GRUNER VELTLINER

Atte, - Silvana Paz Terry


R. Arias
ponferrada - eldiariodeleon.es
El Gotín del Risc comenzó siendo una apuesta para los mercados exteriores más exigentes y de mayor consumo. Y sigue siendo una apuesta para los más sibaritas en el mundo del vino, pero que ha calado ya fuerte en el mercado nacional, y que ha logrado traspasar sin embargo todo tipo de fronteras.
El ejemplo fehaciente de esta última aseveración es el éxito del Gotín del Risc Mencía 2006 en Polonia. Magazyn Wino , la revista más prestigiosa del país en el campo de la vinicultura, entre otras razones porque en ella trabaja el Robert Parker polaco, Tomasz Prange-Barzynski, acaba de encumbrar a este D.O. Bierzo como uno de los mejores tintos del mundo.
El equipo de Prange ha otorgado al Gotín 2006 la medalla de plata en dicha categoría, entre más de 1.500 referencias procedentes de todo el mundo. El galardón es un importante aval para la comercialización de esta etiqueta en un mercado tan expansivo como el polaco y se suma a los trofeos que ya acumula el Gotín Essencia y el godello sobre lías -”una delicia-”.
El 2006 es la segunda añada del Gotín del Risc y empezará a comercializarse a mediados de este año. Polonia se suma así los adeptos que este mencía exquisitamente equilibrado se ha ganado ya en los mejores restaurantes de Francia, Suiza, Holanda, Dinamarca, Suecia, Reino Unido o Estados Unidos.
¿Verdadero o falso? Cocinar con vino agrega un aroma extra a un plato debido a que el alcohol disuelve componentes aromáticos que no se disuelven en el agua.
elcorreodelvino.com - Un total de 40 bodegueros franceses han sido acusados de adición ilícita de azúcar a las uvas antes del proceso de fermentación para elevar su grado alcohólico, según una información publicada por la agencia francesa de noticias France Press.
La chaptalización de vino es legal en Francia, pero está estrictamente regulada y algunos vinateros de la zona de Beaujolais han sido acusados de permitir dosis extra para conseguir vinos con mayor estructura de la que, en realidad, les corresponde.
Los productores están acusados de comprar cientos de kilos de azúcar en 2004 en el mercado negro para su utilización, mientras estos aducen que las adiciones no han superado en ningún momento los dos puntos porcentuales y que el conflicto, iniciado por un juez de Villefranche-sur-Saone, puede perjudicar la fama del Beaujolais, uno de los vinos más populares del mundo.

El nombre de vinho do Porto surge en 1675, en el "Discurso sobre a Introduçao das Arte no Reino" de Duarte Ribeiro de Macedo.
En 1678 el gobierno inglés decreta el embargo del comercio con Francia. Esto supone que el vino francés no puede venderse en su mejor mercado, sobre todo para Burdeos. Los negociantes ingleses se ven obligados a buscar sustitutos y llegan por el mar hasta el puerto de Oporto.

Se dice que en esos años llegaron dos comerciantes ingleses al monasterio de Lamego y el abad les dio a probar un vino de Pinhao que les sorprendió por ser más suave de lo habitual. El abad había añadido aguardiente durante la fermentación para suavizarlo.
1703 es una fecha clave para Oporto. El tratado comercial de Methuen garantiza, a cambio de un trato similar para los productos textiles ingleses, a los vinos portugueses mejores condiciones arancelarias que a los elaborados en Francia. Los vinos portugueses pueden entrar en Inglaterra pagando apenas dos tercios de la tasa que paga un vino francés.

Las ventas están en auge. Pero en 1730 aparecen ya los primeros casos de fraude en el vino de Oporto. Estos fraudes fueron generalizándose, originando una serie de crisis en las ventas que culminan en 1754, cuando los comerciantes ingleses se niegan a comprar vino de Oporto acusando a los viticultores de falsificadores.
Surge entonces la figura de Sebastiao José de Carvalho e Melo, marqués de Pombal. Personaje controvertido y representante máximo del despotismo ilustrado en Portugal, fue Primer Ministro de José I desde 1750 hasta la muerte del rey en 1777.
Investido de plenos poderes tras el éxito obtenido en la reconstrucción de Lisboa después de un devastador terremoto de 1755, toma las riendas del mercado de Oporto, dispuesto a poner orden.
En 1756 crea la "Companhia Geral da Agricultura das Vinhas do Alto Douro", con la que se pretendía asegurar la calidad del producto, equilibrar la producción y el comercio y fijar los precios. Ese mismo año, funcionarios de la "Companhia" empezaron a demarcar la zona del Douro, tarea que acabaron en 1761, clasificando los terrenos según un riguroso sistema de puntuación, único en el mundo.

