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ENOLOGIA

15 DIONISOS - MITOLOGIA

LA HISTORIA DE DIONISOS 11 -15

11 - Con Temis había tenido a las ordenadas y diligentes Horas y a los traviesos Hados.

11 - Con Temis había tenido a las ordenadas y diligentes Horas y a los traviesos Hados.

12 - Con Eurinome había tenido a las protectoras chicas de pelo gris, las Gracias.

12 - Con Eurinome había tenido a las protectoras chicas de pelo gris, las Gracias.

13 - Con Deméter había tenido a Perséfone, la terrible reina del mundo subterráneo.

13 - Con Deméter había tenido a Perséfone, la terrible reina del mundo subterráneo.

14 - Con Mnemosine había tenido a las Musas, las inspiradoras de las artes.

14 - Con Mnemosine había tenido a las Musas, las inspiradoras de las artes.

15 - Con Leto había tenido a los gemelos Apolo y Artemisa. El dios de la luz y  la diosa de la luna.

15 - Con Leto había tenido a los gemelos Apolo y Artemisa. El dios de la luz y la diosa de la luna.


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LA HISTORIA DE DIONISOS 06-10

06 - Era la reina del cielo y de la luz celestial, especialmente de la Luna nueva. Era la que representaba a la mujer en general y se le adoraba en toda la tierra, no sólo por su inmenso poder sino por su gracia y hermosura.

06 - Era la reina del cielo y de la luz celestial, especialmente de la Luna nueva. Era la que representaba a la mujer en general y se le adoraba en toda la tierra, no sólo por su inmenso poder sino por su gracia y hermosura.

07 - En las regiones que se consideraba que estaban bajo su protección particular, era especialmente venerada por las matronas,  como Juno Regina la “esposa perfecta”. Entonces era un despropósito que su amado Zeus se fijara con tanta intensidad en una simple mortal, paliducha, flaca y sin poderes sobrenaturales.

07 - En las regiones que se consideraba que estaban bajo su protección particular, era especialmente venerada por las matronas, como Juno Regina la “esposa perfecta”. Entonces era un despropósito que su amado Zeus se fijara con tanta intensidad en una simple mortal, paliducha, flaca y sin poderes sobrenaturales.

08 – Hera supo que se enfrentaba a una situación muy especial y peligrosa,  jamás  había sentido esa terrible sensación, era una mezcla de celos y rabia.

08 – Hera supo que se enfrentaba a una situación muy especial y peligrosa, jamás había sentido esa terrible sensación, era una mezcla de celos y rabia.

09 -  Hera, nunca se tragó el horrible sapo de las múltiples veleidades de su muy poderoso y amado esposo, pero las aceptaba como algo inevitable; a través del tiempo había resistido estoicamente a las infidelidades de Zeus.

09 - Hera, nunca se tragó el horrible sapo de las múltiples veleidades de su muy poderoso y amado esposo, pero las aceptaba como algo inevitable; a través del tiempo había resistido estoicamente a las infidelidades de Zeus.

10 - En ese momento realizó un rápido recuento de los hijos que había tenido Zeus fuera del matrimonio: con Metis había procreado a la inteligente Atenea,

10 - En ese momento realizó un rápido recuento de los hijos que había tenido Zeus fuera del matrimonio: con Metis había procreado a la inteligente Atenea,

LA HISTORIA DE DIONISOS 01-05

01 –  Dionisos el dios del vino – La vida y aventuras de este dios en su misión de enseñar a los hombres a sembrar vides, hacer vino y disfrutar la vida en un ambiente de amistad y alegría.

01 –  Dionisos el dios del vino – La vida y aventuras de este dios en su misión de enseñar a los hombres a sembrar vides, hacer vino y disfrutar la vida en un ambiente de amistad y alegría.

02 - La fascinante historia del Vino comienza una calurosa tarde de verano, en un florido paraje del Olimpo, cuando el poderoso Zeus disfrutaba embelesado de los encantos de la hermosa Sémele, hija de Cadmo, rey de Tebas y de Hermione, hija de Marte y Venus. Lo que había sucedido entre ellos fue un amor a primera vista, intenso, con una desbordante pasión.

