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ENOLOGIA

EL OPORTO

Es un famoso vino de casta que toma su nombre de una ciudad a orillas del Duero, en Portugal. Esta región posee un clima de cambios notables, sol fuerte y vientos invernales, lo que propicia que su tierra produzca cosechas de uvas de gran calidad. Se produce en las laderas de los cerros al sur y suroeste del valle del Duero, en Portugal.

Al sur de Francia, cerca a los pirineos, se produce un tipo de Oporto llamado Rousillon, muy fuerte. En Cataluña, España, se produce también un vino semejante pero de calidad inferior. Quedan después todas las falsificaciones e imitaciones que son muchas, ya que el Oporto genuino se exporta poco. Es seco, licoroso, de los llamados vinos de postre.

Posee entre 18-25° alcohol. Su característico color y sabor que lo convierten en una de las joyas entre los vinos de rango, se deben a la composición químico-mineralógico de los suelos donde se cultivan las vides, aunque los eruditos dicen que es consecuencia principalmente, del clima de estas regiones.

Este vino se obtiene por estrujado de la uva, nunca por prensado. Se deja fermentar este mosto con los pedúnculos. La fermentación se detiene antes de que se convierta en alcohol todo el azúcar que contenía el jugo.

En cuanto a su coloración, uno de sus mayores atractivos, se dice que no pertenece a la naturaleza del vino sino a materias colorantes que le ceden las bayas del sauco, planta aromática de flores blancas, familia de la madreselva; sus bayas parecidas a la fresa del capulí, se desecan, se ponen en sacos y se pisan con el vino que se ha tenido en las bodegas durante meses.

Es muy sensible esta es una de las razones de su escasez y alto costo. Debe estar a salvo de las corrientes de aire y de los fríos intensos; su estancia en las bodegas debe ser a una temperatura estable alrededor de los 15 °C.

En Oporto, las familias productoras continúan las costumbres de sus antepasados. Los “duros”, o sea los vinos crudos, son añejados, mezclados y embotellados en interiores con poca luz, donde se respira a madera vieja y fermentación. El oporto de mayor calidad es el que en su etiqueta se señala el año de la vendimia de la cual proviene.

Los catadores determinan su valor, colocando la botella a contraluz para ver el juego que forman los rayos con los tonos rubíes del vino, mientras aspiran el aroma que sale de la botella, recién entonces saborean este incomparable vino. Los oportos blancos son hechos de uvas blancas, añejados en barriles de madera y mezclados para obtener un sabor dulce o seco; los oportos rubíes son de uvas jóvenes, rojas, robustas; los oportos “tawny” son añejados por más tiempo y se consideran mas suaves y elegantes.

En el siglo XIX, el oporto estaba reservado solo para señores, por lo tanto, no se servia hasta que las damas abandonaban la mesa. Previamente, la bebida era colocada en la garrafa y se ponía a “respirar”. Llegado ya ese último momento de la cena, todo el servicio era retirado de la mesa y se colocaban almendras y queso Stilton, para acompañar este vino de gran espíritu. Los caballeros bebían rotándose la garrafa de izquierda a derecha. El hecho de tomar todos del mismo envase, significaba una elegante costumbre.

Con el paso del tiempo han ida variando las maneras de tomarlo. Ahora es usual mezclarlo con hielo o con soda y adornar la copa con una rodaja de limón. Además, se ha convertido en un apreciado aperitivo. En la cocina le da un toque de distinción a las marinadas y a las salsas. El pato es una de las aves que más lo agradece, así como otras aves de caza pequeñas, como las codornices y las perdices.