Es la primera denominación de origen regulada, aunque toscanos y húngaros de Tokaji le discuten esa primacía, y se adelanta en 180 años a las A.O.C. francesas.
En 1757 se produjo un levantamiento popular en Oporto en protesta contra el precio que las tabernas ponían al vino. El levantamiento fue aplastado y sus cabecillas fueron ahorcados.
El fraude del vino con bayas de saúco se convirtió en algo común. Para evitarlo, la "Companhia" obligó a arrancar los saúcos de la región. Cuando vio que era insuficiente para acabar con el fraude, amplió la orden de tala a todo el norte de Portugal.
El rey José I muere en 1777 y el marqués de Pombal es desterrado, muriendo en 1782. María I, la nueva reina e hija de José, odiaba de tal manera al marqués que ordenó que estuviese como mínimo a 20 millas de ella.
A la muerte del marqués de Pombal, La "Companhia" pierde alguno de sus privilegios, como el monopolio de comercio con Brasil, adonde se exportaban los vinos de más baja calidad. Aunque consigue la exclusiva del control de la venta de "Vinho do Porto" embotellado, en 1807, acaba perdiendo todas sus atribuciones oficiales en 1852.
Controvertido y criticable en otros campos, para el Oporto el marqués de Pombal fue el hombre necesario para convertirlo en uno de los vinos míticos del mundo, al que, por cierto, tengo especial veneración.

EFE - El uso del whisky como bebida con la que cocinar carne, pescado o incluso con la que preparar sopas y postres está siendo promovida desde Escocia para popularizar su implantación en los fogones y conseguir así el «estatus» alcanzado por otras bebidas en el ámbito culinario como el vino o la cerveza.
La importancia de la industria del whisky en Escocia, donde emplea de forma directa o indirecta a 41.000 personas, ha llevado al sector a iniciar una campaña para fomentar su uso gastronómico.
En el marco de estos actos, organizados por diferentes asociaciones pertenecientes a la industria, se celebró hoy en Londres una degustación de varios productos cocinados con whisky a cargo de Sheila McConachie y Graham Harve, chefs del restaurante «Craggan Mil», en Morayshire (Escocia).
Sheila McConachie explicó en declaraciones a EFE que son pioneros en el uso de esta bebida como pilar fundamental en el que se sustentan sus platos, una opción que también es vanguardista en su país.
«Nadie sabía qué se podía hacer esto, no forma parte de la tradición escocesa. Empezamos a experimentar con el whisky para preparar varios productos y descubrimos que puede ser muy interesante», resaltó.
McConachie admitió que Escocia suele estar más atrasado que otros países en materia gastronómica, pese a tener «una comida maravillosa y un whisky genial».
Una sopa caliente cocinada con whisky Glenfarclas de 15 años, un pastel de pescado preparado con un Talisker de 10 años, un poco de cerdo con salsa de manzana y con Cragganmore de 12 años o incluso un pequeño postre de chocolate elaborado con whisky Glen Moray de 15 años, fueron algunos de los platos que pudieron probar los asistentes a la degustación.
En opinión de McConachie, el whisky escocés también puede hacerse un hueco en la mesa de cualquier restaurante no sólo como ingrediente sino como bebida, y no únicamente para la sobremesa.
«Por supuesto, ¿por qué no? Puedes poner un poco de agua en tu vaso para rebajarlo. Está demostrado que si bebes un vaso de whisky en vez de varios vasos de vino reduces la cantidad de alcohol que ingieres, por lo que es más saludable», defendió.
De hecho, su marido, Graham Harvey, hace las funciones de «sumiller» en el restaurante que los dos regentan en Escocia, recomendando un tipo de whisky u otro «en función no necesariamente de la comida, como ocurre con el vino, sino sobre todo de la forma en que se ha cocinado el producto».
Desde la Asociación de Whisky Escocés aseguraron que en el 2008 «parece que el sector resistió la crisis económica internacional y que mientras los consumidores no pueden comprarse un nuevo apartamento o un coche, sí continúan adquiriendo productos lujosos pero a la vez asequibles como el whisky escocés».
Los últimos datos hechos públicos por esta entidad hacen referencia a la campaña del 2007, cuando las exportaciones de esta bebida alcanzaron un nuevo máximo con 1.135 millones de botellas, de las cuales 118 fueron a parar a España, un 38% más que un año antes.
España se situó así en la tercera posición entre los países que mayor número de botellas de whisky escocés consumieron en 2007, sólo superada por Francia y Estados Unidos.
Otro de los mercados importantes para este producto es el de Sudamérica, donde destaca especialmente Venezuela, con 41,4 millones de botellas compradas en 2007.
En México y Colombia se registró un incremento superior al 17%, mientras que Brasil, donde se compró ese mismo año whisky escocés por valor de unos 40 millones de euros, se mantuvo estable.
El valor total de las exportaciones de este producto a nivel mundial generaron unos ingresos de casi 3.000 millones de euros, según estas mismas fuentes.
Además, las destilerías de Escocia atrajeron más de 1,2 millones de visitantes también en 2007, generando uno ingresos de unos 24 millones de euros, aproximadamente.

