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ENOLOGIA

PERSONAJES DEL VINO ESPAÑOL

Por: Paco Berciano - Descorche

Los 25 más influyentes del vino español

Se que toda lista es siempre polémica, por los que están y por los que no están en ella. He escogido las personas que en mi opinión más influyen o han influido en el vino español. Personas que en su momento han marcado una línea que otros han seguido después. No quiere decir que la influencia de todos haya sido siempre positiva, pero son los que yo creo que más han marcado las tendencias del vino español, no son necesariamente los mejores, sólo los más influyentes. Para no hacerla eterna he escogido sólo 25 nombres.

Están ordenados alfabéticamente, pues no quería hacer un listado con primeros, segundos y últimos.

Esta es mi lista:

Alejandro Fernández, propietario del Grupo Pesquera.

Álvaro Palacios, propietario de bodegas en el Priorato y El Bierzo.

Benjamín Romeo, antiguo enólogo de Artadi y actual bodeguero en Rioja.

Carlos Falcó, Marqués de Griñón, bodeguero en los montes de Toledo.

Custodio Zamarra, sumiller de Zalacaín.

Frances Grimalt, antiguo enólogo de Ánima Negra y bodeguero de 4 Kilos en Mallorca.

Francisco Hurtado de Amézaga, creador de Marqués de Riscal en Rueda y director de la bodega de Rioja.

Jorge Ordóñez, importador de vinos españoles en Estados Unidos y propietario de varias bodegas en España.

José Luis Pérez, propietario de Clos Martinet y asesor de numerosas bodegas.

José Peñín, director de la revista Sibaritas y autor de la Guía Peñín.

José Polo, copropietario del Atrio y autor de su carta de vinos.

Juancho Asenjo, profesor de numerosos cursos de vinos, crítico y vendedor.

Marcos Eguren, director del Grupo Eguren, tanto en Rioja como en Toro.

Mariano García, antiguo enólogo de Vega Sicilia y elaborador de vinos como Mauro, San Román o Aalto.

Miguel Torres, director del grupo de bodegas que lleva su nombre.

Peter Sisseck, el creador de Pingus y asesor de varias bodegas.

Pitu Roca, sumiller de El Celler de Can Roca.

Quim Vila, propietario de Vila Viniteca y de la distribuidora Negociants.

Ramón Castaño, la cabeza de Bodegas Castaño.

Raúl Pérez, viticultor y enólogo, sobre todo en El Bierzo y Galicia.

René Barbier, propietario de Clos Mogador en el Priorato.

Robert Parker, crítico americano.

Telmo Rodríguez, antiguo alma de Remelluri y en la actualidad propietario de la Compañía que lleva su nombre y elaborador en diversas zonas de España.

Thierry Servant, propietario de las tiendas Lavinia.

Verema, o lo que es lo mismo José Contreras, Juan Such y Paco Higón, creadores de la página web verema.com, el gran lugar de encuentro de aficionados al vino en Internet.

LEVADURAS TRANSGENICAS

 
El científico australiano Paul Chambers sostiene que la introducción de levaduras transgénicas en la fermentación de los vinos no reviste riesgo para la salud si se utilizan las técnicas adecuadas y considera que pueden mejorar la calidad de un vino.
 
Esta es una de las ideas que este investigador de las células de las levaduras ha defendido hoy en su conferencia "El uso de levaduras modificadas genéticamente en la elaboración del vino", dentro del VI Foro Mundial del Vino, que se celebra en Logroño.
 
Según Chambers, "las levaduras transgénicas son seguras, siempre que no se les introduzca un gen dañino, que es impensable. Nadie piensa en introducir una toxina horrible a un vino".
 
Actualmente sólo hay desarrolladas dos levaduras transgénicas, que están disponibles en Estados Unidos y Canadá. En Europa y Australia no, ha explicado el científico, quien desarrolla su actividad en el Instituto de Investigación del Vino de Australia.
 
También ha precisado que, a pesar de que en Estados Unidos y Canadá las levaduras transgénicas están disponibles, todavía suscitan rechazo, en su opinión, "por una falta de información al consumidor de este tipo de productos".
 
Por ello, "no creo que las bodegas de Estados Unidos van a utilizar estas levaduras".
 
La razón, según el investigador, es clara. "Nadie quiere perder la fe del consumidor y entiendo que no quieran arriesgarse".
 
