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ENOLOGIA

SOLOMILLO CON SALSA DE VINO

 

General
un poco de aceite (para untar los filetes)
2 chalotas picadas
2 hojas de estragón
40 gramos de mantequilla
3 ramitas de perifollo
sal
1 y 1/2 cucharadas soperas de salsa de tomate espesa
4 filetes de solomillo
1 vaso (de los de vino, no lleno) de vinagre
1 vaso (de los de vino, no lleno) de vino blanco
3 yemas de huevo

Preparación:
Prepare la salsa poniendo en una cacerola el vino blanco con el vinagre, las chalotas picadas, las hojas de estragón y las ramitas de perifollo. Cuézalo hasta que se reduzca a la mitad. Pásela por el chino (un colador de agujeros grandes), apretando bien. Añada las yemas de huevo y un poco de mantequilla y remueva bien, con ayuda de una cuchara de madera, al calor, pero sin que llegue a cocer. Deberá quedar con una consistencia como de mayonesa clara. Añada entonces la salsa de tomate espesa y vuelva a remover hasta que quede todo bien mezclado. Reserve al calor. Ponga la plancha sobre el fuego y, cuando esté bien caliente, haga sobre ella los filetes de solomillo, que habrá untado previamente por ambos lados con aceite. Déjelos hasta que se queden bien marcadas las rayas de la plancha, pero que por dentro quede rosado (o al punto que usted prefiera la carne). Vierta la salsa sobre los filetes y sirva.
RECETA: Enviada por Miriam Huaman 

VINOS CON HISTORIA

Cartago renace de sus cenizas de la mano de sus vinos

Después de 26 siglos de haber sido arrasada por los romanos, los productores de esta región del Magreb vuelven a producir vinos.

Cartago renace de sus cenizas de la mano de sus vinos
Fotografías JCD

 

"Delenda Cartago est" (Hay que destruir a Cartago), era el reclamo con el que Catón el Viejo iniciaba y finalizaba sus discursos en el senado romano en el siglo II antes de Cristo. Por ese entonces, la colonia fenicia de Cartago (ubicada en territorio de la actual Túnez) rivalizaba con Roma en el control del comercio en el Mar Mediterráneo. Pero en el año 146 aC, el pedido de Catón fue atendido y Cartago terminó siendo arrasada por las legiones romanas.

Los cartagineses conocían la técnica de la elaboración del vino y se habían perfeccionado en el comercio a gran escala; las ánforas que se han descubierto en distintas partes del Mediterráneo son un testigo de ese auge.

Pero hoy, los descendientes de Cartago han puesto en marcha nuevamente la producción de vinos de alta gama, sobre una superficie de 15.000 hectáreas. Existen 8 sociedades mixtas que producen vinos en Túnez, con capitales provenientes de Austria, Italia y Alemania. "Estamos en un momento clave de nuestra historia, porque tenemos que adaptarnos a los mercados internacionales preservando nuestras características mediterráneas", sostuvo al diario Le Figaro Belgacem D?Khili, director de la unión de bodegueros tunecinos.

Información provista por Piano15

ESPAÑA COMPETITIVA

España es el productor vinícola más competitivo del mundo
Según publica la revista Meiningers en su última edición internacional

Según Vinflhor, organización francesa del vino, frutas y hortalizas, España es el productor vinícola más competitivo del mundo entre los 15 analizados, según publica la revista Meiningers en su última edición internacional.

Viniflhor elabora un informe sobre los factores de competencia en la industria internacional del vino desde 1998. El informe determina el rendimiento en los 15 principales países productores a través de seis áreas de competencia: el potencial de producción del suelo y las condiciones climáticas en los viñedos; la capacidad de los productores y comerciantes para ganar mercados exteriores; el equilibrio de la demanda; la organización entre los profesionales del sector y el apoyo público al mismo; y finalmente el entorno macroeconómico.

Según el último informe de Vinflhor, España es líder en todas estas áreas de competencia. España tiene la mayor superficie vitícola del mundo, y su reestructuración durante los últimos años ha mejorado la competitividad. Sus rendimientos medios, que son esenciales para la competitividad, han aumentado de 26 a 34 hectolitros por hectárea en los últimos 10 años. Los productores y comerciantes vinícolas españoles han sabido ser flexibles adaptándose a los cambios del mercado, fortaleciendo la posición del país en los mercados de exportación.

Italia ocupa la segunda posición, Francia la tercera, y los Estados Unidos la cuarta. Fuente: El Correo del Vino

MOSTO FLOR

Sarkozy aparca el vino para darse a otros placeres

 

Por:José Luis Murcia. Periodista. Miembro de la FIJEV.