02 - La fascinante historia del Vino comienza una calurosa tarde de verano, en un florido paraje del Olimpo, cuando el poderoso Zeus disfrutaba embelesado de los encantos de la hermosa Sémele, hija de Cadmo, rey de Tebas y de Hermione, hija de Marte y Venus. Lo que había sucedido entre ellos fue un amor a primera vista, intenso, con una desbordante pasión. 

03 - El gran rey de los cielos, el muy poderoso Zeus estaba realmente enamorado y buscaba en todo momento la ocasión de encontrarse con su amada Sémele, esa tarde como prueba de su afecto, le juró amor eterno en una paraje del río Estigia y realizó con sus perfumadas aguas una significativa y mágica ceremonia.

03 - El gran rey de los cielos, el muy poderoso Zeus estaba realmente enamorado y buscaba en todo momento la ocasión de encontrarse con su amada Sémele, esa tarde como prueba de su afecto, le juró amor eterno en una paraje del río Estigia y realizó con sus perfumadas aguas una significativa y mágica ceremonia. 

04 - Zeus, escribió en la arena de la playa una declaración en la que decía que a partir de ese momento no existiría ninguna otra mujer para él y que siempre satisfacería todos sus deseos y cubrió de lirios la sentencia, como símbolo de amor para su dorada princesa.

04 - Escribió en la arena de la playa una declaración en la que decía que a partir de ese momento no existiría ninguna otra mujer para él y que siempre satisfacería todos sus deseos y cubrió de lirios la sentencia, como símbolo de amor para su dorada princesa.

05 - Pero, lamentablemente muchas de las grandes historias de amor tienen problemas y este romance tenía uno de fondo. Recordemos que el gran Zeus estaba casado con la muy poderosa Hera y ésta al enterarse del juramento que había hecho su esposo,  no dudó que tenía que intervenir de inmediato.

05 - Pero, lamentablemente muchas de las grandes historias de amor tienen problemas y este romance tenía uno de fondo. Recordemos que el gran Zeus estaba casado con la muy poderosa Hera y ésta al enterarse del juramento que había hecho su esposo,  no dudó que tenía que intervenir de inmediato. 


MITOLOGIA DEL VINO

 

Por: Shyla Arce Berenson - Instituto de los Andes

Una curiosa leyenda oriental relata que Baco, dios del vino, siendo aún muy joven se encontraba de viaje hacia la ciudad de Naxia. Sintiéndose fatigado se detuvo en el campo a descansar. Entonces, vio a sus pies una planta que apenas sobresalía del suelo y cuya curiosa forma le pareció hermosa. Sin pensarlo mucho, decidió llevarla consigo para plantarla en su casa. La sacó de sus raíces y emprendió nuevamente el viaje. Pero el sol pegaba muy fuerte y la planta corría el riesgo de secarse. Así, con el ánimo de protegerla, tomó un hueso de ave que halló en el suelo y puso en su interior el tallo. Sin embargo, la mano de Baco era tan fértil que pronto la planta comenzó a crecer y sus raíces sobresalieron del envoltorio óseo. Miró a su alrededor y divisó un hueso de león, bastante más grande. Lo tomó y puso la planta en su interior sin poder deshacerse del hueso de pájaro que ya estaba atrapado en las raíces de la planta. A poco andar se percató de que éste había vuelto a crecer y a sobrepasar el hueso de león y nuevamente sus raíces corrían el riesgo de secarse al sol. Entonces, tropezó con un hueso de asno que le sirvió una vez más de envoltorio, sin poder retirar los dos anteriores. Y así llegó a su destino, con la planta en el hueso de ave, el de león y el de asno. Al querer trasplantarla en su casa no pudo quitar ninguno de los tres y decidió enterrarla tal como estaba. Al poco tiempo creció y dio como frutos unos granos oscuros. El dios los dejó madurar, los cogió con cuidado y los prensó para extraer su zumo, el que le pareció un néctar. Así, regaló la planta a los hombres y les enseñó la viticultura. Los humanos que bebían el vino con moderación no tardaban en ponerse alegres como pájaros y, como ellos, cantaban y disfrutaban de la vida. Si continuaban bebiendo el néctar de Baco, adquirían la bravura de un león. Pero, si confiando demasiado en la fuerza adquirida se aficionaban al vino, terminaban con la cabeza gacha y se entregaban a toda clase de acciones poco inteligentes, como un asno. Baco recordó entonces los tres envoltorios que usó para proteger la planta y se dio cuenta que cada uno de los huesos había transmitido la característica de cada animal al fruto.