Chambers ha recalcado que hay algunos desarrollos "fantásticos" en el campo de la investigación de las levaduras, que abren un campo "muy importante" al sector del vino para atender a las nuevas demandas de mercados y los gustos de los consumidores.
 
Según Chambers, las levaduras transgénicas pueden incrementar el sabor de un mosto, mejorar la calidad de un vino, actuar sobre los aromas, conseguir, incluso, vinos más baratos y otros mejorados, entre otros ejemplos.
 
Aunque no hay pruebas realizadas en el vino, uno de estos estudios es la producción de levaduras genéticamente modificadas con resveratrol, ha explicado el científico, quien ha calificado de "prometedor" este avance por las propiedades saludables que se le atribuyen a esta sustancia que está en el hollejo de la uva.
 
También ha defendido la tesis de que los organismos genéticamente modificados "plantean menos riesgo e, incluso, son más seguros" que los procedentes de técnicas tradicionales, aunque no están tan desarrollados en el campo de la alimentación.
 
Ha citado, como ejemplo, la implantación de los transgénicos en la industria farmacéutica.
 
Determinadas vacunas y la insulina, por ejemplo, se elaboran a partir de organismos genéticamente modificados y, científicamente, está demostrado que son más eficaces que los procedentes de métodos tradicionales, ha precisado el científico.
 
En su opinión, la falta de una correcta y suficiente información al consumidor cuando comenzaron a desarrollarse los transgénicos es la causa de la percepción de rechazo que existe entre la población hacia estos organismos.
 
Para el presidente del Consejo del Mercado del Vino de Estados Unidos, John Gillespie, quien también participa en este Foro, aunque las levaduras transgénicas no suponen un riesgo para la salud, estudios recientes demuestran que los estadounidenses están muy interesados por los alimentos ecológicos y naturales.
 
Sin embargo, el estadounidense amante del vino es el que lo compra regularmente y exige vinos de alto valor añadido y elaborados con métodos tradicionales, con levaduras no transgénicas. (EFE)

VINOS ECOLÓGICOS

Banda Verde, el vino ecológico de Paternina

Banda Verde es 100% Tempranillo, un vino ecológico del que se elaboran 20.000 botellas y que cuenta con la garantía de productos ecológicos de la Comunidad Europea, Ecológicos de La Rioja y con Denominación de Origen Calificado Rioja.

De color rojo de capa media alta, destaca en nariz los recuerdos de hollejo maduro, frutos rojos y regaliz. Bien armado en su paso de boca. Elegante y muy persistente. Al ser un vino joven, se recomienda su consumo a una temperatura de 12-14º C. Armoniza especialmente con carnes asadas, a la brasa y carnes blancas.

El vino Banda Verde nace de una viticultura ecológica, es decir, que proviene de una tierra en la que se han utilizado prácticas de laboreo tradicional (labrar lo menos posible) así como abonos procedentes de materia orgánica y de conocimientos vitivinícolas muy especiales y precisos.

Este vino acaba de recibir medalla de plata en el Premio Internacional del vino ecológico BioFach’09, feria de productos ecológicos que tendrá lugar en Alemania del 19 al 22 de febrero para elegir a los mejores vinos ecológicos del mundo.

EL PISCO SAUER EN CALIFORNIA

Por: Fernando Neumann
INTERESANTE ARTICULO.... PERO EL HISTORIADOR GUILLERMO TORO-LIRA (COMO MUCHOS) SE EQUIVOCA DE LLLAMAR "PISCO SOUR" AL "PISCO SAUER"
 
PISCO EN CALIFORNIA, un poco de historia
EL PISCO EN CALIFORNIA I

Pisco es el nombre del bar que en mayo del 2008 abrirá sus puertas en el corazón de San Francisco. 'Es un nombre buenazo', dice el chef estadounidense James Schenk, artífice de la idea. Pero pisco es más que un nombre buenazo. Pisco es una palabra complicada, es un pájaro, es una rara botella de barro, es un puerto peruano, es un pueblo chileno, es un aguardiente destilado de jugo fermentado de uva original del Perú, que también se prepara en Chile, ergo, fuente actual e infinita de disputas comerciales y emotivas entre ambos países. La idea de James Schenk no es solo la de aprovechar la polisemia del pisco que, a paso lento y conflictivo, se ha empezado a extender por el mundo. La idea es también rescatar un poco de la historia de California. La idea es recuperar la magia del Bank Exchange and Billiard saloon, el bar más importante de San Francisco entre 1953 y 1920. La idea es revivir el que otrora fue el trago insignia de la ciudad: el Pisco Punch. Porque, en San Francisco, a mediados del siglo XIX y principios del siglo XX, se tomaba pisco. Pisco del Perú. Con el perdón de los chilenos California era todavía colonia española, una suerte de patito feo del virreinato de Nueva España, cuando la Madre Patria se vio remecida por dos hechos importantes: Napoleón se había metido en su territorio y los criollos querían la independencia en el suyo. En medio de tanto caos, la pobre California cayó en el olvido. Fue entonces que desde el sur, los peruanos, que no siempre fueron tan malos para los negocios, pusieron el ojo en la bala, lo arriesgaron todo, y empezaron a comerciar con el patito feo del norte.