ZONAS Y CEPAS ARGENTINAS

Por: Heliana Pagani - Instituto de los Andes - En Argentina se destaca una amplia superficie cultivada, con las siguientes variedades aptas para la actividad de la vitivinicultura:

TINTAS

Bonarda

Malbec

Cabernet Sauvignon

Tempranilla

Sangiovese

Merlot

Bequignol

Barbera

Syrah

Greco nero

Fer

Canari

Pinot Noir

Balsamina

Fintendo

Freisa

Nebbiolo

Lambrusco

Raboso Varonés

Graciana

Carignan

Alicant Bouchet

Tannat

Verdot

Pinot Joubertin

Dolcetto

Cinsault

Aspirant Bouchet

Cesar

Ruby Cabernet

Gamay

 

BLANCAS

Pedro Ximénez

Moscatel de Alejandría

Torrontés Riojano

Chenin

Uni Blanc

Chardonnay

Gibi

Semillón

Tocai Friulano

Maticha

Sauvignon Blanc

Palomino

Moscatel Amarillo

Riesling

Moscato d´Asti

Saint Jeannett

Pinot Blanc

Prosecco

Gewurztraminer o Traminer

Macabeo

Elbling

Sylvaner

Melon Muscadet

Viognier

ROSADAS

Cereza

Criolla Grande

Moscatel Rosado

Criolla chica

Valency

Buonamico

Ferral

Garnacha

Canela

Ferral

Traminer

PRINCIPALES DENOMINACIONES DE ORIGEN (ZONAS VITIVINICOLAS)

La zona vinícola Argentina se encuentra al oeste del país, recostada a la cordillera de los andes, con alturas que oscilan entre 500 y 1.500 metros sobre el nivel del mar. Los vientos húmedos del pacífico, descargan su humedad sobre los andes chilenos, entrando al país secos, determinando una zona semidesértica, con inviernos igualmente secos, y una precipitación anual entre 100 y 400 mm de lluvia al año.

Está dividida en tres grandes regiones:
- Centro-Oeste (Cuyo)
- Nor-oeste.
- Sur (Patagónica)

La Región CENTRO-OESTE, esta subdividida en siete subregiones donde sobresalen Mendoza, San Juan y Valle del Uco.

MENDOZA, la más importante del país, aglomera la viticultura alrededor de los ríos de montaña. Esta región posee un suelo fino de características aluvionales, rocoso y arenoso. Las cepas más sembradas son las blancas, Chenin Blanc, Torrontés Riojano, Chardonnay, Riesling y Sauvignon Blanc, entre muchas. Y las tintas, Malbec, Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah, Pinot Noir, Barbera, Sangiovese, Tempranilla y Boyarda, entre otras.

SAN JUAN, se encuentra en ambos lados del río del mismo nombre, observándose que los suelos situados en la margen izquierda del río son pedregosos y en parte cubiertos de arcilla y arena, adecuados al cultivo de la vid. Los ubicados sobre la margen derecha son de gran fertilidad, en general arenosos, arcillosos y poco profundos. La variedad predominante es la rosada, Cereza, y entre las blancas le siguen en superficie sembrada, las variedades Moscatel de Alejandría, Pedro Giménez y Torrontés Riojano.

VALLE DEL UCO, ubicada al sur oeste de la ciudad de Mendoza, abarca territorios cultivados de los departamentos de Tunuyán, Tupungato y San Carlos, sobre el piedemonte Andino. En esta área predominan las variedades tintas, entre otras: Malbec, Tempranilla, Barbera, Merlot, Cabernet Sauvignon, Sangiovese y Bonarda. Y entre las blancas para vinificar, están Semillón (principalmente en Tupungato), Torrontés Riojano, Pedro Giménez, Chardonnay y Chenin.

La región NOR-OESTE, está compuesta por cuatro sub regiones, entre las que sobresalen SALTA, CATAMARCA y LA RIOJA.

SALTA, donde se destaca el Valle de Calchaquíes, encontramos la localidad de Cafayate, la más importante de la región para la producción de vinos, que cuenta con los viñedos más altos del mundo (1.700 m.s.n.m.), y suelo franco arenoso profundo, con ripio y piedras sueltas; donde el Torrontés Riojano es la cepa insignia, seguido por Chardonnay, Chenin y Cabernet Sauvignon.

