/2009 05:38 Autor: enologia. Enlace permanente. Tema: 28 VINOS DE ESPAÑA No hay comentarios. Comentar.

CAPITULO 28 - VINOS DE ESPAÑA - 13

Cataluña:
Cataluña, comunidad cultural y linguística diferenciada, de acusada personalidad, ha sido siempre una ventana al mundo para el conjunto del Estado español. También en materia de vinos.

En el lenguaje del vino, Cataluña significa vocación de calidad y espíritu innovador. El vino catalán cuenta su tradición en milenios al tiempo que señala el camino del futuro. Los elaboradores de Cataluña gozan de justa fama por haber estado siempre a la vanguardia de la enología del país.

Cataluña importó a finales del siglo pasado las técnicas de Champagne para la elaboración de vinos espumosos, y hoy, firmas como Freixenet o Codorníu venden en todo el planeta decenas de millones de botellas de cava.

Bodegueros como Jean León o Miguel Torres fueron pioneros en la adopción de cepajes nobles foráneos, y hoy los grandes vinos de mesa catalanes exhiben con naturalidad apellidos como Cabernet Sauvignon, Merlot o Chardonnay. La mayoría de las empresas construyen bodegas de corte futurista y algunas aplican técnicas de cultivo inspiradas en Australia o California.

Ocho comarcas diferenciadas --Penedés, Alella, Costers del Segre, Ampurdán-Costa Brava, Tarragona, Terra Alta, Priorato y Conca de Barberá-- más el omnipresente viñedo del cava --denominación de los vinos espumosos elaborados según el método champenois-- hacen de Cataluña una geografía vinícola de riqueza difícil de superar.

Alella

Alella es una de las denominaciones de origen vitivinícolas más pequeña de la geografía española. Junto al interés por lo autóctono, representado en la variedad Pansa Blanca, Alella completa el abanico de sus aromas y sabores con otras variedades típicas, como Macabeo y Parellada, y con las propicias Chardonnay y Chenin Blanc.

Se ha comprobado que el microclima local, entre la sierra litoral y las brumas del Mediterráneo, favorecía el desarrollo de estas uvas de origen francés, lo mismo que el sílice del suelo layetano, denominado aquí sauló.

La simple mención de la palabra "cava" en una etiqueta lleva implícito el origen de este típico espumoso y no es necesaria una referencia específica. La zona de producción del cava está integrada por 159 términos municipales pertenecientes a ocho provincias españolas.

En la práctica, el 99% del cava se elabora en Cataluña, principalmente en la comarca del Penedès. A partir de las variedades autorizadas y utilizando exclusivamente los mostos de las primeras fracciones del prensado, se elabora un vino base, blanco o rosado fermentado en virgen. El proceso de elaboración del cava, desde el tiraje hasta el degüelle, tiene una duración mínima de nueve meses.

Costers del Segre. Renació Costers del Segre como comarca vitívinicola gracias a la apuesta de la firma catalana Raimat, perteneciente al poderoso grupo Codorníu, lo que ha obligado a todos los aficionados a reparar en un origen geográfico que no contaba, hace poco más de una década, entre las referencias nacionales de prestigio.

En la actualidad, se afianza progresivamente la condición de Costers del Segre como comarca de vanguardia, motor de las posibilidades enológicas de algunas conocidas variedades de uva extranjeras.

Por el contrario, los vinos que pudiéramos considerar "genuinos" de las subzonas que integran la D.O. tienen escasa presencia comercial, bien porque sus elaboradores embotellan pequeñas partidas, bien porque se destinan a vinos base para la elaboración de cavas.

Penedès

Más que una denominación de origen inspirada en la rigidez de un reglamento, el Penedès es un marco geográfico, donde se mueve con grandes dosis de libertad un buen número de interesantes firmas vitivinícolas, caracterizadas por la falta de prejuicios y la agilidad empresarial.

El espectacular crecimiento comercial de los vinos espumosos de calidad, en la década de los ochenta, propició una época dorada para la comarca, en la que se supo aprovechar la doctrina de la viticultura y enología modernas para transformar completamente la oferta de vinos tranquilos.

El desarrollo inusitado de los tintos catalanes no ha encontrado trabas formales. Las bodegas no pueden disimular su alegría, al ver que los críticos extranjeros escriben sobre ellas, calificando sus marcas como parte del mejor exponente de los tintos de calidad españoles.

Priorato

Se trata de una pequeña comarca, protegida por la barrera natural del Montsant, con cepas como la Garnacha que dan tintos de mucho color, robustos, de gran concentración de aromas y sabores y alta graduación, plantadas en laderas con suelos de pizarra, en un paisaje comparable al pedregoso cauce del Douro portugués. Las excepcionales condiciones de clima y suelo en que se desarrolla el cultivo de la vid dan lugar a unos vinos con enorme personalidad.

En este recóndito Priorato tarraconense, en una apuesta de futuro, tiene depositadas sus esperanzas una gran parte de los especialistas del vino, de dentro y fuera de España. Digamos que el Priorato está sirviendo también como campo de experimentación de un grupo reducido de visionarios cosecheros, entregados a la elaboración de tintos de altísima gama, en los que las variedades autóctonas y antiguas suelen contar con el apoyo estratégico de otras uvas nobles, como Merlot, Syrah o Cabernet Sauvignon.

17/11/2009 15:06 Autor: enologia. Enlace permanente. Tema: 28 VINOS DE ESPAÑA No hay comentarios. Comentar.

CAPITULO 28 - VINOS DE ESPAÑA - 12

Aragón:
El nacimiento de una estrella

Aragón trabaja en la mejora de las elaboraciones, seleccionando las variedades viníferas con criterios de calidad y racionalizando los tradicionales sistemas de cultivos. Parece necesario divulgar los progresos que se registran en todas las comarcas aragonesas; unas con mayor decisión que otras, pretenden desterrar definitivamente la mala fama de vinos alcohólicos y poco finos. Lo ha logrado ya el Somontano oscense, con algunos vinos bien caracterizados, y en un tono más discreto, Calatayud y Campo de Borja. Cariñena, por culpa de unas estructuras de producción más rígidas, camina más despacio. La marcada continentalidad del clima, que afecta a la mayor parte de las comarcas, condiciona el carácter de los vinos, al tiempo que provoca altibajos, a veces bruscos, en los rendimientos.

Campo de Borja

Esta denominación de origen aragonesa se encuentra a caballo entre Rioja y Cariñena, a un costado del Moncayo, principal accidente orográfico de la zona. Su clima es continental, bastante acentuado, con veranos secos y calurosos e inviernos muy fríos. Las nieblas procedentes del Ebro aportan cierta humedad adicional.

Junto a la típica Garnacha, que representa más del 80% del viñedo, se ha autorizado la plantación de otras variedades, como Tempranillo, Mazuelo y Cabernet Sauvignon, que ayudan a modificar el estilo de los cotizados vinos jóvenes.

Campo de Borja ofrece algunas diferencias con respecto a la vecina y más famosa Cariñena. Aún compartiendo el vigor de los caldos cariñenos, sus vinos resultan más densos, de mayor cuerpo, con nítidos aromas frutales y gran personalidad. Bien elaborados, demuestran equilibrio, en una línea enérgica pero singular.

Somontano

El Somontano ha ganado nombre y reputación a partir de iniciativas estrictamente particulares de algunas bodegas con afición por el trabajo viverista, que han desarrollado interesantes vinos blancos de varietales como Riesling, Chardonnay o Chenin, y tintos de Tempranillo, Cabernet Sauvignon o Merlot. Es una pequeña comarca situada en un altiplano, entre las últimas estribaciones pirenaicas y la depresión del Ebro.

Quizá falte definir el modelo o modelos de vino a seguir en este Somontano aragonés, entre blancos de barrica, tintos de reserva, varietales de corte centroeuropeo o incluso espumosos. Independientemente de su prometedor futuro, está claro que siempre resulta beneficioso para una zona delimitar sus especialidades de cara al público.

 

17/11/2009 14:13 Autor: enologia. Enlace permanente. Tema: 28 VINOS DE ESPAÑA No hay comentarios. Comentar.

CAPITULO 28 - VINOS DE ESPAÑA - 11

Castilla y León:
El esplendor del Duero

Antes de adentrarse en territorio de Portugal y dar vida al legendario Oporto, el río Duero se abre paso por el viejo reino de Castilla a través de un paisaje de llanos de cereal y viñedos, interrumpido de cuando en cuando por la silueta de algún castillo medieval recortada sobre el intenso azul del cielo.