El Correo del Vino

La decisión de Nicolás Sarkozy de dedicarse en cuerpo y alma al agua mineral (no sabemos si Perrier o Vittel) y al zumo de naranja procedente de las colinas nizardas y de la bella Córcega ha dejado con un palmo de narices a los responsables del vino francés, que ven como se esfuman las posibilidades de hacer publicidad de la “grandeur” francesa gracias a los Burdeos, los Borgoñas, los Côtes du Rhône, los Loiras o los grandes champanes.

Vamos, que a los galos les ha ocurrido lo contrario que a los norteamericanos. Tras la estela, parece ser que obligada, abstemia de George Bush jr. , Barack Obama ha irrumpido con un gran conocimiento del sector vitivinícola mundial y una de sus primeras medidas, aparte de incorporar los vinos americanos a sus actos oficiales, ha sido la de construirse una bodega con capacidad para más de un millar de botellas en su casa privada.

Las autoridades francesas, por el contrario, encabezadas por el director general de Salud, Didier Houssin, y el director del Instituto Nacional del Cáncer (INCA), Dominique Maraninchi, han desatado la polémica en Francia, el país de mayor tradición vitivinícola del mundo, al asegurar que el consumo de un solo vaso de vino al día sería motivo más que suficiente para agravar cualquier tipo de cáncer. Quizás por eso hay ahora muchos más cánceres que hace 40 años cuando los franceses bebían un 40 por ciento más de vino que ahora.

Y quizás también, esta afirmación, que ha hecho levantarse en tropel al sector del vino en su conjunto y a gran parte de la sociedad francesa, sea tan disparatada como para confrontar con multitud de estudios serios llevados a cabo por universidades y centros de investigación de todo el mundo que aseguran lo contrario y elogian el papel de los antioxidantes que contiene el vino, además de su probadísima eficacia en la lucha y prevención de las enfermedades coronarias.

En este asunto, como en tanto otros, prima el talibanismo de quienes quieren conducirnos a todos por la senda de lo correcto, aunque sea a costa de cargarse la economía de un país (más de lo que está) y miles y miles de puestos de trabajo, además de un patrimonio histórico sin parangón en un país como Francia. Aquí ya ocurrió con la abstemia Elena Salgado cuando estuvo a punto de darle la puntilla a un sector de los más dinámicos de nuestra economía. Y, tan bien lo hizo, que Zapatero la premió con nuevo Ministerio para que pueda hacer gala de su virtud sin excesos.

Algo que parece haber copiado el maestro Sarkozy, quien para cumplir sus obligaciones de marido y gobernante ha decidido llevar su vida por el camino más recto del agua mineral y el zumo de naranja, sanos de por sí; aunque no sería prudente que aconsejara a sus conciudadanos conjugar la “liberté, egalité et fraternité” a base de buches de agua y traguitos de zumo.

Claro, que en la Dirección General de Tráfico, no le van a la zaga a los vecinos franceses, ya que cualquiera que vea los anuncios cutres auspiciados por Pere Navarro y sus mariachis culpando a las cervecitas y los vinitos de todas las leches que se dan los coches españoles, pensarán, como pensamos algunos, que algún desajuste se ha producido en el recto proceder de nuestros próceres, ya que alguna culpa tendrán el güisqui, el coñac, el vodka o la ginebra, de los “crash” automovilísticos. Y la coca. Y los porros. Y hasta la mala leche que se les pone a los que no cumplen correctamente sus deberes de pareja, que también es una importante causa de accidente. En fin, que la culpa es del vino, que para eso están ahí los cerebros de la Organización Mundial de la Salud, que lo aseguran, aunque luego digan que es bueno comer carne con hormonas, entre ellas la cancerígena estradiol, procedente de los Estados Unidos. Toma coherencia.

Vamos que corren malos tiempos para el vino. Como cunda el ejemplo volvemos a la Ley Seca y tenemos que llamar a los comandos de Rubalcaba para que nos libre del Al Capone de turno. Quizás es el momento de hablar con Michelle Alliot-Marie, ministra del Interior galo, y decirle que se olvide de los etarras y los islamistas y se dedique a hacer redadas en la próxima edición de la Vinexpo de Burdeos.