Dionisos en la Mitología Griega

Dionisos es hijo de Zeus, padre de los dioses y de los hombres, y de una mortal Sémele, hija del rey de Tebas. - Hay dos versiones del mito sobre el nacimiento de Dioniso; la primera narra que Hera verdadera esposa de Zeus, una diosa celosa y vanidosa, descubrió la aventura de su marido cuando Sémele estaba encinta. Con el aspecto de una malvada vieja, Hera se ganó la amistade Sémele, quien le confió que su marido era en realidad Zeus. Hera pretendió no creerlo, y sembró las semillas de la duda en la mente de Sémele, quien, curiosa, pidió a Zeus que se revelara en toda su gloria como prueba de su divinidad. Aunque Zeus le rogó que no le pidiese eso, ella insistió y él terminó accediendo. Sin embargo, los mortales no podía mirar a un dios sin morir, y Sémele pereció. Zeus logró rescatar al fetal Dioniso plantándolo en su muslo. Unos meses después, Dionisos nació. Nota: Jaime Ariansen Céspedes - mi profesor de Enología ha escrito un libro sobre la biografía de Dionisos, que es la más completa de todas.

Dioniso dios del vino y la vegetación

Volviendo al relato: La leyenda cuenta que Zeus tomó al infante Dioniso y lo puso bajo la tutela de las ninfas de la lluvia de Nisa, que le criaron en su infancia y niñez. Cuando Dioniso creció, descubrió la cultura del vino y la forma de extraer su precioso jugo; y luego las propiedades de su zumo fermentado.

Pero Hera hizo que se volviese loco y le empujó a vagar por diversas partes de la tierra.

Pero a la Manía enviada por Hera, Dioniso responde con la locura báquica que alterna con el vino puro.

En Frigia la diosa Cibeles, más conocida por los griegos como Rea, le curó y le enseñó sus ritos religiosos, y así emprendió su recorrido por Asia enseñando a la gente el cultivo del vino.

Dios del vino: Como símbolo de su divinidad empuñaba el tirso, cetro cubierto de hojas de hiedra o vid.

PROTEO, EL VIÑATERO DE EGIPTO - 03

Por: Jaime Ariansen Céspedes - Instituto de los Andes

La Historia del Vino - Dionisos

Pero, había algo que incomodaba a Proteo, durante todo el tiempo, las 24 horas del día estaba fingiendo una apariencia irreal, la de un joven y apuesto héroe, completamente diferente a su verdadera y estrafalaria figura y a veces se sentía cansado de fingir un armonioso físico y una personalidad jovial y extrovertida, algo que no era realmente.

 

A la muerte del anciano faraón, Proteo fue el lógico sucesor. Por aclamación asumió el real cargo con el nombre de Menes, “El prudente unificador del alto y el bajo Egipto”. La ceremonia de coronación fue sencilla y al parecer fue ignorada completamente en el Olimpo, nadie comento, como Proteo en tan poco tiempo y con sagaces acciones de experimentado estadista, había escalado posiciones hasta nada menos que ser reconocido como rey de Egipto.

 

Los inicios de su gobierno fueron como su verdadera personalidad: decisiones correctas, de bajo perfil, eficaces y honradas. Algunos días sus allegados en la corte notaban ciertos rasgos de tristeza o depresión en su  solitaria existencia, nadie sabia realmente lo que le costaba fingir una determinada apariencia y personalidad, era como un buen actor, en la comedia de la vida - pero no un ser real - permanentemente interpretaba solo un personaje, muy bien, pero a un muy elevado costo de identidad personal.