CATAMARCA, con sus suelos son profundos, francos o limo arenosos, donde la variedad cereza tiene una predominancia general, acompañada en menor cuantía de Torrontés Riojano, Bonarda y Moscatel de Alejandría.

LA RIOJA, tiene suelos aluvionales con textura franca a franca-arenosa; y está conformada por pequeños valles, entre las Sierras de Velasco y Famatina. La cepa por excelencia de la zona es el Torrontés riojano.

Por último la Región SUR, como su nombre lo indica es la región más austral de argentina, donde destaca la zona de

RIO NEGRO, en la que se siembran las tintas Malbec, Merlot, Syrah, Pinot Noir, Cabernet Sauvignon, y Bonarda, y las blancas Torrontés Riojano, Pedro Giménez, Semillón, Torrontés Sanjuanino, Sauvignon Blanc, Torrontés Mendocino y Chenin.

La ya internacionalmente conocida Ruta del Vino es un desplazamiento que bordea la Cordillera de los Andes comenzando por la provincia de Salta y bajando hacia el sur, pasando por Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza y Neuquén, para terminar en Río Negro.

De acuerdo a ArgentinaTuristica.com, los vinos Argentinos, tienen una capacidad antioxidante mayor que los de Usa, Chile y el Viejo Mundo, esto debido a la altura, inusual, a que se encuentran los viñedos, lo que incidiría en una alta concentración de “Polifenoles”, que son las sustancias beneficiosas para la salud, lo que los convierte en uno de los vinos más saludables del Planeta.

En resumen podemos decir que Argentina nos presenta una gran diversidad de vinos elegantes, bien presentados, y muy satisfactorios, que pueden ser degustados a unos precios, muy competitivos, frente a los vinos del viejo mundo.

Preferentemente situadas en valles amplios o llanuras inclinadas, las regiones del vino argentino cuentan con una serie de características bien definidas. La primera y tal vez más importante es la altitud. La cercanía del macizo andino hace que el cultivo de la vid se practique sobre planicies con pendientes del 0,2 a 2%, en altitudes que van desde los 300 hasta los 3.000 metros sobre el nivel del mar. Tal peculiaridad es única en el mundo, ya que no sólo abarca a los viñedos ubicados a las mayores alturas conocidas para la producción de vinos, sino que, además, el promedio general se ubica por encima de los 900 metros, algo que no tiene comparación en todo el planeta.

Otro rasgo distintivo del vino argentino es su condición natural, fundamentada en las bondades de un clima seco, donde las enfermedades que afectan a la vid son poco frecuentes y, por tanto, apenas necesarios los tratamientos para combatirlas. El riego permite regular la fertilidad de los suelos, recurriendo a las aguas purísimas provenientes del deshielo de la nieve y los glaciares de los macizos andinos. El cielo, casi siempre diáfano, provee abundante sol para lograr altos tenores de madurez, pero convenientemente compensado con una importante amplitud térmica. Como dato adicional pero no menos importante, todos los viñedos se sitúan lejos de los centros poblados, carecen de contaminación y, mayormente, están sustentados por suelos jóvenes, escasamente labrados, lo que permite trabajar sin la adición de fertilizantes. Todo ello le imprime a los vinos un carácter único, reconocible por los colores intensos, los aromas profundos y los sabores carnosos, colmados de fruta y de frescura.

VINOS DE FRANCIA 01

Los Vinos franceses corresponden a uno de los más antiguos cultivos de la vid, su origen encuentra sus fuentes en la época del Imperio romano. Se les considera parte fundamental de cocina francesa, y algunas marcas han logrado un reconocimiento mundial.