En su etapa española, el Duero confirma con creces su naturaleza de espacio privilegiado para la obtención de vinos excepcionales. Sus brumas ciñen y acarician los racimos de uva confiriendo a los vinos esa mezcla de vigor y finura que los caracteriza.

El origen de los actuales vinos de Castilla y León está en los monjes de Cluny, que entraron en la península ibérica siguiendo el Camino de Santiago. Ellos trajeron consigo las cepas que darían lugar a la soberbia variedad Tinto Fino de los grandes vinos de la Ribera del Duero.

Si la Ribera del Duero ha replanteado el modelo del vino tinto español de calidad --un proceso que es seguido atentamente desde Rioja-- otro tanto podría decirse, en blancos, de Rueda, cuyos vinos de la variedad Verdejo, redescubiertos por el sabio bordelés Emile Peynaud, se encuentran entre los más interesantes del país.

Los tintos de Toro, de potencial todavía difícil de calcular, parecen esperar su oportunidad. Lo mismo le ocurre --aunque en un nivel algo más discreto-- a los vinos de uva Mencía del Bierzo o a los tintos y claretes de la emergente comarca de Cigales.

Ribera del Duero

Las aspiraciones de la Ribera del Duero pasan por convertir esta joven D.O. en una referencia geográfica de lujo, con un techo de 15.000 ha. de viña. El éxito actual de la Ribera descansa sobre la presencia mayoritaria de la variedad de uva Tinta del País o Tinto Fino en sus campos.

Casi todas las bodegas basan su actividad enológica en las enormes posibilidades de la Tinto Fino, que regala vinos ricos en cuerpo y color, tintos guardianes de aromas ilustrados, tostados, maduros, sustanciosos, con el sabor de la fruta en sazón y un sorprendente relieve tánico.

Rueda

La variedad Verdejo ocupa en la actualidad más de la mitad del viñedo en la comarca de Rueda. Se trata de una variedad tradicional en estas tierras de la orilla izquierda del Duero, muy rústica y vigorosa, que está acostumbrada a manifestar su esplendor cercana a los 13 grados de alcohol. Para vinos jóvenes, la Verdejo aporta raza y regularidad a las cosechas.

El rueda de Verdejo cautiva a la nariz, mostrando delicados aromas vegetales, anisados y a hierba de heno. Es un blanco fresco en la boca, con un amargor final característico, que añade elocuencia al vino y convierte esta uva en una de las viníferas más personales del patrimonio español.

Crece en paralelo el interés de los viticultores de Rueda por otra variedad, la Sauvignon Blanc, la misma uva que hace maravillas en el Loire y en Graves, para ensanchar la oferta castellana en materia de blancos.

Toro

La comarca esgrime su sonoro nombre como uno de los principales activos para la imagen de los vinos, dentro y fuera de nuestras fronteras, y convive con la paradoja de su dilatada tradición vitivinícola -aparecía incluida en el Estatuto del Vino de 1932 como una de las principales zonas españolas-, enfrentada al lento ritmo de su puesta al día.

La Tinta de Toro, prima carnal de la Tinto Fino, es la uva más reivindicada por quienes persiguen la calidad, aunque también se le han hecho guiños a la inevitable Cabernet Sauvignon.

Algunas bodegas estarían dispuestas a engancharse al carro del Duero, donde viajan los tintos de Aranda o Peñafiel, para sacar a Toro de esos márgenes deprimidos en los que se mueve, pero lo cierto es que la Ribera y Toro son dos comarcas perfectamente diferenciadas por microclimas, tipos de suelo y parámetros de los vinos en cuanto a grado, extracto y acidez.

Otros vinos ( Castilla-y-León )

En la comunidad autónoma de Castilla y León se elaboran vinos no acogidos a ninguna denominación de origen y que por su calidad e interés enológico hemos considerado oportuno incluirlos en nuestra selección de los mejores vinos de España. He aquí algunas bodegas elaboradoras.

 

17/11/2009 14:08 Autor: enologia. Enlace permanente. Tema: 28 VINOS DE ESPAÑA No hay comentarios. Comentar.

CAPITULO 28 - VINOS DE ESPAÑA - 10

La Rioja:
El rey de los tintos

Situada en el centro de las rutas que Comunican el Mediterráneo con el Cantábrico, La Rioja es la Región que da nombre A LOS vinos tintos más prestigiosos de España. Los Mismos A que los Hugh Johnson - maestro de una generación de escritores del vino - califico como los mejores del mundo en Relación a su precio.

En efecto, decir Rioja es decir vino de calidad contrastada largamente. Exactamente desde que un noble ilustrado como el Marqués de Riscal adoptara una Mediados del siglo anterior, el método de elaboración del Médoc bordelés En busca de una Mejora general de los vinos de la Región.

Una geografía privilegiada presidida por el río Ebro, la presencia de la excelente variedad de uva autóctona Tempranillo y una larga tradición - el vino figura en unos versos de uno de los primeros documentos escritos en lengua castellana, hallado en un monasterio riojano - hacen de la Región un espacio ideal para la Obtención de grandes vinos.

Lun Rioja producen vinos blancos, rosados y tintos, si bien Estos son los últimos que han recibido el Reconocimiento de los mercados internacionales y los que han encarnado Durante Décadas El modelo del tinto español de calidad. Vinos de color rubí intenso, con aromas de frutilla negra madura y crianza en barrica de roble, de paladar suave y sabroso.

El clásico rioja de tacto aterciopelado soporta con firmeza la dura Competencia de otros vinos que llegaron Después, para romper esa especie de monopolio del tinto de reserva que el rioja Tenía en España, como los de la Ribera del Duero o los mostos de Cabernet y otros de pronunciación francesa.

De De cualquier modo, la amplia oferta de las Bodegas Riojanas, con vinos de gama alta, media y popular, esta Permite una denominación calificada disfrutar de una holgada Ventaja, en lo que se Refiere una Comercialización, con Respecto a las otras Zonas españolas.

Todo hace pensar que las bodegas Punteras de La Rioja se han tomado en serio el trabajo de crear, en cada caso, las señas particulares de identidad de sus respectivos vinos, recreando estilos Atractivos y originales, que nos Sirven para pronosticar un futuro mucho más rioja rico en matices.

17/11/2009 13:56 Autor: enologia. Enlace permanente. Tema: 28 VINOS DE ESPAÑA No hay comentarios. Comentar.

CAPITULO 28 - VINOS DE ESPAÑA - 09

DO Navarra:
Las mil caras del vino

Se dice de Navarra que es un universo vinícola en miniatura. En efecto, lo que más caracteriza los vinos navarros es, tal vez, su diversidad, dentro de un viñedo relativamente reducido. Diversidad de climas, de suelos, de variedades de uva, de estilos. Vinos de factura tradicional junto a vinos de concepción moderna, casi futurista.

 

La hegemonía de la variedad Garnacha en el viñedo navarro encontró una salida natural -- y muy rentable -- en los vinos rosados, gracias a un grupo de bodegueros que supo levantar la imagen de un tipo de vino en decadencia.

 

Los actuales rosados navarros, frescos y ligeros, alegres y sabrosos, poco tienen que ver con los caldos alcohólicos y con tendencia a la oxidación que imperaban hace apenas diez años.

 

Junto a estos rosados -- modernos pero continuadores de la tradición -- un puñado de elaboradores han apostado por el camino de los tintos -- nada fácil ante la proximidad del gigante riojano -- y de los blancos fermentados en barrica.

 

Algunos elaboradores navarros, como Guelbenzu, Julián Chivite, Magaña, Luis Gurpegui Muga o Castillo de Monjardín, convencidos de las nuevas pautas que marca el mercado mundial de vinos de calidad, han logrado romper en poco tiempo el cerco de los imitadores del rioja.

 

El tirón de la variedad Garnacha pesa todavía en Navarra, ya que la uva representa las dos terceras partes de superficie de viña. La Garnacha navarra tiene poquito que hacer con los tintos para criar. Su talante oxidativo la traiciona.

 

Junto a ella, comparten viñedo las tintas Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot, mejor dotadas en el contacto con el roble. Por otro lado, el escalón climático, tan acusado en Navarra, favorece la elaboración de finísimos blancos de calidad, con base habitual de Chardonnay.

10/11/2009 00:10 Autor: enologia. Enlace permanente. Tema: 28 VINOS DE ESPAÑA No hay comentarios. Comentar.

CAPITULO 28 - VINOS DE ESPAÑA - 08

Vinos de España - Principales Regiones

02 País Vasco:

Vino y buena mesa

El País Vasco está considerado como un santuario europeo de la gastronomía. Lo cierto es que, en pocos lugares, la afición a los placeres de la buena mesa - y el buen vino - tiene tanto arraigo popular y que pocas cocinas como la vasca cuentan con tantos adeptos a lo largo y ancho de España.