 

Un día el joven y taciturno rey Proteo,  recibió una singular misiva de un personaje de la época, la bella Aspasia, lo invitaba a participar en la fiesta que celebraría durante nueve días y nueve noches seguidas al comenzar la primavera en Atenas. Esta inteligente dama, pareja real del gran Pericles, era la mas celebre cortesana de la época. La reunión había sido preparada con un año de anticipación, asistirían tres mil invitados que serian atendidos por nueve mil personas. Jamás se había organizado un evento tan singular, donde confraternizarían todas las personas importantes del mundo conocido.

 

La atracción principal de la reunión seria la presentación de Dionisos y su formidable comparsa, y la novedad una red de fuentes donde brotarían seis diferentes y especiales vinos, la sensacional bebida que propiciaba el sensual y mágico personaje.

 

Como curiosidad histórica, menciono la inscripción encontrada mucho tiempo después en escritura jeroglífica y traducida gracias al genio de Jean Francois Champollion y su celebre piedra de Roseta,  sobre las cualidades de la sensacional mezcla o “coupaje” del vino de la fuente numero 3.

 

Vino redondo pero fino, franco, joven de espíritu. Con tonos salmón rosa atrevidos y ágiles, notas florales de color azul y algo de bosque. En boca, ligero pero fresco, con una permanencia superficial y prolongada, En nariz frutos oscuros, pero no tanto y algo de abeto sureño quemado por el sol. Cierra bien. Demostrando que el esnobismo de los iniciados en el mundo de la enología tiene miles de años y es de origen divino.

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PROTEO, EL VIÑATERO DE EGIPTO - 02

Por: Jaime Ariansen Céspedes - Instituto de los Andes

La Historia del Vino - Dionisos - Cap: 20

Cuándo le llego su turno, le preguntaron y... ¿y tu quien eres?... como respuesta trato de balbucear... “prooo... teee... ooo... hiijoo... de Feeniice”... los miembros del jurado volvieron la mirada hacia la joven y sofisticada princesa, que era miembro del jurado,  quien inmediatamente puso una cara de  “a mi no me responsabilicen, yo no tengo la culpa”.

 

Todos los miembros del jurado, comprendieron que debían terminar rápidamente este bochornoso incidente y revisaron superficialmente las listas de cargos que quedaban, sacaron uno al azar... el primero que tuvieron a mano... Proteo... irás al reino de Poseidón y te encargaras de cuidar el rebaño numero 16 de focas, en el  archipiélago de Faros.

 

No evaluaron lo estúpido del encargo, no existía nada más intrascendente y aburrido que la tarea de pastor de focas, pero Proteo agradeció efusivamente la designación, aunque no fue escuchado por que el jurado ya había levantado la sesión y sus miembros abandonaron rápidamente el recinto.

 

Proteo había comprendido que instalado en un paraje lejano de la costa de Egipto, pronto se olvidarían de su existencia y al realizar tan boba tarea tendría todo el tiempo libre del mundo para seguir espiando a la gente interesante.

 

Una hermosa tarde, cuando las olas reventaban cadenciosamente contra los verdes acantilados de la isla de Faros, Proteo  se sorprendió al ver interrumpida su placentera siesta con la llegada a ese lugar de una pequeña y blanca nave y en su cubierta una hermosa mujer, túnica azul y cabellera al viento, inmediatamente la reconoció, era Fenice su madre, cuando todavía no había salido de su absoluta sorpresa ni tampoco encontrado respuesta para la pregunta... ¿qué hace mi madre aquí?.

 

Sucedió algo extraordinario, de repente, de un suave remolino de estrellas nacaradas, junto a la nave, surgió un personaje ricamente ataviado, y con un tridente de oro en la mano derecha, lo reconoció de inmediato por su magnifica apariencia,  era  el  mismísimo Poseidón.

 

El resto de la tarde fue un  caluroso y apasionado encuentro, entre dos amantes, Poseidón y Fenice, era evidente que se conocían desde hacia tiempo,  se comprendían,  se deseaban, se amaban. Proteo sintió un molestoso cosquilleo en él estomago, igual que cualquier persona que presencie una tórrida jornada de amor, con su madre de protagonista.

