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ENOLOGIA

SAUVIGNON BLANC

De: SpiritousJoRgItO


Cepa originaria de Francia que se caracteriza por presentar vinos de gran cuerpo y complejidad. Es por excelencia recomendado para larga guarda, como también para elaborar mezclas con otros tintos que potencien sus sabores, aromas y color.

OJOS: Colores intensos de la gama de los rojos rubí, profundos y con propiedad; recordamos las sensaciones del terciopelo, incluso toques azulados en casos de varietales jóvenes. El brillo es característicamente pronunciado.
En casos de vinos de edad, encontraremos colores tendientes a la gama de los marrones, terrosos y arcilla con una disminución del brillo e intensidad.

NARIZ:
Intenso y con personalidad en caso de varietales jóvenes, con toques a pimiento verde, pimienta, frutas como frambuesas, moras y frutillas maduras, guindas e higos secos, especias y mentol (mentolatum, menta fresca y eucaliptus). En los de guarda o Reserva encontramos aromas a madera característicos de la barrica donde fue envejecido (encina o roble), vainilla; se potencia la pimienta y especias aumentando la sensación de intensidad y estructura compleja, incluso encontramos aromas a frutas cocidas o mermelada, cuero y humo.

BOCA:
Básicamente debemos buscar que las sensaciones de la nariz sean correspondientes con los sabores en el paladar. Encontraremos sabores complejos, con personalidad y aristas a frutas rojas y negras (frambuesas, frutillas, moras, guindas y arándanos), pimientos verde y rojo, chocolate amargo, pimienta, vainilla y cuero en caso de los vinos de guarda, con toques mentolados y terrosos (bulbo, arena incluso).

RECOMENDACIÓN DE SERVICIO:
Ideal para acompañar carnes rojas bien condimentadas como vacuno o cordero con salsas como pimienta y champiñón; también con quesos fuertes como el Roquefort o la línea de quesos manchegos. Es la cepa por excelencia para larga guarda. Debemos considerarla para acompañar carnes de caza y guisos calientes muy sabrosos (ragu de ternera, codornices al tocino e incluso costillar de cerdo).7
Se recomienda servirla entre los 16 a 18°C, dependiendo de los años de guarda.

SAUVIGNON BLANC

Cepa francesa que se caracteriza por su alta acidez y persistencia aromática. Aunque históricamente en Chile se comercializaba la cepa Sauvignonasse (cepa de menor calidad pero con características similares) como Sauvignon Blanc, actualmente se ha cambiado esta tendencia, logrando un mejor producto y correcta entrega al consumidor.

OJOS: Presenta colores amarillo verdoso brillante, con una transparencia característica bastante elevada. En algunos casos demuestra la presencia de burbujas que no necesariamente son defecto, sino muy por el contrario, buscadas por el enólogo responsable para potenciar el frescor en boca.

NARIZ:
Prepotente y persistentes aromas frutales cítricos y frescos. Recuerda a la cáscara del limón verde, pomelo y hierbas frescas, a césped recién cortado en la mañana. Es la cepa que llama la atención por su intensidad aromática.

BOCA:
Se mantiene la acidez de la nariz, con presencia notoria de limón y cítricos. Muy persistente y de bajo cuerpo. Resalta su frescura, intensidad y elegancia.

RECOMENDACIÓN DE SERVICIO:

Ideal para servirlo de aperitivo o como acompañamiento de platos con acidez alta como cebiche de pescado y mariscos. Recomendado con ensaladas frías y quesos blancos.
Su temperatura ideal de servicio es bastante baja llegando incluso a servirse entre los 9 y 11 grados.

JÓVENES CHEFS

¡A pedido del público!

¡Cordiales saludos! Con mucho gusto les presento nuestra propuesta de "Jóvenes Chefs" para el próximo verano, época en que se busca orientar creativamente la energía juvenil que se desborda en casa. En pocas palabras: ¡Vacaciones Utiles! Atención papás:  este curso culinario para jovenes curiosos se dicta a través de Enero y Febrero (culmina antes del inicio de clases escolares), dos veces por semana, los Martes y Jueves, entre 9:00 y 10:30 de la mañana. Ofrecemos la posibilidad de tomar un mes, a un costo de S/. 400, o los dos a S/.760. Incluye TODO lo que el alumno puede requerir: insumos, uniforme, equipo, textos y certificados. Las clases son 100% prácticas y abarcan una selección especial de platillos que conjugan lo saludable, lo gourmet y ¡lo divertido! Nuestro amplio y soleado local en La Molina, nuestras cocinas profesionales y 17 años de experiencia en el tema brindam un total respaldo al curso. No dude en solicitar mayor información o separar su cupo en el local del Instituto de los Andes, a los teléfonos arriba indicados o al correo andes@institutodelosandes.com

¡INICIAMOS EL 12 DE ENERO!