 

Los vascos presumen de que una parte significativa de los vinos españoles que salen al mercado amparados por la etiqueta "Rioja" se elaboran Dentro de los límites de su Comunidad autónoma.

 

En efecto, la Rioja Alavesa (Alava es una de las tres provincias vascas) Acoge una de las muchas bodegas-Marqués de Riscal, Contino, Remelluri, Faustino Martínez, Palacio O Campillo, entre otras - que han cimentado el buen nombre de la Rioja.

 

Unparte de las grandes etiquetas, la provincia de Alava producir los llamados vinos de cosechero, tintos jóvenes, llenos aromas frutales, de paladar fresco y ligeramente punzante, muy en línea con él "Beaujolais Nouveau" del otro lado de los Pirineos.

 

No acaba aquí el inventario del vino vasco. Getariako Txakolina (Chacolí de Guetaria) y Bizkaiako Txacolina (Chacolí de Vizcaya), hijo de las denominaciones blancos Generalmente de unos vinos ligeros, de paladar suavemente acídulo y acusada personalidad. Perfectos para acompañar los magníficos pescados y mariscos A que la parrilla se elaboran a lo largo de la costa vasca.

Rioja Alavesa

En la actualidad, la propiedad individual de viña en la Rioja Alavesa no alcanza, por término medio, las ocho hectáreas de superficie. Sin embargo, el amor al campo se Extiende a las bodegas grandes terratenientes, dueñas de viñedo, que abundan en el alcalde Porcentaje que en el resto de la DOC a. La Rioja. Un 50% de los pequeños viticultores vascos por vocación elabora su propio vino, dejando una Cantidad de uva "liberada" para el mercado comparativamente menor que en otros términos riojanos.

 

Uno por de los principales alicientes de la Rioja Alavesa es la supervivencia, en esta franja vasca de la Denominación de Origen Rioja, de un estilo de vino antiguo y original, de manera local llamado "tinto de cosechero", que se elabora exclusivamente para beberlo joven, El método denominado "Maceración Carbónica", fermentando uvas enteras sin estrujar.

09/11/2009 07:53 Autor: enologia. Enlace permanente. Tema: 28 VINOS DE ESPAÑA No hay comentarios. Comentar.

CAPITULO 28 - VINOS DE ESPAÑA - 07

Galicia:
La grandeza del océano

Galicia, el misterioso Finisterre ante el que se rindieron aterrorizadas las legiones romanas, produce una buena parte de los mejores vinos blancos españoles: los albariños procedentes de la comarca vinícola denominada Rías Baixas.

 

Unos vinos luminosos, de hermosos reflejos verdes o dorados, de gran finura aromática, de paladar fresco y sabroso, que constituyen la compañía perfecta de langostas, bogavantes, ostras, almejas, percebes, lubinas, rodaballos y un largo y delicioso etcétera de especies marinas que hacen de Galicia una auténtica despensa de lujo.

 

Si el clima es uno de los soportes de la calidad de los vinos de Albariño, el otro pilar hay que buscarlo en las propias virtudes de la variedad, emparentada con la Riesling centroeuropea que introdujeron en la región los monjes de Cluny que peregrinaron la tumba del apóstol Santiago en la Edad Media.

 

Cepa Godello

Pero siendo los mejores, los albariños no son los únicos vinos de calidad que ven la luz en Galicia. La variedad Godello proporciona en la comarca de Valdeorras blancos de finura y delicadeza fuera de lo común, mientras que en la zona del Ribeiro, de vinos generalmente menos refinados, comienzan a despuntar algunas etiquetas de gran nivel.

RIAS BAIXAS.

La Albariño es la variedad clave en la explosión de calidad de esta denominación de origen gallega, productora de cotizados vinos blancos secos. Esta uva desprende en el vino una colección de olores sutiles y frágiles, de fruta fresca recién pelada, que suelen ir acompañados, en años de clima lluvioso, de una elevada acidez.

Cepa Albariño

Las posibilidades enológicas de la variedad Albariño no se agotan en la elaboración de vinos jóvenes. Su comprobada nobleza permitiría, sin duda, otras líneas de actuación, fijando poco a poco las fincas o territorios privilegiados para la plantación de cepas nobles; preparando los vinos de Albariño para envejecer en las botellas; fermentándolos en barricas de roble, etcétera.

La Denominación de Origen Rías Baixas hallaría magníficos indicios y referencias, para derivar hacia estos nuevos derroteros, en otras regiones históricas de blancos como Alsacia o la Loire.

Ribeiro

Espoleadas por elaboradores como Emilio Rojo y otros, empeñados en rescatar para los vinos del Ribeiro la dignidad que tuvieron en otras épocas --ya lejanas, por desgracia--, algunas bodegas acogidas a esta célebre denominación de origen gallega replantean su labor basada en los grandes volúmenes y se suman al segmento de los blancos de calidad.

Tras sustentar un largo y agudo proceso degradatorio de los vinos de la zona, variedades de uva como Palomino (en blancos) y Garnacha Tintorera (en tintos) pierden terreno y peso específico frente a variedades autóctonas de finura y nobleza probadas, como las Treixadura, Loureiro, Lado y Torrontés (blancas) o Caíño y Brancellao (tintas). El futuro es prometedor.

Valdeorras

La cuenca valdeorresa del rio Sil está cubierta de viñedo, desde la localidad de O Barco hasta A Rúa, junto a los álamos de las riberas y también en las laderas que miran al sur. Existe un especialísimo microclima, cruce de mediterráneo y oceánico, que colabora en la maduración de los racimos. Se trata de un pasillo cálido, entre altas montañas, con una luminosidad superior a la de otras comarcas gallegas.

 

La aromática Godello, uva blanca autóctona, es el principal patrimonio de esta denominación de origen. Se prima en Valdeorras su plantación, pero también la de las variedades tintas Mencía y Merenzao o María Ordoña. La Mencía se ha adaptado bien a las características geoclimáticas y es posible hallar en el mercado una buena colección de vinos monovarietales. A partir de la uva Mencía, Valdeorras compite con muchos otros tintos jóvenes, gracias a los deliciosos aromas a zarzamora, ciruela y regaliz de la variedad.

Monterrei

Los viñedos de esta joven Denominación de Origen gallega se extienden como una alfombra por las laderas y hondonadas del Valle de Monterrei, situado en la parte oriental de la provincia de Orense, muy cerca de la frontera con Portugal. El río Támega y sus afluentes ordenan una geografía privilegiada para el vino, donde reinan las variedades treixadura, doña blanca y godello entre las blancas, y mencía y bastardo o maría ardoña entre las tintas. Produce blancos aromáticos, de fuerte personalidad, y tintos ligeros y delicadamente aromáticos.

 

08/11/2009 10:43 Autor: enologia. Enlace permanente. Tema: 28 VINOS DE ESPAÑA No hay comentarios. Comentar.

CAPITULO 28 - VINOS DE ESPAÑA - 06

Paella Valenciana - Plato de Bandera

Programa de Enología - Instituto de los Andes

Capitulo 28 - Vinos de España - 06

La gastronomía de España es una variada forma de preparar platos, que se ve enriquecida por las aportaciones de las diversas regiones de España. Cocina de origen que oscila entre lo rural y lo costero, representa una diversidad fruto de muchas culturas, así como de paisajes y climas. Fue durante muchos siglos desconocida, y tan sólo a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, cuando cobra una identidad nacional fundamentada en los diferentes platos y de técnicas culinarias. Este conocimiento sale a la luz gracias a la aparición de escritores culinarios capaces de ensalzar y alabar sus platos. La cocina española es fuertemente influenciada a lo largo de su historia por los pueblos que conquistan su territorio, así como de los pueblos que posteriormente coloniza.

El concepto tan variado de la cocina española hace que algunos autores la denominen en plural, como las cocinas de España, La cocina española actual convive con dos realidades, la cocina clásica y popular fundamentada en la tradición, con la cocina actual que emplea las más novedosas e ingeniosas técnicas de cocina de autor, de cocineros que han alcanzado fama internacional reconocida. Algunas formas de comer típicas de las regiones españolas se han internacionalizado, tal y como pueden ser las tapas.