¿Qué buscaban? Dos cosas: Cebo para velas y pieles. Elementos fundamentales para la minería, espinazo de la robusta economía peruana de ese entonces.

 

¿Qué llevaban? Productos de primera calidad y artículos de primera necesidad.

¿Pisco? Por supuesto.

En Perú se venía haciendo desde el siglo XVII. Al ver que el business mejoraba, los yanquis, que todavía se encontraban bien apretados al este, y que estaban fregados porque Inglaterra ya no quería negociar con ellos, decidieron abrir nuevas rutas comerciales con California y con China a través del Cabo de Hornos. El patito feo empezaba a convertirse en cisne.

 

José Antonio Shiaffino, chef e investigador peruano, sostiene que lo más probable es que le pisco haya llegado a California a través de los peruanos que emigraron contagiados por 'la fiebre del oro', a bordo de los barcos que venían desde Nueva York abarrotados de yanquis aventureros, sedientos de pepitas y oro en polvo. Sin embargo, lo cierto es que la primera importación documentada de pisco a California data de 1830. Y, la más importante, fue la que llegó a San Francisco desde Paita, un puerto al norte del Perú, en 1839, en el buque inglés 'Daniel O'connell'. El capitán: Andrés Morcilla. La carga descrita: Pisco o Italia, un fino licor producido en un lugar llamado Pisco (ciudad peruana); sombreros de vicuña (chuyos: gorros de lana utilizados por los pobladores andinos) y ponchos. Todo esto, nueve años antes de que, Samuel Brannan, corriera feliz por las calles de San Francisco con una botellita llena de oro en polvo en las manos, dándole inicio a 'la fiebre del oro'.

El 'brandy peruano', así le llamaban en ese tiempo, llegaba en unas botellas de barro de 2.5 a 3 galones llamadas piskos, diseñadas por los alfareros de un pueblo preincaico del mismo nombre para su transporte a lomo de llama. Dos preguntas de rigor. Uno: ¿A dónde iba a parar el pisco que llegaba a San Francisco? Y dos: ¿quién empezó a preparar ponches con pisco? Respuesta 2 en 1:

 

En 1837, el suizo, ex-marino, barman y autodidacta, Jaques Vioget, llegó a establecerse a California, en ese entonces ya parte del México recién independiente. Con suerte recibió en concesión unas tierras del gobierno en un pueblito llamado 'El paraje de la yerba buena'. Como no había mucha gente en el lugar (menos de mil habitantes), el suizo se transformó en el primer agrimensor de la zona. Trazó y nombró algunas las primeras calles de la futura San Francisco, dibujó un mapita y, al ver que no había lugar donde divertirse como Dios manda, abrió el primer bar, salón y billar de la ciudad. En su lista de tragos figuraba el pisco como un licor exótico venido de tierras lejanas. Cinco años más tarde, en 1843 para ser exactos, llegó la enfermera y curandera peruana María Torres. En realidad, llegó gracias al capitán Stephen Smith, que se casó con su hija en el Perú y se las trajo a California.

 

Al momento de buscar tierras donde establecerse, se cruzaron con Jaques Vioget y le compraron unos terrenitos muy cerca de su bar. María Torres pronto se hizo conocida entre los vecinos y marineros de paso con un ponche de leche a base de pisco y con una bebida que llamaba 'las once' compuesta de pisco, agua, azúcar, limón y, piña. Atar cabos. Inevitable. Cuando se desató 'la fiebre del oro', California que, previa guerra y firma de tratado, ya era parte de Estados Unidos, se convirtió de un día para otro, en un hermoso cisne dorado que atraía el interés de todo el mundo. La inmigración no se hizo esperar. Estadounidenses, mexicanos, peruanos y chilenos, fueron los primeros en llegar. Después los europeos, los australianos y los asiáticos se unieron a la histeria dorada. Todos querían un pedazo de río, un túnel que los hiciera millonarios. Los barcos arribaban por decenas cargados de productos y aventureros. El comerció creció como nunca antes. El pisco, que ya tenía un lugar ganado, empezó a importarse con más fuerza que nunca. En 1849, en el periódico Alta California, aparecen sendos avisos en los que se habla de cargamentos de pisco que llegaban a bordo de barcos peruanos.