PROGRAMA DE ENOLOGÍA

Instituto de los Andes

 

Presenta

EL PROGRAMA MÁS COMPLETO DE ENOLOGÍA

 

OBJETIVOS GENERALES : CARRERA PROFESIONAL – 48 CAPITULOS

Campos de Acción. Podrás desempeñarte en forma profesional como sommelier. Asesorar en el campo de la Enología a hoteles, restaurantes y bodegas. Diseñar cartas de vinos para las diferentes necesidades empresariales. Organizar cavas profesionales o familiares. Conocer y participar en el mercado nacional e internacional de los vinos. Realizar trabajos especializados de Marketing y Publicidad de vinos. Iniciar tu propia bodega de vinos y licores. Desarrollar modernas Imágenes Corporativas para empresas dedicadas a la producción y comercialización de vinos y piscos. Podrán determinar el correcto maridaje para cada ocasión. O simplemente disfrutar plenamente y con gran nivel de las bondades de esta bebida milenaria. Duración: Un Año – 4 ciclos de tres meses

 

Inicio de clases : Lunes 12 de Enero 2009

 

ENOLOGÍA 1 = Mar: 10:30 – Jue: 10:30

Capítulos: 01. Cepas - Agricultura. 02. Cepas – Variedades 03. La Vendimia. 04. La Bodega de Producción. 05. La Producción del Vino. 06. Los Insumos. 07. Los Procesos. 08. La Fermentación. 09. El Azúcar – El Alcohol – 10. La Acidez 11. Los Taninos. 12. Enfermedades y Defectos.

ENOLOGÍA 2 = Lun: 10:30 – Mie: 10:30

Capítulos: 13. Bebidas Alcohólicas. 14. Que es el Vino. 15. Historia – Mitología. 16. Historia – Cronología. 17. Composición del Vino. 18. Clasificación del Vino. 19. Terminología. 20. El Color del Vino. 21. El Aroma del Vino. 22. El Sabor del Vino. 23. La Textura del Vino. 24. El Carácter del Vino.

INDUSTRIA DE BEBIDAS = Vie: 12:00

Capítulos: 01. Clasificación de las Bebidas Alcohólicas. 02 Principales Procesos. 03. Chichas, Vinos y Cervezas. 04. Aguardientes. 05. Licores. 06. Cocteles. 07. Bebidas Famosas.

 

Instituto de los Andes Capacitación a Distancia – Cursos – Especializaciones – Carrera Profesional: Administración de Empresas – Hotelería – Marketing – Comercio Internacional – Finanzas - Ingeniería Hotelera – Gastronomía – Chef – Enología. Estudie por correspondencia (e-mail): en sus horas libres y  desde la comodidad de su hogar.

 

Informes: Instituto de los Andes: Calle El Sauce 235 – Rinconada – La Molina. www.institutodelosandes.com   http://enologia.blogia.com

Teléfonos: 368-0441  368-0448 También: CAPACITACION A DISTANCIA

jaimeariansen@hotmail.com

COMPONENTES DIRECTOS DEL VINO



El vino tiene una gran proporción de agua (cerca del 85-90%) y, además de otras sustancias químicas, contiene una serie de ácidos.

El ácido tartárico es característico sobre todo de los vinos jóvenes, en especial de los tintos, cuyo sabor áspero y fresco se debe a la presencia de ese ácido. Se encuentra en la uva y en el vino. Muy resistente a la acción de las bacterias, su concentración disminuye cuando la temperatura del mosto en fermentación desciende (entre otros factores).

El ácido málico está presente en todo el reino vegetal, tanto en las hojas como en los frutos. Se encuentra en la uva verde en cantidad suficiente para dotarla de un sabor acerbo. Con la fermentación maloláctica, que no siempre se verifica, se transforma en ácido láctico; el vino adquiere entonces un sabor más agradable, se vuelve suave y pierde la acidez característica de los vinos recientes. El ácido cítrico está presente en cantidades muy pequeñas. Se encuentra tanto en la uva como en el vino.