Apenas se sabe como se cocinaba en la Península Ibérica antes de la llegada de los Romanos.Apenas hay indicaciones culinarias prehistóricas, esbozadas en forma de ingredientes cárnicos de caza que pueden verse representados en la cueva de Altamira. Se sabe que llegada de nuevas civilizaciones de origen griego a la península, como pueden ser los fenicios, y los cartaginenses trajeron el olivo y la vid como ingredientes. Antes que ellos es muy posible que se cocinase con grasas animales y que fuese desconocido el empleo de aceites de forma culinaria.Los pueblos invasores mediterráneos se dedicaron a extraer metales preciosos dejando una infraestructura escasa para la exportación de algunos alimentos. Se hizo famosa una salsa elaborada con trozos de pescados fermentados denominada "gáros" por los griegos y garum posteriormente por los romanos. Salsa apreciada primero en Atenas y posteriormente en la Roma imperial, llegó a ser un ingrediente típico de los primeros siglos de nuestra era.

La conquista de Hispania que comienza en el 218 a. C. con la entrada de las legiones romanas de Escipión en la Península Ibérica, proporcionado el conocimiento culinario por primera ver del ajo y una mejora de los usos del aceite de oliva. El gaditano Columela, autor del tratado de agricultura denominado: «De re rustica», ya en el siglo I, menciona los beneficios del uso de dicho aceite en la cocina. A los romanos les gustaban las comidas opulentas, copiosas y es de suponer que los hispanos de aquella época también. Hispania proporcionó al Imperio romano nuevos sabores a su cocina.

Ya en aquella época, eran conocidas y muy apreciadas las coles, consideradas incluso una panacea para diversos males. Otra verdura muy apreciada eran los cardos o incluso la cebolla, muy utilizada. En la Hispania romana tenían gran prestigio los jamones de Pompaelo (Pamplona), cuyos habitantes, gracias a la exportación de productos del cerdo, llegaron a tener una economía saneada. Es casi seguro que en Hispania ya se consumían lentejas, simplemente por el hecho de que el ejército hacía un consumo muy importante de ellas, siendo su plato más habitual por la facilidad en la conservación y el transporte. Las habas eran conocidas desde hace tiempo; para los romanos tenían un valor religioso y en las Saturnales, fiestas en honor a Saturno, se usaban para elegir al rey de la fiesta, costumbre que se cree que derivaría en la actual de esconder un objeto en el roscos, objeto que no hace mucho era un haba. Los garbanzos eran también muy apreciados, principalmente por las clases humildes.

Existía una gran afición a las setas, que aún se conserva en regiones del norte de la península. Llegaron a dominar el injerto magistralmente. Cuenta Plinio que Tibur llegó a ver un árbol que producía un fruto distinto en cada una de sus ramas: nueces, manzanas, granadas, cerezas, peras, ... pero añade que se secó rápidamente. La viticultura ya era conocida y muy apreciada por los romanos, si bien parece ser que el hecho de que se extendiese la vid por todo el mediterráneo fue debido a los griegos. Incluso los vinos de estos eran los más apreciados de todo el imperio.

03/11/2009 05:53 Autor: enologia. Enlace permanente. Tema: 28 VINOS DE ESPAÑA No hay comentarios. Comentar.

CAPITULO 28 - VINOS DE ESPAÑA - 05

Programa de Enología - Instituto de los Andes

Capitulo 28 - Vinos de España

Al final de la Edad Media, con el matrimonio de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, estas dos coronas peninsulares se aliaron, conquistando el reino musulmán de Granada en 1492 y, posteriormente, el de Navarra en 1512 que continuó siendo un reino, acuñando moneda propia y con aduanas en el río Ebro hasta las guerras carlistas del siglo XIX. Los reyes navarros se refugiaron en sus posesiones allende de los Pirineos y posteriormente se convertirían en reyes de Francia.

También comenzaron una política matrimonial con Portugal que culminó en 1580, cuando Felipe II de España subió a su trono, uniendo por última vez bajo un mismo soberano toda la península Ibérica.

En 1492, se decreta la expulsión de los judíos que no hubiesen aceptado la conversión al cristianismo, imitando a Felipe IV de Francia. El 12 de octubre de ese mismo año Cristóbal Colón, en nombre de los Reyes Católicos, llega, por primera vez, a América con sus naves (en memoria de este hito se estableció el doce de octubre como el día de la Fiesta Nacional de España, antiguamente denominada también de la Hispanidad). Empieza la carrera por la exploración y conquista de las tierras americanas, a la que se unirían posteriormente otros países como Portugal, Francia e Inglaterra comenzando la colonización europea de América partiendo a islas del Caribe hasta mesoamérica a cargo de Francisco Hernández de Córdoba y después Hernán Cortes. La Monarquía Española se convierte, en un proceso iniciado al final de la Reconquista, en la nación más poderosa e influyente del mundo. Durante el reinado de los Reyes Católicos se inicia también una tímida expansión norteafricana, conquistándose varias ciudades, entre ellas Melilla (1497).

Tras la muerte de Isabel la Católica, en 1504, su hija Juana la sucede en el trono de Castilla. Juana estaba casada con Felipe I, al que llamaron el Hermoso, hijo del Archiduque de Austria y Emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico. Felipe muere muy joven y a Juana se la incapacita por loca. Su hijo Carlos I de España hereda las Coronas de Castilla y Aragón, además del sacro Imperio Romano-Germánico y las posesiones de la Casa de Borgoña. En su madurez, decide retirarse a la vida religiosa recluyéndose en el Monasterio de Yuste (Cáceres) en 1556. Su hijo Felipe II hereda la Corona Hispánica con todas sus posesiones y su hermano Fernando I de Habsburgo el Sacro Imperio Romano-Germánico.

Felipe II de España se corona rey de Portugal en 1580 con el nombre de Felipe I de Portugal. El ordinal «segundo» lo mantuvo para respetar la vía castellana (Felipe I de Castilla fue Felipe el Hermoso). Durante su reinado se producen la gran victoria de Lepanto en 1571 con la que se consiguió frenar la expansión de los turcos en el Mediterráneo y la desastrosa aventura de la Grande y Felicísima Armada en 1588.

España, y en mayor medida Castilla, dada la prohibición de comercio para la Corona de Aragón, sigue prosperando bajo la dinastía Habsburgo, gracias al comercio con las colonias americanas; pero al mismo tiempo sostiene guerras contra Francia, Inglaterra y las Provincias Unidas.

Cuando el último rey de la dinastía de los Habsburgo, Carlos II de España, murió sin descendencia; Felipe de Borbón, sobrino nieto de Carlos II y nieto del rey de Francia, Luis XIV, le sucedió en el trono con el nombre de Felipe V de España, siendo aceptado y jurado por todos los territorios de España. A los pocos años de reinado, se produce la Guerra de Sucesión Española.

Entre 1707 y 1716, los Decretos de Nueva Planta de Felipe V suprimen o reducen los fueros y costumbres de los reinos y territorios que habían luchado contra él en la Guerra de Sucesión.

Algunos quieren ver en estos decretos una unificación legal de España, pero, por un lado, los decretos, al ser diferentes para Valencia, Aragón (donde primero fue igual que el de Valencia, pero luego fue modificado), Baleares y Cataluña, afectaron de forma diferente a cada territorio, y además, tanto Navarra como las Provincias Vascongadas y el Valle de Arán, que no habían faltado a su juramento de lealtad a Felipe V, siguieron manteniendo sus fueros. En 1713, España firma el Tratado de Utrecht con el que pierde sus posesiones europeas y, por tanto, deja de ser la primera potencia mundial. ‎ El resto del siglo XVIII, fue el siglo de la Ilustración. Fernando VI y Carlos III, hijos y sucesores de Felipe V, hacen una política de renovación que modernizó España, en lo que se conoce como Despotismo Ilustrado. En este siglo, si bien España continúa siendo una importante potencia, Francia y el Reino Unido pasan a ocupar un protagonismo cada vez mayor en el escenario internacional.

Edad Contemporánea

Situación del Imperio Español. En azul los territorios independizados en la Guerra de Independencia Hispanoamericana

La Edad Contemporánea no empezó muy bien para España, en 1805, en la Batalla de Trafalgar la escuadra hispano-francesa fue derrotada ante Gran Bretaña, con lo que significa el fin de la supremacía española en los mares mundiales a favor de Gran Bretaña, mientras Napoleón que había tomado el poder tras triunfar la Revolución Francesa, aprovechando las disputas entre Carlos IV y su hijo Fernando, ordenó el envío de su ejército contra España en 1808, con el pretexto de invadir Portugal y contando con la complicidad de Manuel Godoy, a quien había prometido el trono de una de las partes en las que pensaba dividir el país vecino; imponiendo a su hermano José I en el trono. Ello ocasiona la Guerra de la Independencia Española, que duraría 5 años. En ese tiempo se elaboró la primera Constitución española, y una de las primeras del mundo, en las denominadas Cortes de Cádiz. Fue promulgada el 19 de marzo de 1812, festividad de S. José, por lo que popularmente se la conocía como La Pepa. Tras la derrota de las tropas de Napoleón en la batalla de Vitoria en 1813; Fernando VII vuelve al trono de España.