EL PISCO EN CALIFORNIA II

Si hay dinero hay ideas. Si hay ideas hay proyectos. Si hay proyectos hay ganas de gastar. San Francisco tenía las cuatro cosas y algo más: Ganas de beber. El Bank Exchange and Billiard Saloon abrió sus puertas en 1853. Desde un principio fue el bar más importante de la ciudad. Tenía el piso de mármol de Carrara, una barra impresionante de caoba y una invaluable colección de óleos decorando sus paredes. Se encontraba ubicado en una de las esquinas del Montgomery Block, el edificio más alto de la costa oeste. Revolución arquitectónica de su tiempo: Cuatro pisos, antisísmico, a prueba de incendios. Lawrence Ferlinghetti, el último Beat vivo, se refirió a él como 'la estructura artística y literaria más famosa del Oeste'.

 

En el Bank Exchange no solo se daban cita los artistas más famosos de la época. Jack London, Rudyard Kipling y Mark Twain, por nombrar algunos. Si no que, a falta de una bolsa de valores oficial, los banqueros más importantes lo utilizaban como centro de reunión. Los ponches de pisco eran la especialidad de la casa. En ese tiempo las bebidas alcohólicas se caracterizaban por su carácter dulce. El Buck and Breck y el Button Punch fueron los primeros en aparecer en escena. Pero con la llegada del Pisco Punch se alcanzaría la cresta de la ola etílica. 'El primer vaso me convenció que San Francisco era, y lo es, un gran lugar para visitar. El segundo vaso fue suficiente, y sentí que podría confrontarme a la viruela, a todas las fiebres conocidas a la facultad humana, a la cólera asiática, o todas combinadas, si así tuviera que ser.'

 

Dijo Thomas W. Konx: 'Pasaba como limonada, pero estimulaba el espíritu como una patada de toro salvaje', comentó Robert O'Brien: 'Po´ría hacer que el más pequeño de los mosquitos peleara contra un elefante', escribió Pauline Jacobson en su artículo de 1912 'A Fire-Defying Mark'.

 

Sobre el creador del Pisco Punch, los historiadores no se ponen de acuerdo. Se debaten entre dos de los ocho dueños que desfilaron a lo largo de la historia del Bank Exchange. El motivo de los desencuentros: un apodo: Pisco John. Así se le llamaba al barman que servía el Pisco Punch. Por ello, el primer sospechoso fue John Torrence, segundo dueño del bar. Pero más allá de la asociación John-John, no hay pruebas claras de que Torrence haya sido Pisco John. En realidad todo apunta a que el dueño del apodo y de la formula original fue el escocés Duncal Nicol. La prueba surge de los directorios telefónicos de la época. San Francisco fue la primera ciudad de Estados Unidos en implementar un sistema de intercambio telefónico, operadora de por medio. En ese entonces, los números telefónicos estaban compuestos por dos partes: una alfabética y otra numérica. El historiador peruano Guillermo Toro-Lira autor del libro 'Alas de los querubines, crónica novelada del redescubrimiento del Pisco Punch', descubrió en el directorio telefónico de febrero de 1903 que Duncan Nicol y el Bank Exchange compartían el mismo número: John 3246.

 

Lo cierto es que el Pisco Punch, un trago caro para su tiempo, 25 centavos el vaso, sinónimo de poder, suerte de pasaporte para un círculo intelectual y social al que no cualquiera podía acceder, le debe gran parte de su éxito al secreto inexpugnable de su fórmula: 'Ni el mismo señor Volstead podrá sacar el secreto de mí', afirmaba Duncan Nicol orgulloso. Y aunque se conocen sus ingredientes básicos: pisco de tipo italia, piña, jugo de limón, goma arábica y agua destilada, nunca se ha encontrado la receta original que, se sabe, tenía un ingrediente ultra secreto. ¿Cocaína? Más que factible. En ese tiempo la cocaína acababa de ser sintetizada y se usaba en todo y para todo. Sin embargo, el reino del polvo angélico duró poco. En California fue prohibida en 1907, cuando Duncan Nicol y el Pisco Punch se encontraban en la cresta de la ola. Quizá fue esa combinación de ilegalidad y miedo a perder lo logrado lo que llevó al barman escocés a convertir su receta en el más preciado fantasma etílico de la época.