También hay que recordar los compuestos fenólicos, responsables del color y sabor. Los taninos forman parte de estos compuestos y están presentes en el hollejo, en el raspón y en las pepitas. Si su concentración es elevada, confieren al vino un gusto astringente, similar al de la fruta verde. Los vinos blancos contienen porcentajes más bajos de taninos que los tintos.

Los azúcares del vino son principalmente glucosa y fructosa, presentes en porcentajes casi iguales con una preponderancia mínima de la fructosa hacia el final de la fermentación. Sirven para equilibrar un posible rastro de amargor dejado por otras sustancias y dan al vino un sabor más o menos dulce. Las sales de los ácidos minerales del vino en forma de aniones y cationes, confieren frescura y sabor, y analíticamente constituyen las cenizas.

Componentes indirectos del vino

Se llama así a los componentes que están presentes en el vino pero no en las uvas.

El alcohol etílico se forma en el curso de la fermentación del mosto y permite que el vino se conserve durante años. Además, es el catalizador de todas las sensaciones olfativas. La concentración de alcohol en el vino se mide en gramos por litro y establece su graduación alcohólica (% de alcohol en volumen).

La glicerina es también un producto de la fermentación alcohólica y su concentración aumenta en el vino según el grado de maduración de la uva con la que se elabora. Comunica al vino una sensación aterciopelada y suave y, en términos de cata, contribuye a la armonía final.

El ácido succínico se desarrolla durante la fermentación del mosto y proporciona al vino y a todas las bebidas fermentadas en general, un sabor particular ácido, amargo y salado.

El ácido acético tiene un gusto agrio y es responsable de la acidez volátil del vino. Todos los ácidos mencionados anteriormente son los llamados ácidos fijos del vino. Si se somete un vino a un proceso de destilación estos ácidos permanecen en el residuo, por el contrario el ácido acético es volátil y pasa al destilado. Este ácido procede de tres vías: la fermentación alcohólica, la fermentación maloláctica, y las alteraciones bacterianas.

Las propiedades organolépticas son percibidas mediante el análisis visual que valora el aspecto del vino (color, limpidez, efervescencia), olfativo (aroma, bouquet) y gustativo (sabor).


Enviado por: Ursula Risi - Fuente: encarta.msn.com

EL VINO Y LOS TUBOS DE CARTÓN

HEALDSBURG, Estados Unidos - Los puristas del vino desprecian los corchos de plástico y aúllan ante la idea de un tapón de rosca. ¿Qué dirán entonces del vino en tubos de cartón, última invención de una empresa californiana?

La venta de vino barato en cajas de cartón no es novedad. Pero la compañía vitícola Four afirma que sus ’Cabernet Sauvignon’ y ’Petite Sirah’ envasados en tubos en cartón de tres litros constituyen una primicia en el sector de los vinos de calidad en California.

Para el gerente de Four, Larry Leigon, estos tubos son más respetuosos del medio ambiente que las botellas, y menos costosos. Además, asegura que el vino se conserva incluso mejor una vez abierto, ya que la tapa del tubo es más hermética que el corcho.

Leigon considera que las tradiciones también cambian y recuerda que hubo un tiempo en que las botellas sustituyeron a las ánforas.

"El vidrio fue una innovación de los siglos XV o XVI", destaca durante un encuentro en Healdsburg, en el establecimiento del condado de Sonoma (norte de San Francisco) donde se envasan los vinos Four.

"Este tubo también puede iniciar una tradición", dice.

Algunos productores de vino francés son escépticos ante la venta de vinos premium en un tubo de cartón.

"No veo la razón. La gente bebe vino con la comida y pone una botella sobre la mesa. Las cajas de cartón cilíndricas se hacen para la leche", observa Alain Vauthier, propietario del Castillo Ausone en Saint-Emilion, famosa región vitícola de Burdeos (suroeste de Francia).

"Para un buen vino, es necesario un vidrio (de botella) bien oscuro y un tapón de gran calidad. La durabilidad del cartón también me plantea dudas. Aquí tenemos botellas de Ausone 1849 que aún son maravillosas. Eso no pasaría con el cartón", prosigue Vauthier.

"Para vinos baratos que se beben en dos a tres años, sí, se pueden usar tubos de cartón, pero no para vinos de calidad que necesitan guardarse durante 10, 20 ó 30 años", insiste.