DIONISOS WINE BAR

LA SEDUCCIÓN DE LA GARNACHA

 
 
ENTRE COPAS
La seducción de la garnacha
 
Los vinos de garnacha aragoneses siguen ganando adeptos por todo el mundo. Los de Campo de Borja, en concreto, gustan mucho en EE. UU., donde Robert Parker ha designado a Borsao como una de las bodegas españolas con mejor relación calidad-precio.
 
JOSÉ LUIS SOLANILLA. Zaragoza
Lejos quedan ya los años aciagos para las variedades de uva españolas que caían ante el empuje de uvas foráneas en una especie de fiebre invasora que provocó masivas plantaciones de cabernet sauvignon, merlot o syrah. La garnacha, una uva aragonesa por excelencia, también sufrió aquel virus de la modernidad, aunque un puñado de incondicionales aguantaron el tirón a la espera de tiempos mejores. Gran parte de la resistencia garnachera quedó fijada en las comarcas que hoy constituyen los términos agrupados en las denominaciones de origen de Cariñena, Calatayud y Campo de Borja.

En esta última, con una tradición milenaria en la elaboración de vinos, los agricultores y cooperativas se han ido adaptando a los nuevos gustos de los mercados anglosajones, que, al amparo de críticos capaces de marcar la dirección del consumo, vienen demandando vinos densos, con mucho cuerpo y con mucha expresión frutal aromática y gustativa. En concreto, Robert Parker, el gurú capaz de hacer que se agote un vino en pocas horas en función de sus puntuaciones, no ha parado de ensalzar las añadas recientes de los vinos borjanos, criados al amparo del majestuoso Moncayo.

Tal es así, que algunas bodegas de esta D. O. han duplicado y hasta triplicado sus exportaciones a los Estados Unidos. En este caso se encuentran Bodegas Borsao y Bodegas Alto Moncayo, repetidamente tocadas por la barita mágina de Parker en las puntuaciones que anualmente otorga a vinos del todo el mundo. Por si fuera poco, 'Wine Spectator', revista fundada por el propio Parker, hacía un balance en su último número sobre los mejores vinos que pueden encontrarse en todo el mundo por menos de 20 dólares. Tras citar los caldos de garnacha, "jugosos y llenos de fruta", de Cariñena y Campo de Borja, la revista ponía de relieve, entre los ’Valores recomendados’ por su relación calidad-precio, a Bodegas Borsao. Y citaba, en concreto, el Tres Picos -100% garnacha- y el Borsao Crianza Selección, que incluye en su ’coupage’ merlot y tempranillo, además de garnacha.

Vino de ladera

No es ningún secreto que Parker tiene casi tantos detractores como seguidores, al menos aquí en España, donde se le acusa de fomentar una homogeneización de los gustos por estos vinos de alta expresión. Por lo que a mí respecta, suelo estar de acuerdo con sus apreciaciones sobre los vinos aragoneses. Tampoco creo que promocione la elaboración de vinos cortados por el mismo patrón. No hay más que detenerse a apreciar los matices de los vinos de una misma bodega de la zona para constatar que cada uno tiene su propio carácter.

Hace unas fechas pude apreciar esa riqueza de matices en un viaje a Borja, donde caté los vinos que se elaboran en Bodegas Borsao y en Bodega Alto Moncayo bajo la dirección técnica de José Luis Chueca. Con José Miguel Sanmartín, director gerente de Borsao, y con los responsables del departamento comercial, recorrimos algunas de las mejores fincas en las que sobreviven cepas de garnacha centenaria que luego sirven de base para la elaboración de los mejores vinos, los tres de Alto Moncayo -Aquilon, Alto Moncayo y Veraton- y otros de Borsao que se alimentan de estas cepas viejas, como el incomparable Tres Picos o el Borsao Selección Crianza. Vinos amplios, aromáticos, con cuerpo, más balsámicos, especiados o minerales unos que otros, pero vinos que valen más de lo que cuestan. Y bien que lo saben los consumidores avezados norteamericanos

VINOS AUSTRALIANOS

El exquisito brillo de los vinos australianos en el mundo

EVENT PANNER - ( Viavinum )
Hace apenas quince años, los vinos de Australia eran auténticos desconocidos más allá del continente austral. Hoy el panorama es bien distinto. Los caldos de nuestras antípodas han logrado hacerse un hueco entre las referencias más destacadas de las modernas e innovadoras formas de elaboración del Nuevo Mundo, sobre todo en los mercados de habla inglesa. Sin vides autóctonas, el señorío y nobleza de los grandes vinos del país proceden en gran medida de los propios orígenes de sus cepas importadas del resto del mundo.