Durante el reinado de Fernando VII la monarquía española experimentará el paso del viejo régimen al estado Liberal. Tras su llegada a España, Fernando VII deroga la Constitución de 1812 y persigue a los liberales constitucionalistas, dando comienzo a un rígido absolutismo. Mientras tanto la Guerra de Independencia Hispanoamericana continuará su curso, y a pesar del esfuerzo bélico de los defensores de la monarquía española, al concluir el conflicto únicamente las islas de Cuba y Puerto Rico, en América, seguirán formando parte del territorio nacional de España, que al terminar la década ominosa y con el apoyo liberal a la Pragmática Sanción de 1830 a su vez se organizará nuevamente en monarquía parlamentaria. De esta forma ambos procesos revolucionarios darán origen a los nuevos estados nacionales existentes en la actualidad, y el final del reinado de Fernando VII señala también la extinción del Absolutismo en todo el mundo hispánico.

La reina Isabel II.

La muerte de Fernando VII abre un nuevo periodo de fuerte inestabilidad política y económica, su hermano Carlos María Isidro apoyado en los partidarios absolutistas, se rebela contra la designación de Isabel II, hija de Fernando VII, como heredera y reina constitucional, y contra la derogación de la Ley Sálica de la dinastía Borbón, que impedía la sucesión de mujeres a la corona, estallando la Primera Guerra Carlista. El reinado de Isabel II se caracteriza por la alternancia en el poder de progresistas y moderados si bien esta alternancia se motiva más por pronunciamientos militares de ambos signos que por una pacífica cesión del poder en función de los resultados electorales.

La revolución de 1868, denominada La Gloriosa, obligó a Isabel II a abandonar España. Se convocaron Cortes Constituyentes que se pronunciaron por el régimen monárquico y, a iniciativa del General Prim, se ofrece la corona a Amadeo de Saboya, hijo del rey de Italia. Su reinado fue breve por el cansancio provocado por los políticos del momento y el rechazo de importantes sectores de la sociedad, además de por la pérdida de su principal apoyo, el mencionado General Prim, asesinado antes de que Amadeo llegara a pisar en España. Seguidamente se proclamó la I República, que tampoco gozó de larga vida, aunque sí muy agitada: en once meses tuvo cuatro presidentes (Figueras, Pi y Margall, Salmerón y Castelar); durante este convulso periodo se produjeron graves tensiones territoriales llegándose a producir fenómenos tan pintorescos como la declaración de la ciudad de Cartagena como "Cantón independiente" y finalizó con los pronunciamientos de los generales Martínez Campos y Pavía, que disolvió el Parlamento.

La Restauración proclama rey a Alfonso XII, hijo de Isabel II. España experimenta una gran estabilidad política debida al sistema de gobierno preconizado por el político conservador Antonio Cánovas del Castillo. Se basa en el turno de los partidos Conservador (Cánovas del Castillo) y Liberal (Sagasta) en el gobierno. En 1885 murió Alfonso XII y se encargó la regencia a su viuda María Cristina, hasta la mayoría de edad de su hijo Alfonso XIII, nacido tras la muerte de su padre. La rebelión independentista de Cuba en 1895 induce a los Estados Unidos a intervenir en la zona y tras el confuso incidente de la explosión del acorazado Maine el 15 de febrero de 1898 en el puerto de La Habana, declara la guerra a España. Con la derrota, España perdió sus últimas colonias (Cuba, Filipinas, Guam y Puerto Rico) en ultramar.

02/11/2009 07:24 Autor: enologia. Enlace permanente. Tema: 28 VINOS DE ESPAÑA No hay comentarios. Comentar.

CAPITULO 28 - VINOS DE ESPAÑA - 04

Programa de Enología - Instituto de los Andes

Capitulo 28 - Vinos de España

En el año 409, suevos, alanos y vándalos invadieron la península Ibérica. Pocos años después, en el 416, los visigodos entraron en Hispania como aliados de Roma, expulsando a alanos y vándalos de la península y arrinconando a los suevos en la Gallaecia.

La primera idea de Hispania/España como país se materializa con la monarquía visigoda. Los visigodos aspiraban a la unidad territorial de toda Hispania y la consiguieron con las sucesivas derrotas a los suevos, vascones y bizantinos. La unidad religiosa vendría con la reconciliación de católicos y arrianos y con los concilios de la Iglesia Visigoda, un órgano en el que, reunidos en asamblea, el rey y los obispos de todas las diócesis del reino sometían a consideración asuntos de naturaleza tanto política como religiosa, con vocación de legislar en todo el territorio nacional. Así, San Isidoro de Sevilla en su Historia Gothorum se congratula porque Suintila "fue el primero que poseyó la monarquía del reino de toda España que rodea el océano, cosa que a ninguno de sus antecesores le fue concedida...". La monarquía visigoda estableció además una capital que centralizaba tanto el poder político como el religioso en Toletum. Sin embargo, el carácter electivo de la monarquía visigótica determinó casi siempre una enorme inestabilidad política caracterizada por continuas rebeliones y asesinatos.

En el año 689 los árabes llegan al África más noroccidental. El año 711, tras la victoria de los árabes frente a los godos en la batalla de Guadalete, se inició la Invasión musulmana de la Península Ibérica, convirtiéndose ésta en un emirato o provincia del imperio árabe llamada al-Ándalus con capital en la ciudad de Córdoba.

El avance musulmán fue veloz. En el 712 cayó Toledo, la primera capital visigoda. Desde entonces, fueron avanzando hacia el norte, y todas las ciudades fueron capitulando o conquistadas. En el 716 controlaban toda la península, aunque en el norte era más bien nominal que militar. Los visigodos resistieron algunos años en más en la Septimania, hasta el 719. A partir de entonces, dirigieron sus esfuerzos hacia el otro lado de los Pirineos, contra el reino Carolingio. Esto permitió revueltas en la poco controlada zona noroeste de la península.

La Muralla de Ávila, construida en la Edad Media.

Después de la caída del reino visigodo la península quedó dominada hasta la cordillera Cantábrica, donde estaban los pueblos astures, cántabros y vascones, escasamente sometidos al reino godo; y dada su escasa importancia, no sufrieron demasiado la presión del Islam, que había sustituido en la península Ibérica al poder ejercido por el reino godo. Muchos de los señores godos o hispanorromanos se convirtieron al Islam, conservaron sus posiciones y poder.

En el año 718 en la actual Asturias un noble llamado Pelayo se sublevó contra los musulmanes. La sublevación fracasa y es detenido. Hacia el 722 vuelve a intentarlo y tiene lugar lo que la historiografía denominó la batalla de Covadonga, donde Pelayo y un grupo de astures (entre los que se encontraban, según algunos historiadores, nobles visigodos; el origen de Pelayo es también incierto)vencieron a una expedición de castigo musulmana. Este hito serviría para marcar el momento de fundación del Reino de Asturias y dar inicio al período conocido como la Reconquista, entendido como el restablecimiento del poderío cristiano en la península Ibérica.

En la parte nororiental de la península y en la Septimania goda, los godos que habían huido al reino de los francos pidieron ayuda a estos. Así Carlomagno emprendió una serie de campañas militares con la intención de establecer un territorio de distensión militar, más conocido como marca. La Marca Hispánica se constituyó a principios del siglo IX para evitar la penetración de los musulmanes en el territorio del Reino de los Francos. Así fue como los francos dividieron ese territorio en diversos condados, donde señores feudales de origen franco o godo representaban al rey de los francos; teniendo, por tanto, un desarrollo algo diferente al que experimentaron los reinos cristianos ibéricos occidentales. Estos condados en pleno proceso de feudalización se emanciparían de facto del dominio franco después de la crisis carolingia del siglo IX, al empezar a transmitirse hereditariamente los condados; si bien, hasta 988, los condes de Barcelona renovaron el pacto de vasallaje con los reyes francos.

Los siglos VIII y IX significarían un creciente poderío musulmán en la península, a pesar de la oposición los núcleos cristianos del norte. A fines del siglo VIII, el omeya Abderramán I, huido de Siria, hace de al-Ándalus, en lo político, un emirato independiente del Califato de Damasco.