EL PISCO EN CALIFORNIA III

 

El pisco, el ponche y el Bank Exchange terminaron su reinado californio de un día para otro. Ley Volstead que, en 1920, prohibió la producción, el consumo y el transporte de alcohol en todo Estados Unidos, se encargó del asunto. El Montgomery Block fue demolido en 1959. En su lugar se levanta hoy la Transamerica Pyramid. Edifico largo, flaco, blanco y aburrido. Puesto ochenta y ocho en el ranking de altura. Posición privilegiada en el skyline de la ciudad. En una de sus columnas hay un plaquita conmemorativa que nadie lee. Inútil intento de hacer justicia.

 

Sin embargo, en los últimos años se ha empezado a desempolvar la historia. En la actualidad, el pisco peruano y el pisco chileno comparten anaqueles en las tiendas de la cadena BevMo (Beverages and more). Unos al lado de los otros. Quietecitos. Como si no existiera rivalidad alguna. Pero los que saben, notan al instante, con el perdón de los peruanos, que hay más pisco chileno. Una única y estoica botellita de Montesierpe se sostiene orgullosa entre sus pomposas y elegantes rivales chilenas. Queda claro quién está ganando la disputa comercial en el extranjero. Más si el pisco chileno va ganando la disputa comercial, el pisco peruano va ganando la disputa histórica. Este año, durante los meses de febrero y marzo, en la Biblioteca Central de San Francisco se presentará la exhibición: 'Pisco: Miracle and Benison'. En las primeras líneas del volante repartido a los visitantes se puede leer: 'El Pisco Punch estuvo largamente asociado con San Francisco, pero las raíces de este trago se encuentran en Perú.' Salud, bombardas y alegría.

 

El chef James Schenk, sentado en una mesa en Destino, el bistró latino que abrió con mucho éxito hace siete años, presiente el éxito de su nuevo proyecto. El bar Pisco tendrá el piso de mármol blanco de Carrara y la puerta será una copia fiel de la del Bank Exchange.. Es sus paredes de desplegará orgullosa, en fotografías, artículos y afiches, la historia del pisco en California. Se harán eventos para difundir el aguardiente de uva peruano. En la lista de tragos, bajo el título, 'Mi nombre es Pisco, mi apellido Perú', el Pisco Punch en la versión del historiador peruano Guillermo Toro-Lira será el trago principal, pero no el único. Habrá también pisco sour, maracuya sour, acai amor, pisco pop, chichabana, Tamarindo sour, piscola y sideways sour.

 

No se puede negar. El pisco peruano renace, con pereza, con lentitud, pero renace. 'Hace poco estuve en Nueva York y en un bar encontré Pisco Punch, era el segundo en la lista de tragos', comenta James Schenk emocionado. Sin embargo, en general, los gringos aún lo desconocen. Cuando se encuentra a alguno que lo ha probado, es seguro que atrás hay un peruano o un chileno haciendo campaña nacionalista. De alguna manera, el pisco y el fútbol peruano se parecen mucho. Ambos han tenido un pasado glorioso en blanco y negro, pero, en el colorido presente, no pasan aún de ser una promesa, de tener mucho potencial. No se puede negar. Pisco es una palabra polisémica. Es un nombre buenazo. Es un ave. Es una rara botella de barro. Es un pueblo de alfareros preincaico. Es un licor peruano. Es un licor chileno. Es un lugar en ambos países. Es una fuente inagotable de diputas comerciales y emotivas. Es un bar en el futuro próximo de San Francisco. Es un bar y un trago insignia en su pasado intenso. Sin embargo, solo el tiempo dirá si San Francisco quiere volver a tomar pisco peruano del Perú. Con el perdón de los chilenos.

 *Agradecimiento especial al historiador peruano Guillermo Toro-Lira

BOICOT A COCA COLA

Coca-Cola dice que boicot de musulmanes en Malasia afectará economía local
KUALA LUMPUR, (AFP) -

Coca-Cola criticó el viernes el llamado a boicotear sus bebidas y otros productos norteamericanos realizado por grupos musulmanes en Malasia contrarios a la ofensiva israelí en la franja de Gaza, afirmando que sólo perjudicará a la economía local y a los ciudadanos.

