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ENOLOGIA

LA CARRERA DE SOMMELIER

La maestra sommelier Marina Beltrame estuvo en Lima para dictar un seminario organizado por Wines of Argentina

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Pionera. Marina Beltrame fundó la Escuela Argentina de Sommeliers, que hoy tiene cinco sedes donde forman a especialistas en dos años. (Foto: Karen Zárate)

Por Catherine Contreras

Marina Beltrame tiene una historia de lo más interesante. A los 26 años, luego de estudiar administración hotelera y trabajar unos años en su rubro, se topó con un mecenas que la conminó a estudiar sommelería en Francia.

Sucede que este empresario galo, involucrado en el negocio de los corchos, notó que a mediados de los años 90 en Argentina se producía mucho vino, pero no se hablaba bien [al respecto] ni mucho menos se consumía correctamente.

Le propuso irse becada a la École de París des Métiers de la Table (en realidad fue él quien le pagó la carrera, pero no se lo dijo al inicio) y le deslizó la idea de montar, a su regreso, una escuela de sommelería en Buenos Aires.

Tres años después, Marina regresó a Buenos Aires y empezó a arar. Debía cambiar costumbres arraigadas y educar en el tema de servicio de vino no solo a los mozos, sino también al consumidor. Se convirtió así no solo en la primera sommelier de su país, sino también en la pionera en la enseñanza de estas prácticas de servicio, al crear en 1999 la Escuela Argentina de Sommeliers, que hoy tiene cinco filiales en Buenos Aires y Mendoza (Argentina), San José (Costa Rica), Bogotá (Colombia) y Panamá.

LA LUCHA
“Trabajar en un restaurante era batallar todas las noches con gente nueva a la que debía explicarle todo”, recuerda Marina, quien por entonces no tenía ni 30 años.

“Empecé con cursos cortos, también dirigidos al consumidor, para enseñarle a presionar para que el servicio fuese bueno”, admite esta maestra que en el 2006 dio el salto a la televisión para conducir en el canal Elgourmet el espacio “Notas de cata”, que el año pasado emitió su cuarta temporada y actualmente ha entrado en etapa de reestructuración.

Respecto del futuro de esta profesión, la especialista confiesa que le gusta ir un paso adelante. “En la escuela estamos cambiando bastante el perfil del sommelier. Queremos sostener la profesionalización y la inserción laboral de nuestros egresados, pero creemos que hoy es fundamental la gestión, la parte comercial, que estamos también incorporando”, explica Marina, quien recuerda que un sommelier debe vender y seducir con sus alternativas de vino a un cliente.

“El puesto de sommelier se paga solo, porque genera ventas. No lo tienen que ver como un costo”, dice, convincente, la especialista, que calcula tener un total de 400 graduados en una década de funcionamiento.

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1 comentario

ALEJANDRA -

SOMOS DOS MUJERES QUE ESTAMOS HACIENDO A TRAVÉS DE REUNIONES REALIZAMOS CATA Y DEGUSTACIONES.NECESITAMOS CONTACTOS DE SOMMELIER ESPERAMOS RESPUESTA URGENTE YA QUE ESTE EMPRENDIMIENTO ES NUEVO Y TENEMOS UN MERCADO FEMENINO IMPORTANTE ESPERAMOS UNA PRONTA RESPUESTA. SALUDOS CORDIALES PARTICIA Y ALEJANDRA
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