En el siglo X, Abderramán III convierte al-Ándalus en califato independiente de Damasco, ya con autonomía religiosa y no sólo política, como hasta entonces. Es una época de pujanza cultural, gracias a las innovaciones en las ciencias, las artes y las letras; con una especial atención que dedicaron al desarrollo de las ciudades. Las ciudades más importantes fueron Valencia, Zaragoza, Toledo, Sevilla y Córdoba. Ésta, durante el siglo X, con al-Hakam II, llegó a ser la mayor ciudad de Europa Occidental, contando con 500.000 habitantes y mayor centro cultural de la época. Sin embargo, la decadencia de los territorios musulmanes empezó en el siglo XI, cuando comenzaron las pugnas entre las distintas familias reales musulmanas y el califato se desmembró en un mosaico de pequeños reinos, llamados de taifas.

Mientras tanto, cerca de los Pirineos aparecieron otros dos reinos cristianos: Navarra y Aragón. Al avanzar la expansión cristiana por la península, el que hasta entonces había sido reino de Asturias, con su capital fijada en Oviedo desde el reinado de Alfonso II el Casto, se transformó en reino de León en 910 con García I al repartir Alfonso III el Magno sus territorios entre sus hijos. Años después, en 914, muerto el rey, sube al trono Ordoño II de León, que aglutina bajo su corona a los territorios de Galicia, Asturias y León, fijando definitivamente en esta ciudad su capital y confirmando su supremacía como reino de León.

La Catedral de León, símbolo del esplendor de la arquitectura gótica francesa española.

El avance de las conquistas hacia el sur y la aglutinación en torno a León de un territorio cada vez más amplio trae consigo el nacimiento de «subunidades» político-territoriales en su interior: es el caso del Castilla. Este será adquirido por el rey navarro Sancho III el Mayor, que lo dejará a su muerte en herencia a su hijo Fernando. Casado este con la hermana del rey leonés, formará una coalición navarro-castellana que, tras una guerra y la muerte del rey de León en la batalla de Tamarón le permitió acceder al trono de éste. Sin embargo, a su muerte los territorios vuelven a ser repartidos entre sus hijos: son el reino de León, el reino de Galicia, Castilla, que también adquiere el rango regio y la ciudad de Zamora. A lo largo de los siglos siguientes, estos territorios pasarán a manos del mismo o de distintos monarcas en sucesivas ocasiones, conformando la Corona de Castilla, con unas únicas Cortes. Los distintos territorios conservaban su carácter de reino y diversas particularidades jurídicas (el rey que aglutinaba bajo su corona todos estos territorios se titulaba Rey de León, de Castilla, de Galicia... añadiendo sucesivamente los de los nuevos territorios que se iban conquistando), sin que sin embargo conservaran una autonomía similar a la de la Corona de Aragón. Asimismo, nacerá de León otra unidad territorial de gran trascendencia posterior: Portugal, que se constituirá como reino. Cabe señalar, por último, como uno de los momentos más destacados los reinados de Alfonso VI y Alfonso VII en León la adopción del título de emperador, el primero como "emperador de las dos religiones", el segundo como "emperador de España".

El devenir de los reinos cristianos peninsulares en las décadas siguientes pasará por la constitución de cuatro unidades monárquicas: la denominada Corona de Castilla, concepto que implica la existencia de un solo monarca sobre diversos y distintos reinos y territorios (León y la propia Castilla, además de Galicia y otros); la Corona de Aragón, que se había constituido mediante la unión dinástica en 1137 del reino de Aragón y el condado de Barcelona; el reino de Navarra y el reino de Portugal. Así como toda una serie de reinos de taifa musulmanes.

En el siglo XIII, la Corona de Castilla, la más pujante de las hispánicas, amplió sus dominios hacia el sur peninsular, mientras que la de Aragón añadiría los reinos de Valencia y de Mallorca con el rey Jaime I el Conquistador, y posteriormente formarían parte de esta Corona: Cerdeña, Sicilia y otros territorios del Oriente mediterráneo.

A finales de este periodo, 1402, y en competencia con Portugal, la Corona de Castilla inició la conquista de las islas Canarias hasta entonces habitadas exclusivamente por los guanches. La ocupación inicial fue llevada a cabo por parte de señores normandos que rendían vasallaje al rey Enrique III de Castilla. Este proceso de conquista no concluirá hasta 1496 y será culminado por la propia acción de la corona castellana.

La rendición de Granada a los Reyes Católicos, de Francisco Pradilla, reconstrucción idealizada característica de la pintura historiográfica española del siglo XIX

Mientras en la Corona de Aragón, la gran mortandad provocada por la epidemia de la Gran Peste de 1348, así como de las malas cosechas que empezaron con el ciclo de 1333 («lo mal any primer»), provocaron una gran inestabilidad tanto social como económica.

A la muerte del Rey Martín I el Humano (1410), los representantes de los Estados que constituían la Corona de Aragón, eligieron en el Compromiso de Caspe a Fernando de Antequera, de la castellana Casa de Trastámara como futuro rey Fernando I en quien recaían por herencia materna los derechos dinásticos. A pesar de una revuelta protagonizada por el Conde de Urgel, Fernando I fue coronado y comenzó el reinado de los Trastámara en la Corona de Aragón.

Después de la expansión por el Reino de Nápoles en el periodo de Alfonso V el Magnánimo, la Corona de Aragón sufrió una crisis en el Principado de Cataluña provocada por las disputas entre Juan II, hijo de Fernando de Antequera, y la Generalidad de Cataluña y el Consejo de Ciento (Consell de Cent), debidas a la detención de su hijo y heredero Carlos de Viana; así como por las tensiones de las clases sociales entre la Busca y la Biga y las revueltas de los campesinos de Remensa, que coincidieron con la Guerra Civil Catalana (1462 - 1472) y debilitaron a Cataluña, que perdió de ese modo la hegemonía en la Corona aragonesa.

En contrapartida Valencia se convirtió en el puerto marítimo que centralizó la expansión comercial de la Corona de Aragón. Muestra de su pujanza es que alcanzó los 75.000 habitantes a mediados de siglo XV. Paralelamente, la capital levantina experimenta un auge cultural conocido como Siglo de Oro Valenciano.

Aragón, sin salida al mar, quedó como proveedor de cereal, ganado y lana del resto de los estados de la Corona. Su economía era fundamentalmente agrícola y los privilegios de los ricoshombres y nobles impidió el desarrollo de una burguesía competente, por lo que su peso en el marco de equilibrios entre los estados de la Corona aragonesa disminuyó.

Con la subida al trono de Fernando el Católico, segundo hijo y heredero de Juan II, (1479) las tensiones sociales se redujeron; con la firma de la Sentencia Arbitral de Guadalupe (1486) se asentó una nueva estructura en el campo catalán para acabar con la conflictividad del medio rural.

30/10/2009 08:04 Autor: enologia. Enlace permanente. Tema: 28 VINOS DE ESPAÑA No hay comentarios. Comentar.

CAPITULO 28 - VINOS DE ESPAÑA - 03

Programa de Enología - Instituto de los Andes

Capitulo 28 - Vinos de España

Los iberos fueron los primeros pueblos de los que se tiene constancia escrita de que ocuparon la península Ibérica. Se sabe que había poblaciones protoiberas, por restos arqueológicos. Los griegos y fenicios fueron los que dejaron los primeros escritos, aunque nunca entraron en contacto con ellos. Los vascones entrarían en esta categoría.

Actualmente, se definen los iberos por sus rasgos culturales. Según este criterio, los turdetanos o túrdulos, que ocuparon las tierras del antiguo reino de Tartessos, se consideran iberos; mientras que, según criterios etnográficos o lingüísticos, no lo serían. La bibliografía sobre los iberos ofrece con frecuencia datos contradictorios y esto se debe a que, a veces, se adopta un criterio y otras, otro.

Castro prerromano del norte de España.

Entre los años 1200 a. C. y 800 a.C. tomaron forma en su configuración posterior las comunidades prerromanas del noroeste y la cornisa cantábrica, entrando en la Edad del Hierro. Las poblaciones que ocupaban una amplia franja entre estos dos pueblos se conocen como celtíberos. Parece ser que las montañas en que vivían los vascones nunca fueron completamente romanizadas, por lo que se considera el origen de esta población incierto, y de seguro muy antiguo, como su lengua, barajándose la posibilidad de que se tratase de una población protoibérica.

Alrededor del año 1100 a. C., los fenicios llegaron a la península y fundaron, 80 años después de la guerra de Troya, Gadir, la Gades romana, que hoy es Cádiz. Ello sitúa la fundación en el 1104 a. C. y la convierte en la ciudad de Europa Occidental de cuya fundación se tienen referencias más antiguas.A su vez, los griegos fundaron sus colonias en la costa mediterránea de Iberia, nombre que dieron a la península.