"Como todos, nos sentimos profundamente afectados por el aspecto humano de la situación en Oriente Medio", dijo Kadri Taib, director de relaciones públicas y comunicaciones de Coca-Cola en Malasia, en un comunicado.

"Dada la naturaleza de nuestro negocio, creemos que los llamados a boicotear nuestros productos no son la forma apropiada de apoyar causa alguna, ya que en primer lugar afectan a la economía local, los comercios locales y los ciudadanos locales", agregó.

Taib explicó que esta empresa de bebidas gaseosas emplea a unos 1.700 malasios, 60% de los cuales son musulmanes, que dominan a la población multicultural del país.

El boicot de productos y marcas de Estados Unidos, incluyendo a Coca-Cola y Starbucks, fue convocado por grupos musulmanes que planean una manifestación el viernes en la Mezquita Nacional de Kuala Lumpur.

El ex primer ministro Mahatir Mohamad también pidió un boicot mundial al dólar estadounidense y a los productos norteamericanos, en protesta por el apoyo de Estados Unidos a Israel.

MARQUÉS DE RISCAL

HOTEL MARQUÉS DE RISCAL
Por: A. Gi. / Longroño - La historia de Marqués de Riscal es la de un renovador inquieto que ha liderado los grandes cambios enológicos de Rioja en el último siglo y medio, y, en los últimos treinta años, de Rueda. Pedro Aznar Escudero, director técnico, presentará el próximo día 21 a los aficionados de lomejordelvinoderioja.com las principales referencias de tintos (Rioja) y blancos (Rueda) de la casa en una cata plena del sentido que Marqués de Riscal ha impreso en su trayectoria enológica y mercantil durante siglo y medio.
La propuesta comienza con los blancos de una zona a la que Riscal viajó en los años setenta buscando una variedad alternativa a la de Rioja y en la que se encontró con una corriente de arranque de verdejo por la entonces más rentable viura: «Pagamos el doble a los proveedores para que mantuvieran el verdejo», recuerda Pedro Aznar. El Marqués de Riscal Sauvigon Blanc 2008 será el primero. Es un monovarietal de una uva francesa que «introdujimos en 1974 en Rueda y hoy prácticamente el 80% que hay en la zona es nuestra», explica el enólogo. El vino destaca por el potencial aromático y finura de la uva, que «además de para un gran varietal es también un notable aporte a la verdejo».
En este sentido, la sauvignon, en pequeñas cantidades, complementa el Marqués de Riscal Verdejo 2008, la segunda propuesta de cata: «Es un vino que ha evolucionado, como lo está haciendo la propia Rueda, hacia sus propios orígenes». «Tras el gran boom de los noventa, vuelven los vinos menos globales, más auténticos, y con criomaceraciones más cortas para garantizar la acidez». «La verdejo es de piel dura, rústica, con una gran personalidad, la uva blanca que yo conozco con más estructura, junto con la godello, y la completamos con ese poquito de sauvignon blanc para destacar aún más sus características aromáticas».
Con el Limousin 2008 termina el periplo por Rueda. Es el vino más tradicional, heredero de las largas crianzas de Rioja, con uva seleccionada de viñedos viejos, gran estructura y vida por delante: «Ya no es un reserva -detalla Pedro Aznar-, sino un fermentado en barrica, en tinas más grandes de 300 litros, y en el que la fruta permanece para hacerlo más fácil de beber».
Rioja
La cata llega al territorio de los tintos con el Marqués de Riscal, reserva 2004. El buque insignia de la casa y «una auténtica bomba» en palabras del propio enólogo. «Personalmente -indica-, pienso que está incluso mejor que la añada 2001 y lo que puede sorprender es cómo se pueden hacer 4 millones de botellas». La clave, señala Aznar, es «el control, la preselección y la selección». En este sentido, Riscal clasifica sus fincas y las de sus proveedores con tecnología por satélite, pero no se vendimia un viñedo sin cata de uvas. Sus mesas de selección son capaces de procesar dos millones de kilos y los proveedores «trabajan las fincas como si fueran nuestras». Finalmente, los cuatro enólogos de la bodega ensamblan en febrero los diferentes vinos hasta el punto de dejar fuera cada añada entre 300.000 y 500.000 litros. El resultado, un reserva que «estoy seguro de que va a sorprender a los aficionados».
La cata concluirá con el Marqués de Riscal 150 Aniversario, gran reserva 2001. Un extraordinario vino, al que la Guía Repsol ha calificado este año como uno de los mejores de España, que conmemora el siglo y medio de la bodega (fue fundada en 1858) y que llega con la nueva Ciudad del Vino y el emblemático edificio con el que Frank O. Gehry puso a Riscal en la vanguardia del siglo XXI: «Es de producción más limitada y seleccionada, con viñas de no menos de 30 años, y supone un pequeño guiño a los grandes vinos de Riscal de los años 50». «Lleva algo más de más tiempo en barrica -continúa- porque el vino la pedía, pero conserva agradables notas de fruta concentrada y confitada con una gran estructura que garantiza una larga guarda».