Incluso en Estados Unidos hay quienes son prudentes ante la nueva propuesta.

Mark Friedrich, de ’The Wine Shop’, cree que los tubos son perfectos para almacenar y transportar vino, pero pueden quitarle encanto a la ceremonia de tomarlo.

"Si llevas a tu mujer en un restaurante de lujo, ¿quieres que el mozo descorche una botella o retire la tapa?", se pregunta. "Pienso que (los tubos) no llegarán nunca al mercado de alta gama".

Los tubos de Four, de 28,5 centímetros de alto y 13 cm de diámetro, contienen el equivalente a cuatro botellas de vino de 750 ml, de ahí su nombre (Four en inglés significa cuatro), y cuestan 40 dólares al consumidor final.

El vino no está directamente en contacto con el cartón, puesto que el tubo contiene una bolsa interna de plástico. Todos los materiales se reciclan. La fabricación del tubo insume menos energía que la de hacer cuatro botellas y su peso inferior vuelve el transporte menos costoso.

"Creo mucho en el romance entre la botella y el corcho. Me encanta. Y siempre habrá lugar para eso", opina Bill Leigon, hermano y socio de Larry. "Pero no si es a costa del medio ambiente".

Los hermanos Leigon y el viticultor Barry Gnekow esperan a largo plazo comercializar cuatro tipos de Four: dos vinos blancos y dos tintos.

La primera partida de 10.000 tubos lanzada al mercado en octubre se está vendiendo bien, aseguran, y una segunda partida de 6.000 tubos está prevista para enero.

Habrá que esperar qué impacto tiene la propuesta en la escena internacional, donde hará su aparición en la feria comercial ProWein de Düsseldorf (Alemania) a fines de marzo.

CONCURSO DE GASTRONOMIA

Instituto de los Andes

64 – Festival de Gastronomía – 64

El Concurso Para Chefs  Mas Importante del Escenario Gourmet Peruano

 620 Participantes – En 17 Especialidades

 LUNES 15 DE DICIEMBRE

01. Cocina Italiana = 52 Participantes

02. Cocina Thai = 47 Participantes

03. Carnes y Ensaladas = 37 Participantes

04. Buffets, Bocaditos = 52 Participantes

05. Empanadas = 34 Participantes

06. Cakes Especiales =  32 Participantes

MARTES 16 DE DICIEMBRE

07. Cocina peruana Criolla = 24 Participantes

08. Cocina Peruana Centro y Oriente = 42 Participantes

09. Cocina China = 27 Participantes

10. Cocina Española = 33 Participantes

11. Cocina Norteamericana =  27 Participantes

 MIÉRCOLES 17 DE DICIEMBRE

12. Cocina Japonesa = 22 Participantes

13. Pescados y Mariscos = 32 Participantes

14. Cocina Caribeña = 37 Participantes

15. Cena Navideña = 59 Participantes

16. Chocolatería Navideña = 19 Participantes

17. Helados y Cremoladas = 24 Participantes

EL CORCHO

EnviadoPor: Nancy Guevara R.

El corcho es el elemento protector del vino por excelencia y aunque sea su única funciones importante ya que nos indicara muchas veces la calidad del vino.Los mejores vinos exigen la mejor calidad en corchos. Los de mayor tamaño son para vinos destinados a envejecer y los de menor tamaño son para vinos de menor calidad, para un consumo más rápido.

El buen corcho es de una sola pieza y los de menor calidad, son hechos de restos prensados. Estos son aquellos corchos que se desmenuzan cuando descorchamos una botella. No existe sustituto hecho por el hombre que pueda compararse con la idoneidad de un corcho natural extraído de la corteza elástica del alcornoque.

Ni la humedad ni los cambios de temperatura afectan su función (la sequedad puede hacer que se encoja) y el contacto prolongado con el vino no afecta el sabor de este.

EL ESTADO DEL CORCHO:

Después de retirar la capsula y antes de sacar el corcho, observe: Un vino joven tendrá un corcho limpio y elástico. Cuando pasan los años este se vuelve mas oscuro y duros por ejemplo, la etiqueta tiene 10 años y el corcho parece nuevo, esa información resulta dudosa.

¿QUE SUCEDE SI EN EL CORCHO ENCONTRAMOS...?