En el año 2004 se trataba aún de una economía esencialmente basada en explotaciones familiares. Durante mucho tiempo, la enología de Francia abarcaba a casi sólo 450 nombres y unas decenas de millares de pueblos de pequeño tamaño, a pesar de su potencial fabuloso, se hizo poco esfuerzo en vender el vino, a excepción de los clubes elitistas de las "Grandes vendimias" (Grands crus) o de la "Champaña".

La elección de las vides para la producción de vino de mesa no es libre en la actualidad en Francia desde la publicación en 1953 de un decreto referente a la orientación de la producción vitícola. En 1955 las vides se clasificaron en 3 categorías:

  • vides recomendadas; (cépages recommandés)
  • vides autorizadas; (cépages autorisés)
  • vides toleradas; (cépages tolérés)

Desde 1970 la normativa comunitaria sólo reconoce dos categorías recomendadas las vides, resultantes de la variedad de Vitis vinifera a L. adaptadas a su zona de cultura, y las vides no autorizadas, cuyo cultivo no es deseable (Se practica una disminución de las superficies del 30% en caso de plantación en vid no autorizada) A tener en cuenta que existe también vides prohibidas: clinton, herbemont, isabelle, jacquez, noah, y othello.

Según los viñedos, las vides pueden vinificarse solos (vinos monocepa) o los mezclados (vinos de ensamblaje). Alsacia y Borgoña están como ejemplo de viñedos tradicionales cuyo origen es de vinos monocepa mientras que Châteauneuf-du-pape es la ilustración más obvia del concepto de montaje o vinos de ensamblaje (hasta 13 vides diferentes se autorizan). En un mismo viñedo, las dos prácticas pueden coexistir: así en Burdeos, el Médoc resultan a menudo de montaje, mientras que Saint Emilion y Pomerol son frecuentemente de puros merlot.

Estas prácticas de vinificación no deben confundirse con el reciente concepto de vinos de vides, que corresponde a vins de pays (vinos de la tierra) monocepa en los cuales se busca la expresión de la vid sin interferencia de la tierra, por ejemplo: un Château Grillet es una vendimia prestigiosa elaborada a partir de la única vid viognier sobre la tierra mundialmente reelegida de Château Grillet, un vino de país del viognier es un vino de vid, en el cual el consumidor se espera a encontrar las características de la vid viognier y sólo ellas.

VINOS DE SUDAFRICA

 

Enviado por Hans Zuñiga - República situada en África meridional que limita al norte con Namibia, Botswana, Zimbabwe, Mozambique y Swazilandia, al este y sur con el océano Índico, y al oeste con el océano Atlántico. Lesotho forma un Estado independiente en la parte occidental del país. Suráfrica tiene 1.221.037 km2 de superficie.

Sudáfrica tiene una población (según estimaciones para 1994) de 40.436.000 habitantes, de los que el 75% son negros africanos, el 13,6% blancos, el 8,6% mestizos (llamados coloureds) y el 2,6% asiáticos.

La población negra cuenta con nueve grupos étnicos: zulú, xosa, tswana, venda, sotho, ndebele, tsonga, swazi y pedi. Los zulúes constituyen el grupo más numeroso, con un 20% de la población total. Los blancos son en su mayoría descendientes de colonos británicos, holandeses, alemanes y franceses hugonotes (protestantes).

La población de ascendencia holandesa, los afrikáners o bóers, forman alrededor del 60% de la población blanca. La población mestiza, que se concentra principalmente en las ciudades de la provincia de El Cabo, está compuesta sobre todo por descendientes de negros y afrikáners.

Los asiáticos son mayoritariamente de ascendencia india y viven fundamentalmente en la provincia de KwaZulu-Natal. Entre la población asiática se engloba un pequeño grupo de malayos residentes en la provincia de El Cabo.

El país vinícola se distribuye en tres grandes áreas con subdenominaciones:

Región Costera: Constantia, Durbanville, Stellenbosch.

Región de Boberg: Paarl y Tulbagh.