 

En los siguientes días comenzó a sospechar de algo posible, ese poderoso personaje podía ser su padre, comparo narices, hoyuelos en las mejillas, mechón de pelo en la frente, en resumen... muy... muy... muy parecidos  y concluyo... !Si es mi progenitor!... y no era justo que el, con tan importante linaje, inteligencia y conocimientos estuviera relegado, en un recóndito paraje del océano, cuidando focas, ¡qué injusta era la vida!, pensó y tomo una clara decisión, su existencia necesitaba un cambio, ¡ya era hora de hacer algo al respecto!.  

 

En el Alto Egipto reinaba desde hacia cuatro décadas el anciano rey Amón III, hombre sabio y justo, pero débil de carácter, se había mantenido  en el trono gracias a su amigo y leal consejero, el sacerdote Wahibre, jefe de su guardia pretoriana, entre ambos habían logrado neutralizar al  heredero, el   príncipe Tutmosis,  corrupto, badulaque y desleal, entre otros cien defectos.

 

Proteo, en su primer trabajo de importancia política, se entero como. Tutmosis, había vendido a su padre, por simples promesas de poder, a los ambiciosos persas,  que desde hacia un buen tiempo tenían en mente echar un zarpazo a esas  ricas tierras del delta del Nilo.

 

La conspiración era simple, los persas  con la ayuda del traidor príncipe, Tutmosis y solo con una pequeña flota de veinte navíos al mando del cruel general Gaumata, se apoderarían del anciano monarca egipcio, desaparecerían a Wahibre y pondrían en el trono al corrupto  Tutmosis, o al menos eso era lo que este presumía según el pérfido acuerdo, sin sospechar que el mismo Tutmosis seria el tercero  de la larga  lista de muerte que tenían en mente los persas.

 

Para Proteo, desbaratar el complot fue relativamente fácil, mas de lo que cualquiera hubiera imaginado. Primero se transformo en Gaumata y dio las ordenes precisas a sus generales de volver de inmediato hacia Persepolis, declarando la operación abortada por orden directa del rey persa Cambieses. Al poco tiempo el verdadero Gaumata estaba frente a su rey, deshonrado y sin comprender que había pasado.

 

Luego, Proteo se presento como el salvador, en la corte de Amón en Saqqara, luciendo todas las pruebas de la traición. En las siguientes semanas logro hacerse del cargo de asesor real y luego participo en el juicio y en la deportación, lo mas lejos posible - para  que no moleste - del traidor  Tutmosis, todos estos hechos fueron rápidos y sucesivos.

 

Al poco tiempo, Proteo era el personaje más influyente de la corte, lo sabia todo, lo que realmente pasaba y lo que iba a suceder. Con tan formidable poder político, se volvió imprescindible y por supuesto heredero del trono del viejo rey egipcio, que  lo adopto como al hijo virtuoso, inteligente y leal que nunca tuvo. (Continuara)

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PROTEO, EL VIÑATERO DE EGIPTO - 01

 

Por: Jaime Ariansen Céspedes - Instituto de los Andes

La historia del Vino - Dionisos - Cap: 19

El tercer jueves de Junio del año de las siete lunas, no paso nada trascendente, era un día gris, oscuro, lleno de sombras, lento y silencioso. Nanite, la partera había bostezado mas de lo acostumbrado esperando el nacimiento de un nuevo ser. Fenice, la joven parturienta, no se acordaba como lo había  concebido, tampoco nadie se tomo la molestia de averiguar quién era  el padre. Cuando la princesa noto los signos inequívocos de su embarazo, por extrañas razones o circunstancias no le importo lo mas mínimo y cuando naturalmente le comenzó a desarrollar el vientre, tampoco sus familiares y amigos le hicieron ningún comentario o pregunta, por que al parecer nadie lo notaba.

Por eso, era comprensible que esa tarde del alumbramiento,  todos ignoraran el hecho. Cuando nació Proteo, casi no lloro - el silencio seria unos de sus signos durante toda su vida - la nodriza Nanite lo deposito con displicencia en una canasta y comenzó a limpiar y atender a Fenice, cuando termino su tarea, la joven princesa ya se había quedado dormida y todos salieron del cuarto para dejarla descansar. Recién al día siguiente alguien se percató de un ligero ruido y movimiento en la canasta que había quedado olvidada en  un alejado rincón de la habitación.