1) CRISTALES:

Los encontramos en la parte del corcho que ha estado en contacto con el líquido son como azúcar o sal gruesa de cocina y son totalmente inofensivos. Se producen cuando ha bajado la temperatura en algún momento de la vida del vino.

2) SEQUEDAD:

Se debe tener mucho cuidado, ya que las botellas pueden haber estado almacenadas de pie, permitiendo que el corcho se encoja y que entre aire en las botellas, malográndolo. Estos son generalmente los corchos que se rompen al sacarlos.

3) MOHO:

Si encontramos moho en el corcho es inofensivo, simplemente significa que ha estado sometido a mucha humedad en su almacenamiento. No daña al vino pero una vez retirado el corcho, hay que limpiar bien el cuello de la botella.

4) OLOR:

Hay que oler el corcho después de haberlo retirado, si la botella ha estado en posición horizontal como debe ser, este debe tener un dulce olor a vino.

5) VINO REZUMANTE:

Se debe tener mucho cuidado en estos casos. Cuando se retira la capsula y encontramos como una miel transparente o el vino saliendo del corcho, lo mas probables es que el vino este oxidado.

6) DAÑOS DE GORGOJOS:

Hoy en día es difícil de encontrar corchos con este problema, pero si se presentara este problema, lo único que puede hacer es separar las botellas y beberlas lo antes posible. Como recomendación, nunca utilice pesticidas químicos en la bodega donde de encuentran sus vinos.

TOME NOTA DE QUE.......

Si abre una botella y sobra la mitad, no vuelva a cerrar la botella. Pásela a una botella mas pequeña y ponga el corcho de esta manera, lacantidad de oxigeno que hay en la botella será menor y el vino no se estropeara tan pronto..Los vinos dulces alemanes envejecen en un día de botella abierta tanto como en un año de botella cerrada..Un buen corcho siempre es de una sola pieza elástica y cuanto menos agujeros tenga será de mejor calidad.

EL COLOR DEL VINO

EL COLOR DEL VINO. Como es natural, el vino está sometido a las leyes físicas incluidas en la teoría de los colores. Es decir, como casi todas las cosas, el vino absorbe cierta franja del espectro que compone la luz y refleja otra. Lo importante del color de un vino -además de su relevancia estética- es la información que proporciona al catador.

EL COLOR DEL VINO BLANCO.  El color en los vinos blancos varía desde lo casi incoloro, a veces incluso con algún matiz verdoso (como en algún Semillon o un Sauvignon Blanc), hasta un amarillo intenso, a veces incluso dorados profundo. Sin embargo, si se detectan matices marrones, lo más probable es que el asunto vaya mal encaminado y que el vino esté oxidado, muy cercano a lo que sería un Jerez.

La tendencia general de los vinos blancos es a oscurecerse con el paso del tiempo. Si han sido sometidos a guarda en barricas lo normal es que ganen en intensidad de color. Lo mismo para los que tienen mayor madurez e incluso algo de maceración, ya que se concentran más tanto aromas como materias colorantes en dicho proceso. Un caso típico son los Late Harvest disponibles en el mercado.

EL COLOR DEL VINO TINTO. Su color aporta bastante más información que en los blancos. Este varía desde el rojo violeta intenso, el rubí, pasando por rojo ladrillo, hasta tonos anaranjados e incluso levemente marrones.

Al contrario de los vinos blancos, los tintos pierden color gradualmente con la edad. Por ello es posible determinar si se trata de tintos muy jóvenes o con cierta edad. Una buena forma de hacerlo es mirar en la copa el vino desde el centro hacia los bordes. Si mantiene su matiz concentrado desde el centro hacia los bordes, tendremos un vino joven; si en los bordes es más claro y marrón que en el centro sin duda tendremos un vino de cierta edad o evolucionado. Respecto a su paso por barrica, por regla general, los tintos que han tenido este tratamiento pierden el color más rápido que los varietales.

La intensidad del color se expresa mediante una serie de epítetos sencillos tales como:

Pálido, Intenso, Ligero, Profundo, Claro, Nítido, Débil, Cubierto, Vivo, falto de capa, Fuerte, Fresco, Oscuro, Muerto, Apagado, etc.