Región del Valle del Breede: Worcester, Robertson y Swellendam.

Las dos primeras tienen un clima muy templado, con tiempo dulce en primavera y muy caluroso y seco en verano, lo que impone la necesidad de riego. Estas regiones producen una gran calidad de vinos de postre, tipo Jerez dulce, Marsala y Oporto.

En cuanto a las variedades utilizadas tenemos para vinos blancos las Riesling, Steen (Chenin Blanc) y Sauvignon Blanc, que dan blancos jóvenes y afrutados. En tintos, los vidueños son: Hermitage, Cabernet Sauvignon y Syrah, que dan unos vinos más finos, mientras el Pinot y el Gamay, Merlot y Pinotage producen  tintos más robustos. El vidueño Pinotage fue obtenido por un investigador de la KWV, que cruzó la variedad Hermitage con el Pinot; es muy conocido en África del Sur y quizá podemos decir el más característico, dada su personalidad autóctona de la zona. Da un tinto  robusto, distinguido, con aromas afrutados que recuerdan a los del Beaujolais.

Sudáfrica es uno de los países del Nuevo Mundo vitivinícola, es el 9° productor de vinos del mundo. Los primeros en producirlo por aquella zona fueron los inmigrantes del colonialismo holandés, hace ya un par de siglos.

En la actualidad Sudáfrica produce vinos modernos, siguiendo los lineamientos de Australia, gran potencia vitivinícola, que se pueden conseguir en todo el mundo.

Les propongo tres vinos sudafricanos seleccionados por glamout.com

Fleur Du Cap. Sauvignon Blanc 2008
Con apenas 12,87° de alcohol, este Sauvignon tarda un poco en abrirse en la copa. Luego de abrirse su perfil es un mix entre lo profundamente herbáceo con algo de fruta como melón. Es un vino directo, no invasivo, corto en boca, pero rico y  honesto.

Fleur de Cap. Pinotage 2006
Su varietal es muy  interesante, el Pinotage es una cepa que por mucho tiempo Sudáfrica intentó que sea al Malbec, no lo consiguieron ya que el Pinotage no da
vinos tan sabrosos, pero vale la pena probarlo. Tiene  mucha presencia de la madera, pero aún así se le nota la abundancia de fruta y peso del vino.

Nederburg Manor House Shiraz 2006
El  Syrah, o Shiraz como ellos los llaman,  a diferencia del Pinotage se adaptó muy bien al terruño, y es uno de sus varietales más exitosos. El Nederburg es un vino muy frutado en nariz, algo menos en boca, con importantes rasgos de madera. De acidez es marcada y taninos sedosos. Potente, e interesante.

LOS 10 MEJORES TINTOS ESPAÑOLES

 
Vega Sicilia Único 1999. Puntos: 99. D.O. Ribera del Duero. Impresionante muestra. Grandísima fruta. Un Vega Sicilia distinto, menos fino, con un poder inmenso. Variedades: tinto fino (90%) y cabernet sauvignon. Precio: 180 euros. Bodegas Vega Sicilia.

Alabaster 2008. Puntos: 98. D.O. Toro. El mejor ejemplo de esta zona vinícola. El poder de la naturaleza, la esencia de la tierra. Sabiduría humana hecha vino. Variedad: tinta de toro. Precio: 120 euros. Bodega Teso La Monja.

Aurus 2006. Puntos: 98. D.O.C. Rioja. Una genialidad que se aproxima al cielo. No he probado un Aurus mejor, o no lo recuerdo. Dejará huella. Variedades: tempranillo (85%) y graciano. Precio: 120 euros. Bodega Finca Allende.

Espectacle 2008. Puntos: 98. D.O. Montsant. Increíble experiencia. Distinto a casi todos. Elegancia instantánea. Finura para siempre. Un ser superior. Variedad: garnacha. Precio: 95 euros. Bodega Espectacle Vins.