Finca Antigua Moscatel Naturalmente dulce, es el nuevo vino que la Familia Martínez Bujanda nos propone para este año 2009. Vendimiado durante la primera semana de septiembre de forma manual, se convierte en el primer vino dulce que elabora Finca Antigua.
Tras varios años haciendo pruebas con diferentes métodos de elaboración de dulces, Lauren Rosillo, Director Técnico de la bodega, se decante por el asoleo en pasera para la elaboración de este vino.
Procedente de la parcela La Cueva, Finca Antigua Moscatel 08 está elaborado con la variedad Moscatel Morísco mediante la técnica del asoleo, consistente en el secado natural de la uva en paseras hasta su deshidrataión parcial, para su posterior fermentación en dpósitos de acero inoxidable y parada fermentativ de forma que el alcohol y azúcar, se obtienen de manera natural de la uva.
Sin envejecimiento en barrica, este vino garantiza la innovación constante que caracteriza a Familia Martínez Bujanda, y lo igualan en calidad y buen hacer al resto de vinos de la bodega.
De color amarillo limón con destellos verdes esmerilados, es un vino limpio y brillante, la lágrima muy glicérica. Se aprecia su densidad en la copa.
De intensos aromas, con notas varietales de moscatel, es un vino muy complejo a copa parada. Con recuerdos de frutas de hueso, como el melocotón y el albaricoque, de flores blancas como el jazmín y recuerdos de plantas como el hinojo y el cáñamo, junto con especias como el anís y la muez moscada.
En boca, tiene una entrada aterciopelada y sedosa con desarrollo de un volumen goloso. La acidez, inusual para un vino dulce, le aporta frescura y nervio y compensa fantásticamente la dulzura del vino. Final muy largo y gustoso con gran frescura.
Con un precio de 10€, es el vino ideal para acompañar todo tipo de postres y frutas, perfecto también para tomar con foie de pato, quesos curados y otros aperitivos a base de frutos secos.
Finca Antigua cosechó el pasado año 2008 muy buenas criticas, además de numerosos reconocimientos nacionales e internacionales, situando a sus vinos como claros ejemplos de excelente calidad y personalidad , convirtiéndolos en referentes dentro del sector.
SOBRE FINCA ANTIGUA:
Finca Antigua es una de las bodegas de Familia Martínez Bujanda, cuenta con una superficie de 421 hectáreas, de viñedos en producción, con una edad media de 15 años. Las variedades plantadas incluyen: tempranillo, cabernet sauvignon, merlot, syrah, viura y moscatel.

Oviedo, M. J. IGLESIAS - lne.es
La sidra ha generado cultura, comportamientos, literatura y música popular, folclore y manifestaciones propias como la espicha o el escanciado. Va ligada a la esencia de Asturias. Con esas ideas como base, la Asociación de Lagareros de Asturias (ALA), presentará a la Unesco una candidatura oficial para que los rituales y peculiaridades que acompañan a la bebida regional se incluyan en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial del Mundo, una distinción a la que también aspiran la dieta mediterránea y la cocina francesa.
La propuesta para reconocer un legado etnográfico y cultural ligado a un producto tan representativo de la forma de vida asturiana como la sidra cuenta con el respaldo del Principado de Asturias, tal como recalcó ayer el consejero de Medio Rural, Aurelio Martín.
El Consejero destacó el hecho de que una parte del estudio histórico necesario para presentar la candidatura ya está elaborado por el historiador lavianés Luis Benito García Álvarez, encargado de documentar el proyecto. Martín va más allá e indica que, incluso, aunque no se consiga la declaración por parte de la Unesco, es interesante que se lleve a cabo un análisis sistematizado y detallado de la historia de la sidra. Se muestra de acuerdo con el planteamiento de los lagareros y del propio historiador, que en 2008 recibió el premio «Gourmand» por su obra «Representaciones de la sidra». «Nunca una bebida ha influido tanto en las pautas de comportamiento de una sociedad, incluso ha generado un completo repertorio de cánticos, en un territorio tan pequeño como el asturiano», indica el Consejero. La Asociación de Lagareros, presidida por José María Osoro, no tiene duda acerca de la entidad patrimonial de la sidra. Convencer a la Unesco no será fácil. El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, aún no ha logrado el reconocimiento para la gastronomía francesa, una candidatura con similares planteamientos a la que pretende presentar Asturias. Tampoco lo ha conseguido la dieta mediterránea como emblema de un estilo de vida saludable. Luis Benito García estima en unos dos años el plazo para elaborar el estudio y poner documentos sobre la mesa. El historiador enumera entre los factores que deben ser protegidos, el patrimonio etnográfico generado por la sidra, manifestaciones culturales como las espichas incluso formas de consumo originales, como el escanciado.
García Álvarez compara la cultura de la sidra a la que se ha generado en zonas de Francia como Borgoña o Burdeos, con pueblos como Saint Emilion, donde se ubican viñedos y chateaux de conocidas marcas, declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco. García explica que la cultura sidrera, con rituales complejos y únicos, como ha llegado a nuestros días, se asentó a finales del XVIII. La industrialización consolidó polos de consumo como Gijón y las Cuencas. La producción se centró en áreas como Siero y Villaviciosa. La sidra se implantó donde no llegaba el vino. Por eso el occidente o zonas próximas a León son menos sidreras. «A esas áreas llegaban los vinos gallegos o castellanos», comenta. La primera parte del siglo XX estuvo protagonizada por el nacimiento de la sidra espumosa.