 

En blancos se pueden apreciar o definir de las siguientes maneras:

Blanco, Amarillo pálido, Amarillo verdoso, Amarillo limón, Amarillo paja, Amarillo dorado, Amarillento, Topacio, Cobrizo, Caoba, Oro, Oro pálido, Oro verde, Oro fino, Oro viejo , Oro rojo, Dorado, Rojizo, Hoja seca, Castaño, Madera, Ámbar, etc..

 

En rosados los vinos se presentan entre la gama que va desde los anaranjados, hasta los rojos y los rojos claros, pudiéndose hablar de:

rosa violeta, rosa franco, bermellón, rosa cereza, rosa frambuesa, rosa carmín, rosa amarillo, rosa anaranjado, rosáceo, rojizo, piel de cebolla, anaranjado, salmón, etc.

 

Entre los vinos tintos se encuentran casi todos los tonos rojos, pudiéndose considerar la gama más amplia, pues los tonos no definen solo el color del vino, sino los reflejos que el tinto toma dependiendo de su elaboración y crianza. Las palabras mas usadas para definir el color en vinos tintos son:


rojo claro, rojo oscuro, rojizo, rojo violeta, rojo cereza, rojo grosella, rojo sangre, rojo ladrillo, rojo anaranjado, rojo amarillento, rojo marrón, carmín, rubí, granate, bermellón, púrpura, violáceo rojo negro, teja, picota, picota madura.

La intensidad
Si el color es demasiado claro puede ser por las siguientes causas:
- Un año con mucha lluvia
- Demasiado rendimiento de la viña
- Plantas demasiado jóvenes
- Uvas insuficientemente maduras
- Uvas podridas
- Fermentaciones a baja temperatura

Por lo tanto, podemos deducir que se trata de vinos ligeros con una añada poco importante. En cambio, si el color es intenso puede ser por:
- Buena extracción
- Rendimiento bajo por hectárea
- Cepas con más de diez años.
- Vinificación bien realizada.

Los colores
Nos indican la edad y el estado del vino. Por ejemplo:
Blancos
Casi incoloro: Vino joven, sano.
Amarillo claro con reflejos verdosos: Vino joven
Amarillo dorado: Madurez, tal vez criado en madera
Oro cobrizo o bronce: Vino viejo
Ambar tirando a ocre: Vino oxidado, demasiado viejo.

Rosados
Rosa salmón: Rosado joven y frutal
Piel de cebolla: Comienza a ser demasiado viejo.

Tintos
Violáceo: El vino es joven
Rojo puro: Ni joven ni evolucionado
Rojo con matices anaranjados: Vino de crianza, principio de envejecimiento
Rojo pardo: Es un gran vino, indica apogeo.

El color del vino, que depende de la variedad de uva, de las técnicas de elaboración empleadas y de su edad, es tan interesante y atractivo como revelador. Nos puede orientar sobre la variedad o variedades de los que se compone, de su evolución (si es un vino joven o por el contrario un vino maduro y evolucionado), además de proporcionarnos información sobre su conservación y estado de salud.

Los responsables de la pigmentación del vino son los antocianos (colorantes rojos) en los vinos tintos, y las flavonas (se les atribuye la coloración amarilla) en los blancos. Ambas pertenecen al grupo de los compuestos fenólicos que se encuentran en la piel de la uva también llamada hollejo. Por tanto no es la pulpa de la uva la que tiñe los mostos, éstos no presentan color al ser obtenidos tras un prensado.

El color, aparte de otras muchas sustancias, se extrae cuando el mosto en las cubas de vinificación entra en contacto con los hollejos, mediante el proceso de maceración. Por tanto, cuanto más tiempo está macerando un mosto con los hollejos más materia colorante se obtendrá. Es por ello que en una misma región vitivinícola, con las mismas variedades de uva, nos encontramos ante vinos muy intensos y cubiertos, mientras otros no lo están tanto. Sólo encontramos una variedad cuya pulpa tiene color, la Garnacha Tintorera o Alicante Bouchè, antes más frecuente que ahora en la zona levantina. Esta cepa ha sido utilizada desde muy antiguo como aporte para vinos faltos de intensidad, y es una variedad que puede dar mucho más de sí.

Así pues, se puede elaborar un vino blanco a partir de uvas tintas, como ocurre con el delicioso espumoso francés, el Champagne, que incluye entre sus variedades la Pinot Noir; o un vino rosado dejando tan sólo unas horas el mosto con sus hollejos. Mientras que para elaborar un vino tinto dejaremos varios días el mosto y sus hollejos, antes y durante la fermentación, en los depósitos para obtener vinos cubiertos y con cuerpo. Depende entonces del enólogo decidir el momento del descube, separando el mosto de los hollejos, basándose en el vino que desea obtener.