SABOR: DESDE HOLA.COM - ESPAÑA

Un paseo por la sorprendente y exótica cocina peruana

Cebiche, causa, yuca, pico... te proponemos un recorrido por algunos de los platos e ingredientes más célebres de la gastronomía de Perú para comenzar el año con buen sabor de boca
 

La cocina de Perú es en realidad la fusión de muchas cocinas; de muchas influencias culturales; de una historia milenaria y de una diversidad biológica como pocos países conocen. El resultado de este interesante cóctel de ingredientes es una gastronomía poblada de originales platos donde lo sorprendente, lo exótico y lo tradicional se dan la mano. Recetas sólo posibles en un país que cuenta con dos tercios de los ecosistemas existentes en el mundo. Éste es un pequeño recorrido por algunos de esos platos e ingredientes más característicos de la cocina peruana:

CAUSA, EL MANJAR MÁS VERSÁTIL
La papa amarilla es el ingrediente principal de la causa, el plato más 'democrático' de la mesa peruana. Se reduce a puré y se sazona con ají amarillo, limón, aceite y sal. Los rellenos son múltiples: pueden ser de atún, de pollo, de verduras y hasta de cangrejo, por eso es tan versátil y popular.

CEBICHE, UN PLATO TAN EMBLEMÁTICO COMO SENCILLO
Con más de 500 años de antigüedad, la receta clásica tiene sólo cinco ingredientes: pescado crudo en trozos (lenguado, preferentemente), zumo de limón recién exprimido, ají, cebolla roja y sal. A partir de esta receta se han creado más de doscientas variaciones: de gambas, de vieiras, al estilo japonés…

YUCA, PARA ANTOJOS DULCES Y SALADOS
De origen amazónico, es una raíz ligeramente dulce y rica en almidón. Se encuentra en el continente americano desde hace tres o cuatro mil años, y se prepara asada, frita o hervida en preparaciones dulces y saladas.

ESCABECHE, LA RECOMPENSA DE LA COCINA ELABORADA
Requiere reposo y paciencia para macerar el pescado y esperar varias horas para que los jugos se amalgamen. Luego se fríe en aceite caliente y se cubre con cebolla gruesa, ají amarillo, puré de tomate, vinagre, hierbas y condimentos. Se sirve frío acompañado de huevos duros, aceitunas y queso fresco.

CHICHARRÓN, LA VERSIÓN MÁS SABROSA DEL CERDO
Trozos de carne de cerdo cocinados a fuego bajo en manteca dan como resultado unos estupendos chicharrones. Una vez listos se cortan en rodajas y se comen acompañados de rodajas de camote frito y salsa criolla. También se puede servir en trozos como entrada, siempre con camote y salsa criolla.

SALSA CRIOLLA, EL EXOTISMO DEL BUEN GUSTO
Es tan sencilla que parece fácil, pero es un arte. Uno de los secretos es preparla al momento: basta cortar en juliana delgada una cebolla, unirla con ají amarillo también en juliana y sazonarla con gotas de limón, una pizca de sal y algunas hojas de culantro (cilantro) picado.

EL PISCO, TODA UNA SEÑA DE IDENTIDAD PERUANA
Este aguardiente de uva forma parte de las señas de identidad de Perú en el mundo. Se obtiene de la destilación de mostos frescos y su graduación oscila entre los 38º y los 46º. Transparente, de fuerte sabor y una ligera fragancia, esta bebida ha pasado a ocupar puestos de honor en las mejores bodegas, merecedora del respecto y reconocimiento de los catadores más importantes a nivel internacional.

Una de sus variedades, el pisco sour, es una mezcla del pisco con zumo de limón, jarabe de azúcar y clara de huevo, que ha convertido a este cóctel en uno de los más deliciosos del mundo.