Viña El Pisón 2008. Puntos: 98. D.O.C. Rioja. La esencia de las mejores viñas para una elaboración espectacular. Para los mejores, para todos los gustos. Variedad: tempranillo. Precio: 210 euros. Bodegas Artadi.

Aro 2006. Puntos: 97. D.O.C. Rioja. Pura sensibilidad. Cuidado absoluto. Se eleva añada tras añada con una elaboración perfecta. Grande en todos los sentidos. Variedades: tempranillo (70%) y graciano. Precio: 110 euros. Bodegas Muga.

Contador 2008. Puntos: 97. D.O.C. Rioja. Extraordinaria muestra. Le queda un punto para ser grandioso. Creo que es una simple cuestión de tiempo. Variedad: tempranillo. Precio: 230 euros. Bodega Contador.

Trasnocho 2006. Puntos: 97. D.O.C. Rioja. Gran concentración frutal. Magnífica estructura. Vino para recrearse, degustarlo, sentirlo a fondo. Variedades: tempranillo (90%), graciano, viura y malvasía. Precio: 55 euros. Bodegas Remírez de Ganuza.

Clos Mogador 2008. Puntos: 96. D.O.C. Priorato. Muy mineral. Profundo. Se crece a cada instante. Muestra excelente del Priorato. Variedades: garnacha, cabernet sauvignon, syrah y cariñena. Precio: 60 euros. Bodega Clos Mogador.

El Reventón 2008. Puntos: 96. Vino de la Tierra de Castilla y León. Finísimo, mineral, suavidad casi absoluta. Fruta para recrearse y sentir el poder de la garnacha, su elegancia. Variedad: garnacha. Precio: 45 euros. Bodegas Jiménez Landi.

BODEGA CONCHA Y TORO

Por: Shyla Arce B.

Las bodegas de Viña Concha y Toro están ubicadas estratégicamente en los principales valles vitivinícolas de Chile y cuentan con la tecnología adecuada para el manejo y control de las diferentes variedades de uva. Además, funcionan con una estructura enológica definida y orientada a la calidad.

Desde que es recibida en la bodega hasta que fermenta y se lleva a cabo el proceso de crianza, la uva recibe los mejores cuidados. Se evitan, por ejemplo, las distancias excesivas entre las diferentes etapas dentro de la bodega. 

Las bodegas están diseñadas bajos los más altos estándares arquitectónicos y constructivos, de manera de mantener los elementos aromáticos de la uva y la óptima extracción de compuestos fenólicos. 

Concha y Toro ha continuado con un importante proceso de modernización de las bodegas a través de un programa de inversión que incluye la incorporación continua de tecnología de punta y la adquisición de barricas para la guarda de vinos finos. 

Concha y Toro S. A. es la compañía controladora de la viña homónima establecida en Chile. Es la principal productora y exportadora de vinos de Latinoamérica y una de las 10 mayores compañías de vino en el mundo.

La compañía ha alcanzado reconocimiento popular principalmente por sus vinos Casillero del Diablo y Don Melchor. A partir de la Temporada 2010-2011 de la Premier League de Inglaterra es uno de los auspiciadores del Manchester United FC.

Vinos Concha y Toro 

Carmín de Peumo - Don Melchor - Trio - Casillero del Diablo - Gran reserva - Sunrise - Marquéz  de Casa Concha.

En 1883, cuando la explotación vitivinícola recién comienza en Chile, Melchor Concha y Toro entra en el negocio del vino al decidir plantar viñedos en el valle del río Maipo. Así, encargó cepas francesas de la región de Burdeos, y contrató al enólogo francés Labouchère para elaborar sus vinos. De este proyecto nace la Viña Concha y Toro.

Casa Concha y Toro en Pirque.

La empresa familiar se abre a la bolsa en 1933 y sus acciones comienzan a transarse en la Bolsa de Comercio de Santiago. Ese mismo año, la viña inicia sus primeras exportaciones a Europa.