Busto del emperador Adriano, nacido en Itálica, actualmente Santiponce (provincia de Sevilla).

Entre la primera y segunda de las Guerras Púnicas entre Roma y Cartago, los cartagineses invadieron la península. Sus colonias más importantes las establecieron en la isla de Ibiza y en Cartagena, nombre que debiera hacer referencia a la nueva Cartago y absorbieron otras ciudades inicialmente fenicias como Cádiz o Málaga. Derrotada Cartago, Roma iniciaría una paulatina ocupación de la península, que se prolongaría a lo largo de casi 200 años. En las primeras décadas de la ocupación los romanos tuvieron que hacer frente al largo sitio de Numancia, ciudad celtíbera ubicada en las orillas del Duero, en las proximidades de la actual Soria, que se prolongaría por casi 30 años, y a la guerra de guerrillas planteada por el caudillo lusitano Viriato. Tras la muerte de Viriato (139 a. C.), la lucha de los pueblos prerromanos contra Roma se volvería más disgregada y esporádica, aunque no finalizaría totalmente hasta los tiempos del emperador Augusto con el relativo sometimiento de cántabros y astures.

La ocupación culminaría con el pleno dominio de la península bajo el poder romano y su conversión en provincia bajo el nombre de Hispania. El nombre de Hispania deriva de Ispania y este a su vez probablemente de una palabra púnica, con el significado de tierra de conejos, aunque hay otras posibilidades (ver Etimología en el punto 1 de este mismo artículo). Por primera vez aparece con sentido histórico en Tito Livio 59 a. C. que habla de Hispania y de hispani (hispanos, con sentido unitario).

Los habitantes de Hispania adoptaron la cultura romana, su lengua y sus leyes, adquiriendo gran importancia dentro del imperio, puesto que incluso tres emperadores romanos, Trajano, Adriano y Teodosio, además del filósofo Lucio Anneo Séneca y otros personajes importantes, nacieron en la península.

30/10/2009 02:56 Autor: enologia. Enlace permanente. Tema: 28 VINOS DE ESPAÑA No hay comentarios. Comentar.

CAPITULO 28 - VINOS DE ESPAÑA - 02

La Puerta de Alcalá

Programa de Enología - Instituto de los Andes

Capitulo 28 - Vinos de España - 03

El nombre de España deriva de Hispania, nombre con el que los romanos designaban geográficamente al conjunto de la Península Ibérica, término éste a su vez, derivado del nombre Iberia, preferido por los autores griegos para referirse al mismo espacio. Sin embargo, el hecho de que el término Hispania no es de raíz latina ha llevado a la formulación de varias teorías sobre su origen, algunas de ellas controvertidas.

«Hispania» proviene del fenicio i-spn-ya, un término cuyo uso está documentado desde el segundo milenio antes de Cristo, en inscripciones ugaríticas. Los fenicios constituyeron la primera civilización no ibérica que llegó a la península para expandir su comercio y que fundó, entre otras, Gadir, la actual Cádiz, la ciudad habitada más antigua de Europa Occidental. Los romanos tomaron la denominación de los vencidos cartagineses, interpretando el prefijo i como "costa", "isla" o "tierra", con ya con el significado de "región". El lexema spn, que en hebreo se puede leer como saphan, se tradujo como "conejos" (en realidad damanes, unos animales del tamaño del conejo extendidos por África y el Creciente Fértil). Los romanos, por tanto, le dieron a Hispania el significado de "tierra abundante en conejos", un uso recogido por Cicerón, César, Plinio el Viejo, Catón, Tito Livio y, en particular, Cátulo, que se refiere a Hispania como península cuniculosa (en algunas monedas acuñadas en la época de Adriano figuraban personificaciones de Hispania como una dama sentada y con un conejo a sus pies). Abundando en el origen fenicio del término, Isidoro de Sevilla, en sus Etimologías, postula que tiene su origen en Ispani, el topónimo fenicio-púnico de Sevilla, ciudad a la que los romanos denominaron Hispalis.

Sobre el origen fenicio del término, el historiador y hebraísta Cándido María Trigueros propuso en la Real Academia de las Buenas Letras de Barcelona en 1767 una teoría diferente, basada en el hecho de que el alfabeto fenicio (al igual que el hebreo) carecía de vocales. Así spn (sphan en hebreo y arameo) significaría en fenicio "el norte", una denominación que habrían tomado los fenicios al llegar a la península Ibérica bordeando la costa africana, viéndola al norte de su ruta, por lo que i-spn-ya sería la "tierra del norte".

Por su parte, según Jesús Luis Cunchillos en su Gramática fenicia elemental (2000), la raíz del término span es spy, que significa "forjar o batir metales". Así, i-spn-ya sería la «la tierra en la que se forjan metales».

Aparte de la teoría de origen fenicio, la más aceptada (si bien el significado preciso del término sigue siendo objeto de discusiones), a lo largo de la historia se propusieron diversas hipótesis, basadas en similitudes aparentes y significados más o menos relacionados. A principios de la Edad Moderna, Antonio de Nebrija, en la línea de Isidoro de Sevilla, propuso su origen autóctono como deformación de la palabra ibérica Hispalis, que significaría la ciudad de occidente. y que, al ser Hispalis la ciudad principal de la península, los fenicios, y, posteriormente los romanos dieron su nombre a todo su territorio. Posteriormente, Juan Antonio Moguel propuso en el siglo XIX que el término Hispania podría provenir de la palabra eúscara Izpania que vendría a significar que parte el mar al estar compuesta por las voces iz y pania o bania que significa "dividir" o "partir". A este respecto, Miguel de Unamuno declaró en 1902: "La única dificultad que encuentro [...] es que, según algunos paisanos míos, el nombre España deriva del vascuence ’ezpaña’, labio, aludiendo a la posición que tiene nuestra península en Europa".

Otras hipótesis suponían que tanto Hispalis como Hispania eran derivaciones de los nombres de dos reyes legendarios de España, Hispalo y su hijo Hispano o Hispan, hijo y nieto respectivamente de Hércules.

A partir del periodo visigodo, el término Hispania, hasta entonces usado geográficamente, comenzó a emplearse también con una connotación política, como muestra el uso de la expresión Laus Hispaniae para describir la historia de los pueblos de la península en las crónicas de Isidoro de Sevilla. Existen varias teorías sobre cómo surgió el propio gentilicio "español"; según una de ellas, el sufijo "-ol" es característico de las lenguas romances provenzales y poco frecuente en las lenguas romances habladas entonces en la península, por lo que considera que habría sido importado a partir del siglo IX con el desarrollo del fenómeno de las peregrinaciones medievales a Santiago de Compostela, por los numerosos visitantes francos que recorrieron la península, favoreciendo que con el tiempo se divulgara la adaptación del nombre latino hispani a partir del "espagnol" o "espanyol" con el que ellos designaban a los cristianos de la antigua Hispania. Posteriormente, habría sido la labor de divulgación de las élites formadas las que promocionaron el uso de "español" y "españoles": la palabra españoles aparece veinticuatro veces en el cartulario de la catedral de Huesca, manuscrito de 1139-1221, mientras que en el capítulo Estoria de Espanna de la Crónica General redactada entre 1260 y 1274 por iniciativa de Alfonso X el Sabio, se empleó exclusivamente el gentilicio espannoles, adaptación ya al castellano de entonces que progresivamente evolucionó hasta ser la lengua oficial de España.

28/10/2009 20:09 Autor: enologia. Enlace permanente. Tema: 28 VINOS DE ESPAÑA No hay comentarios. Comentar.

CAPITULO 28 - VINOS DE ESPAÑA - 01

Programa de Enología - Instituto de los Andes

Capitulo 28 - España - 01

España, Oficialmente Reino de España, P És unSoberano aís Miembro de la Union Europea, CONSTITUIDO en estado social y Democrático de dERECHO y Cuya m forma de gobierno es laonarquía parlamentaria. Su territorio, es de capital con el Madrid, Ocupa la parte el alcalde de la Península Ibérica, Al que se añaden los Archipiélagos de las Islas Baleares (en el Mar Mediterráneo Occidental) y el de las Islas Canarias (en el Océano Atlántico nororiental), Así como en el norte del africano continente Las Plazas de soberanía de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, Además de los distritos y posesiones menores de las Islas Chafarinas, El Peñón de Vélez de la Gomera El Y Peñón de Alhucemas. El enclave de Llivia, En los Pirineos, Completa el conjunto de Territorios junto con la Isla de Alborán, Las Islas Columbretes Y una serie de islas e islotes Propias Frente a sus costas.