Y si quieres fascinar a tus invitados con una bebida tan sabrosa como fashion, prepara el piscopolitan, la versión peruana del cóctel que hizo popular Carrie Bradshaw en ‘Sexo en Nueva York’: el cosmopolitan. Sus ingredientes: pisco, zumo de arándanos, un toque de zumo de limón, jarabe de goma, un toque de cointreau y hielo. El toque mágico se lo da la coctelera, ya que hay que agitar bien los ingredientes. Imprescindible, presentarlo en una copa de Martini.

¿Conoces alguna receta peruana que quieras compartir con el resto de lectores?......

NAPA - CALIFORNIA

 
 

EFE.-Mary Avilés

Napa (California), 5 ene (EFE).- Aunque la mayor parte de la mano de obra en los viñedos de Napa es mexicana, son pocos lo que han conseguido convertirse en empresarios del vino, una tendencia que parece ir en aumento.

El mexicano Alex Sotelo tiene 33 años y ya ha puesto su nombre en una edición limitada de vinos, de 2.000 cajas anuales, cuyas botellas se venden por encima de los 28 dólares.

Cuando llegó a Napa, con 19 años, le pareció que era el lugar más hermoso del mundo y aquí se quedó para hacer carrera en el mundo vinícola. Comenzó como muchos otros, en el campo.

Quería algo más. Veía la posibilidad de hacer el vino. Si lo estaba haciendo con éxito para otros, también lo podía hacer para mí , dijo a Efe Sotelo.

Este inmigrante nacido y criado en Jerez, Zacatecas, en poco tiempo logró escalar varias posiciones dentro de Robert Pecota Winery, donde llegó a ser director de Producción y Enología.

Fui a la escuela, estudié inglés, arte y fotografía antes de hacerme viticultor , relató Sotelo, quien es enólogo.

También tuvo la suerte de tener sus papeles en regla, gracias a su abuela ciudadana estadounidense.

Como inmigrante no está fácil pero no es imposible. Hay que prepararse, estudiar y ser constantes. Hay que estar preparado tanto para lo bueno como lo malo , comentó.

Actualmente Alex Sotelo Cellars distribuye en los mercados más importantes del país, como Nueva York, Nueva Jersey, Washington, Virginia y Texas, entre otros.

En 2006 creó junto a dos amigos mexicanos Alma Wines, con el objetivo de promover a sus socios a un nivel empresarial.

Esta sociedad vinícola produce Sauvignon Blanc y tintos como Cabernet Sauvignon, Merlot, Cabernet Franc y Malbec.

Asegura que la presencia de hispanos como dueños de bodega ha aumentado en los años recientes y que a se hace cada vez más fuerte.

Se calcula que en la actualidad cerca de una veintena de bodegas o viñedos están en manos de hispanos, entre las que destacan Quintessa-Rutherford de los chilenos Agustin y Valeria Huneeus, Mi sueno Winery, de Rolando Herrera, Frias Family Vineyard, de la familia mexicana del mismo nombre, Renteria Wines, fundada por el mexicano Salvador Renteria o Ceja Vineyards.

Para Amelia Morán Ceja, la primera mujer méxico-americana en presidir una compañía de producción de vinos, esta tendencia es sólo el principio.

Sé de cinco familias latinas que lanzarán su propia marca de vinos bajo su propia etiqueta este año. Es tan emocionante , dijo a Efe Morán Ceja, cuya familia ha trabajado en los valles de Napa y Sonoma por más de 40 años.

Somos tres generaciones trabajando lado a lado nutriendo la filosofía de la primera generación con las ideas frescas de la nueva generación. Es maravilloso. Es una relación simbiótica , sostuvo la presidenta de Ceja Vineyards, quien ha recibido numerosos reconocimientos por su labor al frente de la empresa familiar.

Comencé trabajando en los viñedos y ahora soy dueña de ellos. Adicionalmente estar entre una de las más reconocidas pequeñas marcas en el país, demuestra la contribución de los inmigrantes y los trabajadores de los viñedos a esta competitiva industria , declaró la empresaria que se siente muy orgullosa de los logros de Ceja Vineyards.

Actualmente tienen 113 acres productivos y entre sus clientes destacan Acacia, Robert Craig, Rombauer, Mumm y La Crema.

Bajo su propia etiqueta comenzaron a producir vinos en 2001 de las variedades Pinot Noir, Cabernet Sauvignon, Merlot, Chardonnay, Sauvignon Blanc, Syrah, entre otros.EFE