Durante la segunda mitad del siglo XX, Concha y Toro inicia un profundo proceso de modernización, con la incoporación de tecnología de punta y, en la década siguiente, un fuerte desarrollo hacia los mercados externos y el inicio de un plan de inversiones -en vigencia hasta hoy- que involucra la adquisición de viñedos y un aumento de la capacidad operativa.

En 1994 Concha y Toro es la primera viña en el mundo en transar sus acciones en la Bolsa de Nueva York.

En 1997, Eduardo Guilisasti Tagle, el entonces presidente de la viña, junto a la presidenta de Baron Philippe de Rothschild, firman una alianza inédita en Chile para producir un vino de primer orden: Almaviva', un hito en la historia de la compañía. Desde su primera cosecha, ha recibido los más altos reconocimientos de la crítica especializada.

No sólo los orígenes de de Concha y Toro se conectan a la aristocracia chilena. En el presente, el directorio de la compañía está compuesto por el actual Marqués de Casa Concha, Mariano Fontecilla, diplomático y embajador chileno. El propio Fontecilla ha justificado la tenencia de su título nobiliario para mantener la marca homónima de vinos, Marqués de Casa Concha.

En 1999, el presidente de la compañía, Alfonso Larraín Santa María, reclamó ante la justicia española el título de Marqués de Larraín. Su madre, la actual titular del marquesado, permitió que su hijo pidiera el título por cesión.

Las viñas e instalaciones de Concha y Toro en Pirque, a las afueras de Santiago están conectadas por caminos con nombres como Marqués de Casa Concha o Conde de la Conquista, títulos nobiliarios conectados a la historia familiar de la compañía.

Viña Concha y Toro es controlada por las familias Guilisasti y Larraín y su estrategia de negocios busca sostener tasas de crecimiento atractivas y alcanzar cada vez un mayor grado de penetración y visibilidad de la marca en los diferentes mercados. Con este objetivo la Compañía ha desarrollado un amplio catálogo de productos con el que participa en todos los segmentos de mercado ofreciendo vinos de alta calidad a precios competitivos. Hoy, Concha y Toro tiene presencia mundial, llegando a más de 130 países como Reino Unido, Estados Unidos, Canadá junto a otros países y regiones.

El área de negocio más relevante son las exportaciones desde Chile, representando el 72,4% de la venta. Por su parte, el mercado doméstico representa el 17,1% y Argentina, el 7,2%.

Viñedo de Puente Alto.

Uno de sus vinos más conocido es Casillero del Diablo, una línea con una trayectoria de cuatro décadas y que se ha encargado de dar a conocer el vino chileno a nivel internacional. Hoy esta marca es clave dentro del catálogo de Concha y Toro, ya que ha permitido crecer en presencia en sectores socialmente acomodados. Su oferta enológica abarca 13 variedades y durante 2007 fue lanzado Casillero del Diablo Reserva Privada, ampliando la línea.

Concha y Toro desarrolla su trabajo junto a filiales como: Viña Cono Sur, Trivento Viñedos y Bodegas (en Argentina), Viña Maipo, Viña Maycas del Limarí, Viña Palo Alto, Viña Canepa y Santa Emiliana.

La revista Wine Spectator incluye productos de la compañía en un ranking mundial en el que participan 15500 vinos de todo el mundo. Además, se evalúa cada cosecha en una escala de 1 a 100 puntos. Concha y Toro ha logrado los siguientes reconocimientos de esta forma:

Alcanza el cuarto puesto en el ranking 2006 con el vino premium Don Melchor cosecha 2003 cabernet sauvignon.

12° lugar en el ranking mundial 1996 y 3° entre los cabernet sauvignon por Don Melchor cosecha 1993.

4° lugar en el ranking mundial 2005 por Don Melchor cosecha 2001.