Fueron los colonos británicos los primeros en asentarse en el Valle de Barossa, ficha clave del prestigio de los vinos australianos, a principios del siglo XIX. Allí las clases acomodadas inglesas mantenían las costumbres de su elegante estilo de vida europeo: practicaban la caza del zorro, la equitación y, por supuesto, gustaban de la buena mesa y disfrutaban agasajando a sus amistades con los mejores caldos de Burdeos. Sin embargo, los vinos del Viejo Continente sufrían demasiado en las largas travesías marítimas que podían llegar a durar meses.

Ante tales circunstancias, la mejor solución fue en ese momento elaborar su propio vino y, casi sin darse cuenta, el mejor legado posible, pues estas históricas parcelas de retorcidas vides aún perviven (jamás conocieron la dramática filoxera) y de ellas se obtienen vinos sumamente cotizados, precisamente por los sabores que encierran. Buena muestra de ello son los caldos de Everton, Gran Burge, Henschke, Meter Lehmann, Rockford, St. Hallet o The Willows.

El periodo que abarca desde 1993 a 2003 se considera en nuestras antípodas ‘la década prodigiosa del vino’. A lo largo de estos diez años, el área de viñedos explotados y la producción de uva se duplicaron y, por primera vez en su historia, las exportaciones superaron el conjunto del consumo interno.

El sector vitivinícola australiano ha ganado gran peso y prestigio internacional, con lo que hoy es posible encontrar vinos con el sello australiano de calidad casi en cualquier rincón del planeta, a pesar de que aún está lejos de competir en términos de producción mundial. Sin embargo, en el sector tienen entre sus objetivos convertirse en 2025 en líderes del mercado mundial del vino, no sólo como los mayores productores, sino también los más influyentes y prósperos. Y para ello cuentan con numerosas ventajas como la carencia de unas Denominaciones de Origen al modo europeo, que les permiten adaptarse al mercado con gran rapidez, bajo el único control de sus zonas geográficas. Esta libertad es la que permite que los viticultores australianos mezclen las uvas de diferentes zonas del país de forma que los europeos más puristas se rasgarían las vestiduras, pero que sin embargo producen excelentes resultados.

Los bajos costes de producción y elevados rendimientos de sus viñas han dado lugar, junto a un innovador uso de la tecnología y un marketing sencillo y directo que les permite que la información en sus etiquetas se limite a indicar la añada, bodega, región y tipo de uva utilizada, han supuesto un gran éxito en países como Reino Unido, donde los vinos australianos disputan a Francia su liderazgo en las preferencias británicas. Pero además de los británicos, los consumidores de EEUU y Canadá, Alemania y los países nórdicos, prestan cada vez más atención a estos caldos, de incipiente presencia en los mercados asiáticos de China y Japón, Malasia o Tailandia, entre otros muchos países del mundo.

Pero, a pesar de que su magnífica relación calidad-precio es la más destacada de sus distinciones, en Australia se ha sabido privilegiar adecuadamente los vinos de máxima calidad, lo que se traduce en la difusión de algunos caldos de inevitable cita entre los de más alta gama, como Penfolds Grange, un caldo muy demandado que supera los 300 euros por botella, Grange Hermitage, el símbolo de los viñedos de producción continua más antiguos del mundo, Dalwhinnie, muestra de los mejores pinot noir de Los Pyrenees, o los inigualables resultados obtenidos por los premium Rosemount Estate. Por todos ellos, al igual que por emblemáticas marcas como Jacob’s Creek, Nottage Hill o Lindeman´s, es por las que los caldos australianos son tan apreciados en los mercados internacionales y Australia ha sido la revelación de la mayoría de los certámenes vinícolas de los últimos años.

AGRADECIMIENTO

Muchas gracias por su preferencia, por participar, por sus colaboraciones, por sus comentarios, por sus criticas... que en 20 meses en el aire, con nuestros cinco Blogs, nos han permitido pasar el millón de visitantes, exactamente:   1,071,770

 

En julio del 2007 comenzamos esta aventura de difundir cultura, de comentar nuestras investigaciones y en ese mes, nuestros cinco blogs tuvieron 127 visitas.

 

http://institutodelosandes.blogia.com

 

http://historiagastronomia.blogia.com

 

http://gerencia.blogia.com

 

http://enologia.blogia.com

 

http://alimentos.blogia.com

 

Ahora que superamos el millón de lectores, renovamos nuestro compromiso con ustedes, queridos amigos, con la humildad que obliga ser los primeros en la red, a su salud...

 

Atentamente, Comité Editorial del Instituto de los Andes