Ahora que ya conocemos su origen vamos a introducirnos en el fascinante mundo de la cata. Aunque menos importante que el aroma y el sabor del vino, su aspecto y color dicen mucho de él, ya que el primer sentido que interviene en la cata es el de la vista. El análisis visual nos orienta sobre su madurez y concentración, además nos permite apreciar su limpidez y matices. Lo primero que debemos hacer para observar el vino con claridad es verterlo en una copa lisa, sin ningún tipo de talla ni fantasías; para ello utilizaremos un catavino, que nos permitirá agitar la copa sin salpicaduras y ver sus matices. Para observar y apreciar en toda su magnitud la amplia gama de colores, tonalidades e intensidades que nos puede ofrecer un vino, lo mejor es la luz natural, o en su defecto utilizaremos bombillas neutras. Los neones y fluorescentes nos van a mostrar una imagen confusa y poco nítida, un vino más apagado, menos vivo y con menos brillo.

Pondremos siempre la copa sobre un fondo blanco, un papel o un mantel, y lo miraremos desde arriba para ver si tiene algún desprendimiento de gas carbónico, si forma burbujas, o si es un vino tranquilo sin efervescencia. Podemos también utilizar un foco de luz, una vela por ejemplo, poniéndola detrás de la copa, y dejando ésta entre el foco de luz y nuestro punto de observación para poder distinguir con claridad si presenta alguna turbidez o velo. Si ocurre cualquiera de estos dos supuestos es muy posible que nos encontremos con un vino apagado, velado, sin fuerza y con algún defecto. Un vino sano debe ser siempre límpido y brillante. Acto seguido , cogiendo siempre la copa por el vástago entre el pulgar y el índice o por su base, la inclinaremos hasta que quede casi horizontal.

Observaremos que en su centro o corazón nos encontramos con un color mucho más intenso debido a un mayor volumen de líquido, y que en sus bordes (también llamado menisco o ribete) se va aclarando; decimos que el vino se va abriendo y nos ofrece sus matices. El centro nos orienta sobre la variedad o variedades del vino, del tipo de elaboración y de la maceración más o menos intensa que ha sufrido; mientras que el menisco nos informa sobre su evolución y edad. Así pues debemos de tener en cuenta que los vinos tintos se van aclarando con el tiempo, van perdiendo su color más o menos rojizo, pasando de tonos azulados, púrpuras y violáceos, a otros color teja o ladrillo, hasta llegar a reflejos caobas y ambarinos con el paso del tiempo. Por su parte los vinos blancos sufren un proceso inverso a través del cual se van oscureciendo, evolucionan desde el amarillo pálido con reflejos verdosos de su juventud hasta el amarillo pajizo y más tarde los tonos dorados, ambarinos hasta llegar a un color que recuerda al caramelo. Con el paso del tiempo los vinos tintos y blancos adquieren el mismo color.

A la hora de definir el cambiante color de los vinos y su infinita lista de reflejos, nos apoyamos siempre en colores, que unas más y otras menos, relacionamos con cierta facilidad: piedras preciosas, metales; así decimos que un vino tiene un color rubí o un blanco o tinto pueden llegar al oro viejo; flores como el rojo violeta, o frutas: rojo grosella, picota, frambuesa ....., vocablos algunos de ellos que están expuestos a modas y esnobismos.

La siguiente tabla nos muestra algunos colores de la amplia gama que se pueden encontrar en los vinos, bien por sus variedades o por su evolución:

VINOS TINTOS

VINOS BLANCOS

VINOS ROSADOS

Rojo grosella

Amarillo pálido

Rosa violeta

Rojo picota

Amarillo verdoso

Rosa cereza

Rojo violeta

Amarillo canario

Rosa frambuesa

Rojo carmesí

Amarillo limón

Rosa carmín

Rojo cereza

Amarillo pajizo

Rosa anaranjado

Rojo ladrillo

Amarillo dorado

Albaricoque

Rojo rubí

Amarillo oro viejo

Piel de cebolla

Rojo bermellón

Amarillo ámbar

Ojo de perdiz

Rojo anaranjado

Amarillo parduzco

Salmón

Rojo amarillento

Amarillo caoba