92 puntos en 2003 por Terrunyo.

91 puntos por la cosecha 2003 de Marqués de Casa Concha.

94 puntos por Don Melchor cosecha 2000.

90 puntos por Don Melchor cosecha 1998. Es el primer vino chileno en conseguir esta puntuación.

93 puntos por Don Melchor cosecha 2004 en 2007.

96 puntos por Don Melchor cosecha 2005 en 2008. El puntaje más alto para un cabernet sauvignon chileno.

EL JEREZ 02

Las viñas jerezanas se convirtieron en una fuente de riqueza para la Casa Real, puesto que la ciudad de Jerez tras la reconquista cristiana pasó a ser realenga. Enrique I de Castilla, para desarrollar las manufacturas nacionales, intercambió lana inglesa por vino de Jerez, lo que contribuyó a la popularización de éste en Inglaterra. Por su parte, Enrique III de Castilla, por Real Provisión de 1402, prohibió que se arrancase una sola cepa de Jerez y que cerca de la viñas hubiese colmenas cuyas abejas dañasen su fruto.

La creciente demanda de vino provocada por el intenso comercio de los puertos de la Baja Andalucía durante la Baja Edad Media con Inglaterra, Flandes, Francia y Génova, provocó la necesidad de regular la actividad vinícola y comercial. Por ello, el 12 de agosto de 1483 el Cabildo de Jerez promulgó las Ordenanzas del Gremio de la Pasa y la Vendimia de Jerez, primer reglamento que reguló la vendimia, las características de las botas (barricas), el sistema de crianza y el comercio.

Durante la Edad Moderna, el descubrimiento de América abrió al jerez un nuevo mercado. Existía un privilegio que reservaba un tercio de la carga de los barcos que comerciaban con Las Indias para el transporte de vino. Aunque el monopolio del comercio con América lo tenía el puerto de Sevilla (posesión de la Corona), los puertos señoriales de Sanlúcar y El Puerto de Santa María continuaron sirviendo de lanzadera al jerez para el comercio con los puertos europeos, que ya existía desde la Baja Edad Media. El puerto de Sanlúcar pertenecía a la Casa de Medina-Sidonia, mientras que El Puerto de Santa María era propiedad de la Casa de Medinaceli. Este último era de fácil acceso para las mercancías jerezanas que llegaban a él, Guadalete abajo, a través del embarcadero de El Portal.

El jerez viajó en las bodegas de la nao Victoria y de las demás naves que, comandadas por Fernando de Magallanes, salieron del puerto de Sanlúcar el 20 de septiembre de 1519, regresando al mismo puerto en 1522, ya bajo el mando de Juan Sebastián Elcano, en lo que fue la I Circunnavegación marítima de la Tierra.

EL PACHARÁN DE OSBORNE

Osborne completa su gama de licores de sobremesa con un pacharán

La división de bebidas espirituosas de Grupo Osborne ha lanzado al mercado su nueva apuesta para las sobremesas, el pacharán 'Endanza', categoría en la que hasta ahora no tenía presencia. De ese modo, completa su gama de licores de consumo de sobremesa donde en los últimos años ha sacado los licores 'Xantiamén' (licor de hierbas, orujo blanco, licor de café, crema de orujo y licor de miel) y 'Limonciño'.

Pacharán 'Endanza', de sólo 25º, presenta a la vista un atractivo tono cereza con ribete pardo y un intenso aroma a endrina con fondo de anís. Se comercializa en botella de 70 cl de perfil acampanado y con tratamiento al ácido sobre la que presenta una etiqueta juvenil que lo distancia del clasicismo imperante en esta categoría de producto.

Pese a que las ventas de pacharán cayeron más de un 11% el pasado año, según datos de Nielsen, las expectativas de ventas de 'Endanza' son buenas, según la compañía, y sólo con los primeros pedidos ya se han superado las 20.000 botellas.