 

En la infancia de Proteo no sucedió nada importante, parado en  su cuna  estiraba sus brazos en  clara señal de invitación para que lo carguen, tantas horas estuvo en tan infructuosa tarea que sus brazos le fueron creciendo mas de lo natural  y junto con sus alargadas orejas, filuda nariz y enormes ojos oblicuos conformaban una extraña y desgarbada figura que podría haber causado risa o cuando menos extrañeza, pero  como todos lo ignoraban, solo el notaba lo diferente de su apariencia, comparándose con los otros niños del Olimpo que revoloteaban a su alrededor.

Años después y cuando alguna vez lo dejaban jugar a las escondidas con la pandilla, podía estar horas o días acurrucado  en  un rincón sin moverse, sin que nadie lo fuera a buscar, cuando se cansaba de esperar, se quedaba dormido - tantas horas - que fue perdiendo completamente la noción del tiempo y podía estar quieto en algún lugar un día o un mes.

Poco a poco se fue alejando de toda actividad social, comprendió lo inútil del esfuerzo para incorporarse  al grupo  y acepto que debía de estar solo. Pensaba, soñaba, se aburría y se quedaba dormido, las horas y los días, se repetían lentamente en su delante, como un fantasmagórico ejercito marchando hacia la eternidad.

Con el propósito de no ser molestado, mientras estaba quieto en algún lugar, se cubría con un manto ámbar de absoluta ociosidad y luego iba  adquiriendo el color de las cosas que lo rodeaban y después la forma, de manera que en pocos momentos sé mimetizaba completamente con el entorno y podía estar en cualquier lugar sin ser notado. Llego a dominar con tal perfección esta magia de la transformación que podía convertirse en  cualquier cosa, hasta en agua que en el agua es invisible.

Un día que estaba dormido en un prado, integrado al bucólico entorno del follaje y al fresco manantial, fue despertado por una pareja de jóvenes amantes, que sin percatarse de su presencia,  se habían acomodado cerca, para jurarse amor eterno mientras intercambiaban miles  de atrevidas caricias. Proteo se divirtió como un espectador privilegiado con esta escena  de la vida real, y lo que empezó como  un simple juego voyerista, se fue convirtiendo en su principal actividad, escuchar y ver sin ser advertido.

Espiaba todo tipo de reuniones, políticas, sociales, comerciales y poco a poco  fue adquiriendo una formidable  información  y por simple asociación de su desarrollada inteligencia, podía predecir lo que lógicamente iba a ocurrir, ese fue el inicio de otra de las características de su vida, conocer el pasado, el presente y predecir el futuro, es decir un oráculo en vivo y en directo.

Conocía las opiniones de los diversos personajes sobre alguna persona, o circunstancia, como habían realmente sucedido las cosas y la participación de los protagonistas y lo más importante, lo que planeaban hacer en el futuro. Se sorprendía con algunas fidelidades y con las miles de traiciones, aprendió a reconocer el sabor, el olor y color de las envidias, de las mentiras, de las preferencias, de los odios, de las injusticias y de miles de  apasionadas acciones individuales que le daban una posición estratégica y privilegiada de información y conocimientos.

 

Un día, recibió una tarjeta oficial de citación para la repartición de tareas, ceremonia que se realizaba, con gran pompa y boato, una vez al año en el Olimpo, en ella participaban los jóvenes que alcanzaban la mayoría de edad. Proteo llegó temprano a la reunión, pero naturalmente ocupo el final de la cola, mientras que tímidamente observaba como el jurado presidido por el mismo Zeus asignaba los más diversos encargos entre los jóvenes del Olimpo. (Continuara)

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LA MANZANA DE LA DISCORDIA - 02

Por: Jaime Ariansen Céspedes - Instituto de los Andes

La Historia del Vino - Dionisos - Cap: 18 

 

Habitaba en el Olimpo una fastidiosa mujer, Eris (Discordia), que generaba peleas y disgustos en todas partes. Desde la llegada de Afrodita  al Olimpo había utilizado sus malas artes y chismes para alentar el enfrentamiento entre las tres bellezas.