Tiene una extensión de 504,645 km ², Tras Siendo el cuarto país más extenso del continente, Rusia, Ucrania y Francia. Con una altitud de 650 metros los medios de comunicación sobre el nivel del mar, es el segundo país más montañoso de Europa, Tras Suiza. Su población es de 46.157.822 habitantes, según datos del Padrón Municipal de 2008.

Con Acuerdo de De la Constitución Española, El castellano o español es la lengua oficial del Estado. En 2006, era la lengua materna del 89% de los españoles. Otras lenguas, españolas también, hijo reconocido como cooficiales en comunidades autónomas DIVERSAS, Conforme a los estatutos de autonomía. De la Constitución RECONOCE que las Modalidades lingüísticas de España, hijo de uno de sus patrimonios culturales, objeto de especial respeto y Protección.

El territorio peninsular comparte fronteras terrestres con Francia y con el Principado de Andorra al norte, con Portugal y al oeste con El Territorio Británico de Gibraltar al sur. Territorios en sus africanos, Comparte Fronteras terrestres y marítimas con Marruecos. Comparte con Francia la Soberanía Sobre la Isla de los Faisanes en la Desembocadura del Río Bidasoa Y Cinco Facerías pirenaicas.

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28/10/2009 07:50 Autor: enologia. Enlace permanente. Tema: 28 VINOS DE ESPAÑA No hay comentarios. Comentar.

VINOS ESPAÑOLES

Bonum vinum laetificat cor hominis
(El buen vino regocija el corazón del hombre)

(Proverbio latino)

España es el país cuyo viñedo cubre la mayor extensión en el mundo: más de 1.200 mil hectáreas, de las cuales el 97.4% el producto allí cosechado se destina a vinificación (el 2% es para uva de mesa y el 0.3% para pasas). Francia tiene una superficie de viñedos de casi novecientas mil hectáreas, e Italia ochocientas setenta y dos mil hectáreas. De acuerdo a la Oficina Internacional de la Viña y el Vino (O.I.V.) en el año 2006 la extensión de viñedos en el mundo era de casi ocho mil millones de hectáreas. (7.924.000).

Actualmente existen en España, en materia de vinos, sesenta y tres Denominaciones de Origen (en otra fuente de información leí que son, hoy en día, sesenta y cinco), que cuentan, cada una de ellas, con su respectivo Consejo Regulador.

Acerca de la vitivinicultura española considero conviene transcribir la información aparecida en la revista La Prensa del Rioja (edición correspondiente al mes de diciembre de 2007). “Los vinos y bebidas protegidos actualmente en España son ciento treinta y uno: dieciséis bebidas espirituosas con Denominación Geográfica. Cuarenta y dos Vinos de la Tierra y setenta y tres vinos producidos en región determinada.

Según el informe de la Organización Internacional de la Vid y el Vino, de marzo de 2007, sobre la coyuntura mundial, España ocupa una posición privilegiada, ya que es líder en superficie vitivinícola, “el primer viñedo del mundo”, con 1.174.000 hectáreas, lo que representa un 14.8% de la superficie total de producción existente en el mundo (7. 924.000 hectáreas).

España es el tercer exportador de vino en el mundo, con unos catorce millones de hectolitros (un mil cuatrocientos millones de litros). Este volumen representa un diecisiete por ciento del total en el mundo, por detrás de Italia y de Francia. .

En España, la superficie de los vinos de calidad producidos en regiones determinadas (VCPRD) es de 680.472 hectáreas. Los vinos de VCPRD representan el sesenta y dos por ciento de l total de viñedo para transformación”. Hasta aquí esa cita. .

En la página web del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación leo que la Dirección General de Industria Agroalimentaria y Alimentación, es el organismo oficial del gobierno español que tiene a su cargo la reglamentación de todo lo concerniente a la producción de vinos, tanto de las Denominaciones de Origen como de los vinos clasificados dentro de la categoría Indicación Geográfica, que en los años más recientes han adquirido una relevante importancia, tanto a nivel interior como allende las fronteras de España.


En ese portal leo que “ Las Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas constituyen el sistema utilizado en nuestro país para el reconocimiento de una calidad superior, consecuencia de características propias y diferenciales, debidas al medio geográfico en el que se producen las materias primas, se elaboran los productos, y a la influencia del factor humano que participa en las mismas”.
Mediante la Ley del 26 de Marzo de 1999 se crea la categoría Indicación Geográfica Vinos de la Tierra de Castilla, la primera en España en figurar con esta Denominación, ubicada por arriba de la de Vinos de Mesa. Dentro del término genérico Vinos de la Tierra existen, actualmente, en España 12 en Andalucía., 6 en Aragón, 6 en Castilla y León, 4 en Castilla-La Mancha, 2 en la Comunidad de Valencia, 2 en Galicia, 2 en Murcia, 1 en La Rioja, 1 en Asturias y 1 en Extremadura. En total son 37 las Indicaciones Geográficas registradas oficialmente, y de acuerdo a la ley los vinos de mesa con I..G. pueden ostentar en la etiqueta la mención a la (las) variedades de uvas utilizadas, la añada del vino y el nombre de la bodega. Si no cumplen con los requisitos establecidos no pueden llevar dicha información en la etiqueta.

La Comunidad Autónoma Castilla-La Mancha está ubicada al Sur de la Meseta Castellana, a unos sesenta kilómetros de Madrid. Su territorio corresponde al de los municipios que integran las Provincias de Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo. El mayor viñedo del mundo es el de Castilla-La Mancha, con sus seiscientas mil hectáreas cubiertas de viñas. Esta cifra corresponde al 6% de la superficie mundial y al 50% de la española. La producción de vino es de diez millones de hectolitros --- mil millones de litros---, equivalentes al 50% de la producción de vino en España. José Peñín, un prestigiado autor hispano, reitera en su obra Atlas de los vinos de España que “Castilla-La Mancha es la mayor zona vitivinícola del mundo, y la Denominación de Origen La Mancha es, además, la mayor del planeta”

Las variedades de uvas permitidas dentro de la Indicación Geográfica Castilla-La Mancha son, dentro de las blancas, las siguientes: Airén, Albillo, Chardonnay, Macabeu o Viura, Malvar, Sauvignon Blanc, Merseguera, Moscatel de grano menudo, Pardillo o Marisancho, Pedro Ximénes y Torrontes. Dentro de las cepas tintas figuran las siguientes: Bobal, Cabernet Sauvignon, Garanacha Tinta, Merlot, Monastrell, Petit Verdot, Syrah, Tempranillo-Cencibell, Coloraillo, Frasco, Garnacha Tintorera, Moravia dulce, Negral y Tinto Velasco.

En alguna tienda virtual de productos con Indicación Geográfica Vinos de la Tierra de Castilla encontré una lista de unos veinte caldos de esta clase. El más barato tenía un costo (una vez hecha la conversión de Euros a nuestra moneda) de cincuenta pesos mexicanos, mientras que el mas costoso era de aproximadamente cuatrocientos cuarenta pesos.

Me parece conveniente señalar que la categoría Indicación Geográfica Vinos de la Tierra, de España, equivale a Vin de Pays, de Francia, la cual se halla por arriba de la denominada Vinos de Mesa (Vins de Table), y por abajo de otras dos, que son Appellation d’Origine Controlée --AOC-- y Vin Delimite de Qualite Superieure ---VDQS--- . Por lo que a Italia concierne, los niveles, de abajo hacia arriba son: Vino de Tavola, Vino con Indicazione Geografica Tipica ---IGT---, Denominazione di Origine Controllata ---DOC--- y Denominazione di Origine Controllata e Garantita ---DOCG. Por lo que a Alemania concierne esos niveles de calidad son, igualmente del inferior al superior, Tafelwein, Landwein (equivalente a Vin de Pays, Vinos de la Tierra y Indicazione Geografica Tipica), Qualitätswein mit Prädikat (QmP) y Qualitätswein bestimmter Anbaugebiete (QbA). En Portugal los vinos de mayor calidad son aquellos que llevan la leyenda Denominacao de Origen Controlada, equivalente al AOC de Francia y al D.O. de España. Otra categoría inferior es Indicacao de Proveniencia Regulamentada (IPR), semejante a los vinos VDQS de Francia. Luego vendría el Vino Regional, similar en su categoría al Vin de Pays y a los Vinos de la Tierra, de España.

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20/10/2009 07:43 Autor: enologia. Enlace permanente. Tema: 28 VINOS DE ESPAÑA No hay comentarios. Comentar.