Hacer maldades era el deporte favorito de Eris, producir discordia le causaba mucho placer, la esencia de su intrincada personalidad le indicaba que no podía dejar pasar la ocasión de ese matrimonio, que para ella constituía una repugnante y absurda muestra de entendimiento y armonía.

Se le ocurrió un diabólico plan, cogió una manzana de oro y la rotuló: "Para la más hermosa", y la coloca como un presente en el momento preciso y en la mesa donde las Ninfas deberían colocar el ánfora de vino, era justo el sitio, centro de la atención,  donde la pudieran ver las tres diosas (Hera, Minerva y Afrodita), y por supuesto todo el resto de los cientos de asistentes a la fiesta.

 

Una de las doncellas bacantes, inocentemente levanta con suavidad la manzana de oro y trata de encontrar a su destinataria, es decir a la más bella, Las tres Diosas se levantaron al unísono y cada una trato de recibir la manzana, por que se creía la más bonita. Como ustedes se imaginaran se armó una gran discusión, hasta que tuvo que intervenir Zeus quien finalmente dijo: "Este problema que lo resuelva definitivamente el experto en belleza femenina, el joven Paris". De esta manera pudo capear el temporal y continuar la ceremonia de presentación de la nueva y singular bebida, el vino.

 

Al día siguiente partieron las tres bellas damas para el Monte Ida, donde vivía el joven héroe Paris, hijo de Príamo y Hécuba, los reyes de Troya. Algunos años antes, un día cuando Hécuba estaba embarazada, tuvo un sueño en el que el niño que estaba gestando se volvía una antorcha con la que se incendiaba Troya, ella le contó asustada el sueño a su esposo Príamo, quien después de consultar el significado del sueño con el sacerdote supremo, sentencio que era una premonición, entonces Príamo dio la orden de que cuando naciera el niño lo mataran.

 

El día del nacimiento, su madre se lo dio a un fiel esclavo para que lo dejara en el lejano monte Ida, envuelto en un humilde lienzo de lino, allí lo encontró un pastor, lo llamó Paris y lo crió con mucho amor. Creció fuerte y buen mozo. Un romántico atardecer se encontró en el bosque con la ninfa Enone, se enamoraron y se casaron. Después la leyenda señala una larga lista de admiradoras de su estupenda figura y particular estilo de seducción, situación que le origino fama, entre las más prestigiosas damas de la región,  de gran amante y experto en belleza  femenina,

Donde este seductor es que envió Zeus a las tres diosas para que resolvieran el problema de la Manzana de la Discordia. Cuando estuvo Paris frente a ellas comprendió rápidamente que tenia un gran problema como dirimente de tan subjetiva contienda y más aun cuando las tres poderosas diosas trataron de sobornarlo en secreto.

 

Hera lo llamó y le dijo: -Si me escoges a mí te regalo grandes extensiones de tierra fértil  en el Asia. Atenea le ofreció: Si me escoges a mí te vuelvo sabio y propicio que ganes todas las batallas que tengas con los griegos, y Afrodita le dijo: Si me escoges a mí, te doy como premio a la doncella más hermosa que alguien pueda imaginar. Paris, mujeriego recalcitrante, sin pensarlo dos veces optó por la propuesta de perfección y lujuria de Afrodita, y le entregó en ceremonia publica la Manzana de la Discordia, en medio de las protestas y amenazas de Hera y Atenea.

 

Ustedes conocen la otra historia, algunas semanas después Paris tuvo que viajar a Esparta donde conoció a Helena, que era entonces la mujer más bella del mundo y de acuerdo al hechizo se enamoro de ella, abandono a Enone, fue correspondido en amores por Helena y se escaparon,  escondiéndose en Troya.

 

La otra bella de la historia, la mítica Helena de Troya, era la esposa del espartano rey Menelao que cuando se entero de la escandalosa noticia convoco a los jefes griegos y armó un gran ejercito para recobrar a su bella esposa y de esta manera comienza la otra gran epopeya que es la famosa guerra de Troya.

Y en medio del fragor la fascinante historia del vino continua....................

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